No lo abras jamás
Comics / Ken Niimura

No lo abras jamás

8 / 10
Joan S. Luna — 22-01-2021
Empresa — Astiberri
Fotógrafo — Archivo

El español de ascendencia japonesa J. M. Ken Niimura vuelve a Astiberri –editorial en la que había publicado ya algunos títulos breves– convertido ya en un gran autor. Y no solamente por la repercusión de su obra “I Kill Giants”, que se llevó a la gran pantalla, ni siquiera por haber conseguido publicar en Japón o llevarse un Eisner por su “Umami”, publicada digitalmente en Papel Syndicate. Al margen de todos esos logros, si apunto que vuelve convertido en un gran autor es sobre todo por su trabajo en este volumen de nada menos que cuatrocientas páginas. Seguramente uno de los dos mejores títulos que le he leído.

“No lo abras jamás” toma su título de la primera de las historias que contiene –junto a “Nada” y “La promesa”– y la inspiración de todas ellas de leyendas tradicionales japonesas. Niimura echa mano de tres leyendas en las que, como bien apunta su editorial, lo prohibido y sus fronteras marcan una punto de partida. Niimura las adapta a su narrativa manteniendo todo el espíritu japonés, pero dotándolas de una conclusión distinta. El resultado son, como decíamos, cuatrocientas páginas adictivas que se leen a gran velocidad gracias al ritmo que tan bien maneja el madrileño-japonés y a un estilo fresco y nada recargado que facilita incluso más nuestro apasionante viaje a través de estas viñetas. Niimura juega con el blanco y negro y el rojo exclusivamente –y les aseguro que el uso del rojo está justificado en cada uno de los momentos en los que lo utiliza–, combinando dibujos agilísimos, pero eficazmente facturados, con páginas en las que opta casi por abocetar lo que estamos viendo y leyendo. Y la combinación funciona a la perfección.

Niimura consigue mantener el espíritu de las leyendas (todas ellas preciosas y con capacidad para hacernos pensar una vez cerradas las páginas del cómic), dotarlas de un aire de cuento infantil, salpicarlas de humor y, al mismo tiempo, subrayar lo duro y pesimista de muchos de los momentos. En sus manos parece fácil, muy fácil, aunque no lo sea en lo más mínimo. Resumiendo, “No lo abras jamás” es un cómic que se disfruta de principio a fin, más complejo en su estructura de lo que parece a primera vista, pero sobre todo es un placer visual a cargo de un autor en constante evolución.

Lo siento, debes estar para publicar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.