Con algo de retraso sobre la fecha inicialmente prevista (de finales de 2015 a la primera quincena de enero) todo está listo para el cuarto largo de Triángulo de Amor Bizarro, “Salve discordia” (Mushroom Pillow, 2016). Tras escuchar el disco no dudamos en que, esta vez sí, había llegado el momento de saldar nuestra deuda con la banda y situarles en portada de MondoSonoro… Nos reunimos con Rodrigo, Rafa y Zippo, (a la cita falta Isa) en la oficina de MondoSonoro en Madrid antes de que la banda al completo arrancase camino de Chamartín para hacer la sesión de fotos que ilustra nuestro artículo de portada del número de noviembre.


En la entrevista que José Carlos Peña os hizo para MondoSonoro a propósito de “Victoria mística” os preguntaba si os encontrabais en el mejor momento como grupo, a lo que Rodrigo, tú respondiste: “Yo creo que sí, pero pregúntame dentro de seis meses”. Han pasado algo más de dos años, pero aprovecho para repetiros la pregunta…

Rodrigo: Sí, estamos en un momento de mayor estabilidad que nos permite dedicarle más tiempo a preparar las canciones. Hasta ahora el proceso siempre había sido sacar el disco, girar como locos dos o tres años sin parar y, con el agotamiento de la gira, empezar a hacer canciones y cuando le pillábamos el punto terminábamos el disco. En éste en cambio hicimos tres meses de conciertos muy intensivos y a finales del año pasado decidimos parar y trabajar el disco con más calma. Eso nos permitió pensar mucho las cosas. Es que al vivir en Galicia cada concierto que haces son quince o veinte horas de furgoneta, y llegas el domingo por la noche roto a casa para el jueves volver a salir y ensayar entre medias. Por otra parte, al no tocar tanto fue todo un poco encerrona, porque los conciertos vienen a ser un poco el descorche de la semana y cuando no hay eso vives metido en el local de ensayo.

Rafa: En el fondo no es que organizáramos gran cosa pero nos salió bastante bien. Cada mes teníamos algunos conciertos puntuales y, sobre todo, mucho tiempo para probar cosas. Y luego tuvimos oportunidades como lo de la gira por EEUU que te refresca mogollón y vuelves con las pilas cargadas.

Rodrigo: En realidad el engorro en “Victoria mística” fueron las mezclas, que se lio todo un montón. En éste por primera vez no hubo ningún imprevisto.

¿Es una de las cosas que habéis aprendido con el tiempo, a organizaros bien para no quemaros como grupo?

Rodrigo: “Año santo” por ejemplo lo grabamos en seis días (risas generales), pero fue la hostia, creo que era lo que pedía en ese momento el disco. Éste pedía otra cosa un poco porque como habíamos grabado los anteriores muy rápido… que por otro lado está muy bien, te metes en un estudio y te sale o no te sale, estar en el alambre también tiene su cosa.

Rafa: Nosotros no somos capaces de encontrar el confort a la hora de hacer las cosas.

Rodrigo: Es que a la hora de componer esta vez nos hemos puesto muy al límite, por encima de hecho de nuestros propios límites.

¿A qué te refieres?

Zippo: Estábamos componiendo por encima de nuestras posibilidades (carcajada general).

Rafa: Que intentamos cosas que no sabíamos hacer.

Rodrigo: Nuestra forma de trabajar es empezar canciones que igual vamos terminando a los cinco o seis meses. Hay horas y horas de grabaciones de canciones que van para atrás y para adelante, es un puto caos, siempre lo ha sido. Pero en esta ocasión pudimos llegar más lejos porque no perdíamos tanto el hilo al estar más concentrados en el disco.

“Hay horas y horas de grabaciones de TAB que van para atrás y para adelante, es un puto caos, siempre lo ha sido”

¿Hay alguna canción de la que os sintáis especialmente orgullosos de haber llevado por terrenos que hasta ahora os resultaban desconocidos?

Rafa: En todas las canciones hay un poco de eso.

Rodrigo: Supongo que es lo que les pasa siempre a todos los grupos, que cuando haces algo nuevo y diferente estás especialmente orgulloso. En este disco en concreto creo que hay palos que nunca habíamos tocado.

Rafa: La primera y la última posiblemente sean en las que más se nota ¿no?

Rodrigo: Yo creo que es nuestro disco menos indie, también por la música que llevamos escuchando todo el año.

En las entrevistas de los últimos dos o tres años ya venías marcando ese alejamiento de lo “indie” ¿no?

