Los discos de mi vida por Joey Burns de Calexico
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Los discos de mi vida por Joey Burns de Calexico

Redacción — 04-04-2016
Fotógrafo — Archivo

Los estadounidenses Calexico publicaron el pasado año “Edge Of The Sun”, un nuevo trabajo y una excelente excusa para volver a la carretera. Aprovechando la gira, le preguntamos a Joey Burns cuáles podrían ser los seis discos que más le han influido.
Calexico actuarán en Murcia (16 abril, Auditorio Víctor Villegas) y Madrid (17 abril, La Riviera).

VV. AA.
“Antología del Son de Mexico”
(Corason 1985)

Está caja de tres discos contiene preciosas grabaciones de campo tomadas a lo largo de México. Me gusta la producción lo-fi que tiene porque no hay nada entre tú y los artistas que estás escuchando. Cuando escuchas los discos da la impresión de que les tengas ahí en tu misma habitación, sientes las manos ásperas o el polvo elevándose desde el suelo sucio. Las canciones son profundas y las expresiones suenan atemporales. La naturaleza poética de estas canciones han inspirado muchas de nuestras noches y la pasión de sus voces e instrumentos nos han influido a la hora de sumergirnos más en nuestras cualidades y al mismo tiempo a colaborar con algunos de los músicos que hay alrededor nuestro en Tucson, Arizona. Mi puñado de canciones favoritas provienen de Costa Chica, en la costa sudoeste. Hay algo sobre las voces de esos cantantes y sobre como cantan, con momentos improvisados, que captan mi atención cada vez que las escucho.

 

TOM WAITS
“Bone Machine”
(1992)

Hay miles de personajes dentro de Tom Waits. No es solamente el líder del ring o el trapecista, sino que es todo el maldito circo. Es como tú y como yo, sentado entre la audiencia y viendo a sus personajes moviéndose, enfundándose en sus ropas o retorciéndose dentro de las máquinas. En este disco las letras tocan temas más oscuros, algo que me gusta. La música está perfectamente tejida al tiempo que continúa siendo destartalada. Sus huellas dactilares convierten la música en algo muy especial que no puedes reproducir o encontrar en otro sitio. Su locura tiene el encanto de una magnífica colección de un coleccionista de basura que siempre te hace querer más. Waits ha escarbado en las amplias raíces del cancionero americano, que al mismo tiempo tiene sus raíces hundidas en distintos lugares del mundo. Lo escuchas con familiaridad, pero en ese momento la puerta se cierra, las luces se apagan y monstruos inesperados se te acercan con una voz aterradoramente caliente y te preguntan si tienes fuego para encender un cigarrillo. Sus historias presentadas en color sepia me encantan y este disco en concreto me atrae una y otra vez.

 

LATIN PLAYBOYS
“Latin Playboys”
(1994)

Este disco se grabó alrededor del momento en el que me mudé de Los Angeles a Tucson. Escuché que se había hecho con mezcladoras de cuatro pistas en cinta y que las canciones se escribieron y montaron en las casas de los propios David Hidalgo y Louie Pérez. A partir de ahí añadieron a Mitchell Froom y Tschad Blake sobre esas pistas. Los temas y el sonido no son nada convencionales, por eso adoro este disco. Es todo una cuestión de sentimiento, quizás por ello algunas canciones se han usado en bandas sonoras de películas y en televisión. Para mí son un puente entre diversos mundos y géneros, aunque la cara experimental es la que guía el camino. Me gusta el sonido de cuatro pistas, que me recuerda al de la radio de los viejos tiempos, o la forma en la que los instrumentos se encajan en arreglos nada corrientes, o la naturaleza impresionista de Hidalgo y Pérez, que capturan cosas cotidianas y las convierten en bonitas canciones. El espíritu de este disco influyó a algunas de nuestras viejas grabaciones y ahora que estoy escuchando de nuevo a Latin Playboys puedo imaginar nuevas canciones que están tomando forma en mi cabeza. Que un álbum tan bueno continúe inspirándome tras años de escuchas es un signo de que se trata de un gran disco y un gran artista.

 

NEU!
“Neu!”
(1971)

El minimalismo y el trance como cualidades de Neu! supone algo bueno para el alma porque aclara la mente. Como muchos artistas de ambient como Brian Eno, Harold Budd o incluso compositores como Erik Satie, hay aquí una profundidad que surge de la contención y de las transiciones graduales. Hay algo de su música que resuena en nuestro grupo y que ha sido un elemento clave que ha influido en nuestras piezas instrumentales. Descubrimos al grupo gracias a nuestra amiga Barbara Manning, durante nuestra gira conjunta en 1997. A partir de ahí empezamos a escuchar a otras bandas de kraut como Faust o Kraftwerk, pero Neu! han sido siempre mis favoritos. Puede que sea porque los ritmos repetitivos se convierten en algo hipnótico mientras las guitarras van evolucionando alrededor, entrando y saliendo. Son arreglos que siempre contribuyen a que el oyente se meta más en la música. Muchas veces ponemos este disco al acabar nuestro concierto, quizás haya algo que alimenta al mismo tiempo el cuerpo y el alma en este disco.

 

MINUTEMEN
”Double Nickels On The Dime”
(1984)

Es doble álbum con cuarenta y cinco canciones. La banda se llamaba originalmente Minutemen porque sus canciones iban a durar todas alrededor de un minuto. Eran de San Pedro, California, y yo vivía cerca, así que pude ver varios de sus conciertos. Sus tres miembros (Mike Watt, George Hurley y D. Boon) tenían mucha energía y sus shows eran increibles. Eran una banda de punk, pero nada típica. Huían de la norma y desafiaban la definición normal de lo que el punk significaba. Me inspiraron a coger el bajo, la guitarra y el bolígrafo. Calexico hacemos una versión de “Corona”. Sus canciones trataban temas sociales, políticos, personales, sonaban folk, rock clásico, jazz, a parodia… y nunca tuvieron miedo de mostrarse honestos con ellos mismos y con la audiencia. Este disco muestra su amplitud musical. Las grabaciones son de estudio, pero hay pedazos lo-fi aquí y allí. Su espíritu de corta-pega en sus breves canciones tuvieron un poderoso impacto en un momento en el que la influencia corporativa empezaba a meterse en la escena punk e independiente. Este es su tercer disco y una verdadera obra maestra. Encuentra la versión en vinilo y píllala.

 

LOVE
“Forever Changes”
(1967)

Crecí Los Angeles y, mientras trabajaba en SST Records en 1989, contesté el teléfono un día y era Arthur Lee. Su voz hacía entrever que tenía una urgencia y descubrí luego que era el cantante de Love. El caso es que acababa de salir de la cárcel y estaba intentando conectar de nuevo con sellos discográficos. Al cabo de poco tiempo me metí en los discos de Love y su tercer disco se convirtió en uno de mis favoritos. Años más tarde Calexico empezamos a versionar “Alone Again Or”, que siempre ha sido una de las preferidas de nuestros conciertos.

 

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