Tras el reinado de las bandas del rock barrial porteño de finales del siglo pasado, la escena independiente argentina experimentó un interesante proceso de florecimiento y descentralización que aportó nuevas sonoridades y perspectivas a uno de los movimientos históricamente más potentes del rock en castellano.

Haciendo pie en las influencias clásicas de artistas locales como Luis Alberto Spinetta, Pedro Aznar o Charly García, pero también mirando tanto al revival psicodélico global como al éxito del synth pop o indagando en las raíces folclóricas de la música autóctona, las nuevas bandas y solistas populares de las pampas tienen más de una canción interesante que ofrecer. Recientemente hemos publicado entrevistas con artistas destacados en Argentina como Lisandro Aristimuño, Juana Molina o grupos como Los Espíritus, Eruca Sativa u Octafonic, pero aquí ampliamos datos respecto a quienes, a fuerza de discos exitosos y buena convocatoria en vivo, manejan los hilos del panorama local y quizá se conviertan en nuevos clásicos dentro de un par de décadas.

Él Mató A Un Policía Motorizado
El público español conoce a Él Mató A Un Policía Motorizado (en la foto superior) gracias a sus actuaciones en festivales locales como el Primavera Sound o la reciente actuación en el Tomavistas. Para redondear, su último disco hasta ahora, “La síntesis O’Konor”, se publicó en España de la mano del sello Limbo Starr.
Líderes de la escena de la ciudad de La Plata (la cual parió a varios grupos protagonistas de la última marea independiente argentina, como El Perrodiablo o 107 Faunos) traspasaron con eternos laureles los límites de su ciudad. Su noise pop sentimental de escuela Sonic Youth y su abierta conexión con Los Planetas hablan un poco de su idea musical que no presenta grandes novedades aunque sí numerosos aciertos. Sus canciones, pegadizas, sentidas y diseñadas con lupa les han convertido en los nuevos héroes indie en todo el territorio argentino.

Marilina Bertoldi
Oriunda de la localidad de Sunchales en la provincia de Santa Fé, Marilina Bertoldi –hermana de Lula Bertoldi de Eruca Sativa– es una experimentada transeúnte del underground argentino. En 2014 lanzó su primer disco solista “La presencia de las personas que se van”, pero no fue hasta 2016 con la salida del magnífico “Sexo con modelos” que su (merecida) popularidad comenzó su ascenso. En este disco Marilina se destaca por su calidad interpretativa -técnica y sentimiento en vital concordancia- y por la libertad en que utiliza los más variados recursos instrumentales pasando con soltura de sintetizadores distorsionados a climas de cuerdas, todos efectos que convierten canciones buenas en excelentes.

Usted Señalemelo
La biografía de Spotify de este trío de la provincia de Mendoza jura que son la banda que “lidera el nuevo rock argentino”, una apreciación que quizá sea exagerada, pero lo que sí es cierto es que están en boca de muchos por tierras argentinas. Su propuesta, una suerte de dream-funk que da lugar al rock de intenciones psicodélicas, con voces lánguidas proponiendo líricas buscadas, arreglos punzantes y ritmos arengadores, fue muy bien recibido por el público indie argentino y demostró una vez más la saludable descentralización que el panorama de la música joven –históricamente con predominio de bandas de Buenos Aires- está teniendo en Argentina.

Juan Ingaramo
Juan Ingaramo es el paladín del nuevo pop argentino. Militante radical de las canciones pegadizas, este joven cantante e instrumentista original de la provincia de Córdoba, ha conseguido un espacio en la competitiva escena actual. También productor (trabajó con gente como la interesante solista Daniela Spalla), Ingaramo entrega canciones “fáciles” pero no aburridas: sus variadas texturas dan dinámica a un universo propio que queda definido en su personal tono de voz, indicado para recitar unas letras que en su mayoría hablan con cierta ingenuidad de sentimientos de superación, mientras las bases insisten en que estas historias fueron pensadas para disfrutarlas bailando.

Perotá Chingó
La historia de este grupo que incluye a las cantantes Dolores Aguirre y Julia Ortiz es quizá la más 2.0 dentro de este artículo e irónicamente, Perotá Chingó tiene un sonido arraigado al folclore latinoamericano, con la madera y el sonido orgánico como fieles aliados. El vídeo de “Ríe chinito” lanzado a comienzos de 2011 fue la inocente punta de lanza de un fenómeno que día a día se afianza local e internacionalmente, con numerosas giras por Europa y América Latina. Martín Dacosta en percusión, Andrés Villaveirán en teclados y Pocho Álvarez en producción completan esta formación que rescata los valores del sonido cristalino -despojado de artilugios tecnológicos- y la expresión de raíz.