Rodrigo: Pero no es una decisión, sino una consecuencia inevitable de escuchar más música. Hemos estado escuchando mucho dub, nos metimos en el rollo de Hawkwind, por ejemplo… Y creo que por eso está más separado de los discos anteriores, sobre todo en los ritmos y las guitarras. Nos apetecía hacer canciones menos atadas al estilo que nos define.

En el día a día del grupo nada ha cambiado ¿no?

Rodrigo: No, seguimos en Abanqueiro, en la casa en la que vivimos Isa y yo y allí tenemos el local de ensayo y nuestro mini-estudio. Y los hábitos siguen siendo los mismos: estos se suben allí a ensayar…

¿Cuántas horas le echáis a la semana?

Zippo: No sé, cuatro días a la semana y nos pasamos allí metidos todo el día.

Rodrigo: Ensayamos por la mañana, comemos, vemos un poco la tele y ensayamos otro poco por la tarde. Si nos agobiamos paramos un poco, seguimos… No es como los grupos que tienen que ir a un local de ensayo por horas.

Zippo: Pero de eso de beber litronitas y estar sentado, no. A currar. Es un poco la mina.

Rodrigo: A nosotros estar en un local por horas nos resultaría imposible porque tenemos muchas horas muertas de ensayo en las que no sale nada, vamos hacia atrás… Y de repente en diez minutos haces lo de toda la semana.

Este es el primer disco en el que repetís formación ¿no?

Rafa: ¡Hostia! Pues ahora que lo dices sí. No habíamos caído en eso.

Rodrigo: En realidad el único momento en que hubo cierta sensación de que el grupo no funcionaba fue del primer al segundo disco, fue la época jodida de Triángulo. Ya con Zippo cogimos estabilidad y carrerilla.

Rafa: Yo es que creo que nosotros no lo medimos tanto en discos, es más en plan: “Entró Zippo. ¡Bien! Hasta que aguante”.

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¿Qué representó “Victoria mística” para el grupo? ¿Percibís algún cambio en el trato de medios y público?

Rafa: Yo entré en “Año Santo” precisamente, y ese disco sí que te puedo decir que fue “a fuego”.

Rodrigo: En tres meses desde que entró Rafa grabamos el disco y para adelante… Paco Loco ayudó mucho, porque en ningún disco entramos con las cosas tan en el aire como con “Año Santo”. Estuvimos cinco o seis días de grabación y un par de ellos más de mezclas, y fue como tirar una moneda al aire para ver lo que salía. Estuvo guay, pero no como para repetirlo, jajaja. “Víctoria mística” fue otra cosa diferente: la composición fue bien para lo que nosotros somos. Lo grabamos en casa nosotros y el lío vino con las mezclas de Manny Nieto, que desapareció una temporada en Asia, el terremoto,… (risas generales). Lo conocimos ahora cuando fuimos a EEUU y, oye, majísimo, pero vaya follón con el disco. Luego a nivel de salir a tocar ha sido el disco de Triángulo que mejor ha funcionado. Recuerdo que la gira de “Año Santo” fue un desastre, no venía nadie, y la cosa tardó un año en arrancar. Ahora mucha gente habla de “Año Santo” como nuestro mejor disco pero yo lo recuerdo como un desastre total, a la gente le parecía muy raro, y no fue hasta el año siguiente con lo de las listas de las revistas que el público lo pilló más.

Rafa: A nivel compositivo en “Año Santo” hicimos canciones muy pop y otras muy diferentes, y ahí está un poco la raíz de que todavía hagamos cosas muy diferentes.

Rodrigo: Luego, “Víctoria mística” es un disco que nos ha costado mucho llevar al directo. De hecho cuando estábamos empezando a pillar el punto a las canciones fue cuando dejamos de tocar para meternos con éste. Y un poco por eso en este disco nos hemos esforzado porque las canciones funcionen en directo de forma parecida a como lo hacen en el disco. Por eso volvimos a una cosa más primitiva, más de “grupo tocando”.

Es curioso, porque decís eso y al mismo tiempo que ha habido un gran trabajo de buscarle las vueltas a los temas…

Rodrigo: Pero es que la mayor parte de las veces esas “vueltas” consisten en simplificar y eliminar elementos que estaban en las primeras versiones del tema, y probar qué es lo que funciona y…

Zippo: ¡Ya me estoy agobiando! ¡Ya me estoy agobiando! Jajajaja.

Yo tengo la sensación de que la evolución del grupo ha sido hacia un sonido cada vez más extremo con cada disco, con la excepción quizás de los singles más claros como “Estrellas místicas” en el disco anterior o “Barca quemada” y “Seguidores”, dos canciones que canta Isa en éste… Y me resulta curioso, porque la tendencia habitual en los grupos es precisamente la contraria.

