Queen Emeraldas
Comics / Leiji Matsumoto

Queen Emeraldas

8 / 10
Joan S. Luna — 23-02-2021
Empresa — Satori Ediciones
Fotógrafo — Archivo

Podría dedicarle muchísimo espacio a narrar los logros y el peso de Leiji Matsumoto en la historia del manga, no lo haré porque quizás sea más sencillo que hagan una búsqueda en Internet y se encuentren con más información de la que serán capaces de asimilar. En cambio, lo que sí haré es intentar convencerles de que “Queen Emeraldas” es un título indispensable para cualquier aficionado al cómic (en España se acaba de publicar en dos tomos a través de Satori). Emeraldas es uno de los personaje clásicos de Matsumoto y lo es porque el creador del Capitán Harlock, y de todo un universo de space opera en realidad, fue capaz de darle una personalidad sólida, enigmática y magnética al mismo tiempo, apostando además por una protagonista femenina en unos tiempos en los que el viento no soplaba a favor.

Navegante solitaria, Emeraldas comparte protagonismo con el joven Hiroshi Umino, un chico que decide lanzarse al espacio en una nave espacial que él mismo ha fabricado con piezas y restos. Ambos vagan por el universo, Umino a la búsqueda de libertad y Emeraldas –en su navío espacial, el Queen Emeraldas, y siempre echándole una mano desde la distancia– de esa misma libertad y de una meta que apenas se nos va desvelando. Emeraldas prácticamente apadrina a Umino sin interponerse en su camino, siempre desde las sombras como si ella misma fuera esa libertad. Mientras, por el camino, nos iremos topando con personajes de todo tipo, algunos bondadosos, otros despreciables, algunos empáticos con la arriesgada aventura que ha decidido emprender Umino, otros caracterizaciones de lo peor del ser humano.

Y Matsumoto nos cuenta toda esa historia (además de dibujarla magníficamente) a velocidad de crucero, sin espectacularidades gratuitas, sin naves surcando el espacio a velocidades inimaginables, sin grandes combates galácticos. Como una suerte de western galáctico crepuscular, existencialista y meditativo en el que la Queen Emeraldas y la nave de Umino son moles metálicas que parecen flotar más que volar, que surcan el espacio en silencio, paseándose por el universo como si no hubiera ningún miedo a que su inmensidad se acabe convirtiendo en un abismo. En ellas y surcando el infinito, tanto la una como el otro encuentran la razón de su existencia, algo tan aparentemente sencillo como complicado en realidad.

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