Tras las más que pertinentes reediciones en un único volumen a todo lujo de “Paracuellos” y “Pepe”, ahora, le llega el turno a “36-39 malos tiempos”, o lo que viene a ser una precuela de “Barrio”, otro de los puntales en la carrera de Carlos Giménez. Si bien este último estaba dedicado a la posguerra española, el título que hoy nos ocupa se centra en las vivencias de la Guerra Civil tanto de la gente de a pie como de los alistados a filas.
Para esta ocasión, Giménez se centra en relatos cortos, así como en “Los Profesionales”, que van conformando un fresco social minucioso de aquella época. Seguramente, sea en estos años cuando la perspectiva de Giménez a la hora de perfilar sus relatos tenga más que nunca un poso a Tolstoi, reflejado en clásicos de nuestra viñeta como el tríptico conformado por “¿Quién viene de madrugada”, “El asesino parlanchín” y “Diente por diente”. Sólo por estas tres historietas estaría más que justificada la existencia de este cómic. No obstante, el resto del manjar aquí recopilado respira también costumbrismo neorrealista de altos vuelos, (casi) siempre equilibrado con las justas dosis de ingenuidad infantil y respiraderos humorísticos que ayudan a ofrecer una visión más amplia y rica de la vida.
Igual suena redundante, pero nunca está de más recordar que al referirnos a Carlos Giménez lo estamos haciendo a la figura más relevante del cómic nacional. Hecho a lo que títulos como este no hace más que ratificarlo en una posición intocable en nuestra historia del noveno arte, pero también como un clásico capaz de rivalizar con la trayectoria de pilares inalterables de este arte como Will Eisner, Osamu Tezuka o Robert Crumb.

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