Rodrigo: Ese es el fruto de llevar más discos y alcanzar un nivel que nos permite hacer cosas que no sabíamos cómo hacer al principio. Es que si podemos hacer temas a 200 BPMs, que las guitarras suenen más fuertes y que a la vez se entienda todo, para nosotros es lo natural…

Rafa: Nos podemos aburrir de eso también…

Rodrigo: En el local probamos muchas cosas, medios tiempos, pero al final donde siempre terminamos estando más a gusto es en canciones muy lentas o canciones muy rápidas.

Y eso ha ido creando un salto cada vez mayor entre las canciones que cantas tú y las que canta Isa, hay ahora dos roles muy definidos.

Rodrigo: Sí, yo cuando compongo ya tengo muy claro si la canción va a ser para Isa o para mí. La voz de Isa brilla en ese tipo de canciones y para mí dejo las más… aberrantes, jajaja. Pero es que a mí me gustan Big Black y me gustan los Beach Boys, y es así, tampoco lo podemos evitar. En el término medio no terminamos de encontrarnos cómodos, de hecho empezamos muchas veces canciones a una velocidad…

Zippo: …Humana.

Rodrigo: Humana, sí, jajaja. Y hay algo que no funciona, de repente Rafa empieza a zurrarle y… Sufrimos de una especie de horror vacui.

Rafa: Yo nunca había tocado tan rápido como en este disco.

“A mí me gustan Big Black y me gustan los Beach Boys, y es así, tampoco lo podemos evitar”

Y fuerte…

Rafa: Sí, ahí Carlos se lo curró.

Rodrigo: Al tener más medios y más tiempo de estudio quisimos aprovecharlo para hacer un disco contundente. Grabamos la mitad en Estudio Uno de Madrid, que es la hostia, tiene una sala increíble, y las guitarras y teclados los grabamos en Planta Sónica en Vigo, que tienen un montón de amplis y los poníamos todos en línea, como quince amplis o así, y buscábamos el timbre que queríamos. Era la primera vez que podríamos hacer eso, en “Victoria mística” por ejemplo teníamos dos amplis y una sala muy pequeña. También es que la percepción de cada uno es diferente, por ejemplo en “Luz del alba”, el penúltimo tema, que suena muy fuerte, yo quería meterle unos timbales de orquesta, como la segunda del “End Of The Century” de los Ramones. Y Carlos me decía “¡Pero tú estás loco!”. Por eso te digo que la percepción de cada uno es muy diferente y yo creo que la nuestra está… jodida, jajaja.

Os quería preguntar también si la experiencia grabando aquellos dos temas con Sonic Boom os ha quitado las ganas para siempre de trabajar con un productor que os lleve a su terreno. Lo digo por el hecho de que volváis a trabajar de nuevo con Carlos Hernández como productor, con quien ya habíais hecho el primer disco y que os conoce muy bien.

Rodrigo: Lo que pasó con Peter Kember es que no llevábamos las canciones adecuadas para hacerlas con él. A mí sí que me gustaría hacer algo juntos en el futuro, un EP o algo así, y de hecho seguimos en contacto. Pero lógicamente tendría que ser algo de su rollo, con sintes.

Zippo: Sí, sería hacer algo realmente en común.

Rodrigo: Es que nosotros llegamos allí con una idea, y al hablar con él nos dimos cuenta de que era otra cosa: ves que a él la batería y la guitarra le dan por el culo, jajaja.

Rafa: También se sacan muchas cosas de ese tipo de experiencias: ver cómo trabaja ese hombre es la hostia. Pero para aprovecharlas más tendríamos que hacer algo de su estilo.

¿Qué discos reciente os interesan por su sonido?

Rafa: El primero de Metz por ejemplo, que el nuevo todavía no lo escuché.

Rodrigo: También es que nos gustan cosa muy diferentes a lo que nosotros hacemos. Yo, por ejemplo, soy muy fan de Ariel Pink, pero nunca podremos hacer algo parecido. Nos gustaría mucho probar cosas con un rollo dub, con muchos ecos, cosas de ese estilo que estamos escuchando muchísimo… Y tampoco había escuchado nunca antes rock setentero y sin embargo estoy ahora mismo con Hawkwind “a topísimo”.

Me llamó la atención el segundo tema del disco, porque es la canción más rock en el sentido clásico del término que habéis grabado nunca. De no ser por la letra casi sería rock urbano.

