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Liquid Memories Manga

Antes de hablar de “Liquid Memories. El asesino del agua”, debemos echar la vista al pasado para recordar que el equipo formado por el guionista Fidel De Tovar y el dibujante Dani Bermúdez firmó hace un par de años el entrañable y divertido “Arashiyama. La montaña de los deseos”. Aquella era una bonita historia protagonizada por una pareja de niños, Shin y Sumie, cuya valía nos pilló por sorpresa. Los catalanes daban forma a un euromanga que bebía con sumo respeto (y también evidente habilidad) del universo y el espíritu de Studio Ghibli, pero que se disfrutaba sin ningún tipo de rubor. No importaba que acudiesen a algunos lugares comunes, porque en el fondo la historia funcionaba a la perfección y uno devoraba sus casi doscientas páginas en un suspiro. Por ello no sorprendía lo más mínimo que el cómic hubiese aparecido gracias a erigirse en obra ganadora del XII concurso de manga de Norma Editorial.

Pero mientras nosotros hablábamos de “Arashiyama”, Fidel y Dani, Dani y Fidel, andaban ya enfrascados en una nueva obra, una muy distinta en planteamiento a la que nos permitió descubrir su trabajo, pero todavía adscrita al manga. Y si continúa siendo así es no solamente porque el dibujo de Bermúdez beba del manga a la hora de dibujar, sino porque el ritmo que le marca De Tovar también tiene mucho del espíritu ágil y cinematográfico del cómic japonés. La obra en cuestión responde al nombre de “Liquid Memories” y se extiende a lo largo de unas cuatrocientas páginas (distribuidas en dos volúmenes), de las que ya hemos podido leer la mitad. Y sepan que atrapa desde el primer momento.

“Liquid Memories” supone un cambio de registro temático muy importante para ambos autores, que aquí se sumergen en un thriller ambientado en el Londres actual, violento y puntualmente asfixiante, cuyas páginas mantienen muy bien el suspense. Digamos que, en esta ocasión, prefieren distanciarse de la cara amable que les dio a conocer y acercarse más a autores como el Tetsuya Tsutsui de “Prophecy” o “Manhole” o el Ryousuke Tomoe de “Museum”, sin el dispendio de sangre y vísceras de este último. En todo caso, aquí tenemos la constatación de que el tándem creativo continúa funcionando de mil maravillas y que cuentan con nuestra total confianza de cara a lo que vayamos a encontrarnos en el segundo tomo de este recomendable “Liquid Memories”.

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