Louta
El joven Jaime James, más conocido como Louta, irrumpió en los escenarios porteños y rápidamente la voz se hizo correr. “Performer extraterrestre da los mejores shows en vivo del underground local”, podría titular un diario sensacionalista y no estaría tan lejos de la realidad. Afortunadamente Louta también tiene mucho que decir en estudio. Su único disco (“Louta”, 16) continene sólo ocho canciones en las que no le teme a ningún género y se presenta como una suerte de Beck criollo y millennial, le alcanza para continuar creciendo en popularidad a cada presentación en vivo que ofrece.

Lo Pibitos
Este octeto de Buenos Aires -al que bien podría llamarse “orquesta de rap”- se hizo dueño de su juego en la ciudad de las anchas avenidas. Con su combo de funk y hip hop, estupendamente sazonado de pequeñas dosis de otros géneros (rock, cumbia, dub, reggae, folk balcánico, etcétera) también se instalaron en el circuito local con pie fuerte. Como parte de una escena que incluye otros grupos de peso como Tapones de Punta Brass Band o Militantes del Clímax, Lo Pibitos transitan su carrera ganando con su frescura, ese preciado don que usan para contagiar ritmo; y también porque rescataron aquella formula de “banda + DJ” que tantas alegrías dio en los noventa con grupos como Planet Hemp, Smokin’ Suckaz Wit Logic o Urban Dance Squad.

Morbo y Mambo
Morbo y Mambo fueron hace unos años y quizá sin querer, referentes entre los grupos de afrobeat instrumental de Buenos Aires, luego de desembarcar allí desde su Mar Del Plata natal. Con el correr del tiempo depuraron su concepto musical incorporando elementos psicodélicos y de stoner rock. Su disco “Boa” de 2014 marcó un punto de inflexión en la carrera del grupo hacia un sonido personal, idóneo tanto para bailar como para “transportarse”. Actualmente gozan del éxito de “Muta” de 2017 que, como su nombre indica, lleva a la banda a nuevos desafíos tales como la incorporación de invitados en las voces como Santiago Motorizado de El Mató A Un Policía Motorizado y Nick Allbrook de los australianos Pond.

Sig Ragga
A pesar de presentar un verdadero desafío para la prensa y los promotores quienes aún no descubren cómo etiquetar a este sorprendente grupo, Sig Ragga (originales de la provincia de Santa Fe) ostenta un presente de popularidad envidiable. Su concepto musical es tan amplio como desconcertante: aunque tengan influencias notables del prócer del rock argentino Luis Alberto Spinetta y el jazz rock de los setentas, la fusión que logran con el reggae y otros elementos de la música jamaicana es novedosa. Si a esto se le suma que pueden cantar en idiomas extraños –presuntamente inventados-, sonar a música gitana y vestir y maquillarse enteramente de blanco para sus presentaciones en vivo, se entiende por qué estamos ante uno de los actos más originales de la escena argentina de hoy día.

Translúcido
La libertad pareciera ser la clave creativa de Translúcido. En su más reciente álbum, “El último latido de Lao”, proponen una historia que el oyente deberá decodificar, lo cual es una idea óptima para poder sacar provecho a su propuesta musical. Entregarse al audio de este disco te garantiza un viaje (senti)mental con tribulaciones y momentos de gloria. Rock progresivo, jazz rock rabioso, arrebatos punk y espíritu de jam band. Tocan muy bien y se expresan mejor: no son la típica banda de nerds moviendo los dedos a toda velocidad, sino que las virtudes del grupo se desvelan en la coherencia que te dan a su aparentemente caótica propuesta musical.

Vanthra
Fernando Ruíz Díaz es un artista consagrado del rock argentino y un amante de los riesgos musicales. Tras poner en pausa a su banda de toda la vida, volvió a la actualidad con Vanthra, influenciado por el nacimiento de su hija e intentando dar un paso distinto en su carrera. Si bien su marca registrada es fuerte y se sigue apreciando en Vanthra, este es un grupo que únicamente podría haber surgido en Argentina, y eso es gran parte de su encanto. Su disco de debut se publicó en vinilo y lo presentaron en pequeñas salas de Buenos Aires. En cuanto a lo estrictamente musical, Vanthra destacan por su manera de incorporar el folclore nacional –los dibujos vocales de Ruíz Díaz, las guitarras acústicas y el set de percusión autóctona que utilizan- dentro de su propuesta rockera, electrónica y hasta ruidista.

Poseidótica
El género stoner tuvo su epicentro porteño en torno al año 2000, momento en el que Los Natas (el grupo más importante de esta movida en Argentina) se perfilaba como banda de culto y Queens Of The Stone Age hacían una primera y mítica visita a Buenos Aires en medio de un clima de crisis socio-económica alarmante. De ese cúmulo de circunstancias nació Poseidótica, quienes paso a paso llevaron su rock instrumental, pensado y sentido en base a distorsión y psicodelia y no apto para mentes estrechas, a todos los escenarios del país, para luego editar sus discos en Europa y Estados Unidos. Actualmente se encuentran organizando su propio festival independiente en el que presentarán su nuevo disco en directo, “Pascuas Profanas”.