Zippo: Jajaja, sí, sí, sí. Chapa Discos…

Rodrigo: Es que este año también estuvimos escuchando mucho Black Sabbath

Zippo: ¡Siempre es el año de Black Sabbath! Jajaja

Rodrigo: Son cosas que siempre han estado ahí, pero a las que nunca les habíamos prestado atención y por eso nos suenan muy nuevas.

Es curioso, porque en otra entrevista que os hicieron hace unos años en Jenesaispop Isa decía: “Yo escucho mucho kraut, me gusta más que a Rodrigo, que es un poco más pop. A mí me gusta mucho el pop, ¿eh?, pero es él el que tira más hacia… lo brillante”.

Ro: Sí, yo proyecto esa parte pop en las canciones que canta Isa…

Zippo: Que la trolea, vaya…

Rodrigo: Es que esas canciones no puedo cantarlas, pero hay otros géneros que sí, que me lo paso muy bien cantándolas y que van muy bien para mi voz.

Rafa: Es una cuestión de cómo funciona mejor la canción, de timbre y todo eso…

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¿Todas las letras son tuyas, Rodrigo?

Rodrigo: Sí, puedo consultarles algo, pero en general sí…

Obviamente está relacionado con el sonido, pero ¿no hay un poco de cliché sexual en el hecho de que Isa cante las canciones de amor y tú aquellas de corte más político/social o, directamente, las más violentas?

Rodrigo: En general las letras de este disco son historias de gente con un mismo final pero que toman elecciones diferentes: para algunos el camino que toman les hace muy felices y a otros ocurre todo lo contrario. Hay canciones que se contestan a otras, como las dos caras de la misma moneda, y a mí me toca la parte más… cazurra, jajaja. Pero también tiene que ver con el tipo de voz: como la suya es mucho más bonita intento darle las más envenenadas a Isa, mientras que las mías son más directas y primarias. Más vueltas tienen las que le hago a Isa.

¿Sabéis por dónde va a ir la portada?

Rodrigo: Nos la está haciendo un artista turco, Haydiroket. Es un artista “gif”, muy personal, muy de la nueva ola.

¿Cómo le hicisteis entender el tipo de trabajo que queríais para “Salve discordia”?

Rodrigo: Le señalamos trabajos suyos, y también le señalamos la temática del disco. Nos mandó una primera prueba y… perfecto.

Rafa: Espera, que tengo aquí el mail que le envié… Le dije: “De alguna manera todo esto está en el disco: paganismo, romanticismo, Moby Dick, gente macarra como en ‘Scorpio Rising’ (risas generalizadas), movidas mesopotámicas y el hombre de mimbre”.

¿Lo de los hombres de mimbre y el título del disco es una referencia al discordianismo, la película de culto de Robin Hardy y a The KLF?

Rodrigo: Sí, yo es que soy fan de The KLF de toda la vida. Recuerdo ver en youtube el vídeo del “millón de libras” y ufff… Escalofriante, tío, ¿dónde acaba la broma y dónde empieza la tragedia? El caso es que la idea detrás del disco es que en este mundo actual en el que todos estamos sometidos a una presión constante, abres el ordenador y siempre te dirigen a algo. Las canciones representan las distintas opciones que puedes elegir ante eso. Sin ir más lejos, las diferentes respuestas que la gente tiene ante la agresión a la intimidad que es Facebook y la forma en que se apropia de nuestros datos personales: hay usuarios que lo plantean como una lucha mientras que a otros les da completamente igual. Es complicado de explicar… En realidad la pregunta esencial va sobre lo que está bien y lo que está mal y qué es lo que te proporciona la felicidad.

“Sale una encuesta que dice que la mayor parte de españoles apoyan la políticas del PP. No estoy de acuerdo pero ¿quién soy yo para imponer mi opinión a la de toda esa gente?”

En general Triángulo siempre habéis sido más de plantear preguntas que de ofrecer respuestas con vuestras letras ¿no?

Rodrigo: Sí, totalmente, nosotros no tenemos las respuestas.

Con alguna excepción… Por ejemplo cuando en “Qué hizo por ella cuando la encontró” dices “habría votado a la derecha por ti”. O en “Euromaquia” “Europa es una zorra y está matando a su juventud”.

Rodrigo: Ese es un buen ejemplo de esta cuestión: ahora sale una encuesta que dice que la mayor parte de España apoya las políticas del PP. Yo no estoy de acuerdo, pero ¿quién soy yo para imponer mi opinión a la de toda esa gente? ¿Dónde está la respuesta? Tal vez sea mejor apagar el ordenador y punto.

Al hilo de este tema os quería preguntar por vuestra participación en el concierto aniversario del periódico Diagonal. En TAB el conflicto social siempre ha estado presente en las letras, desde el primer día, pero al mismo tiempo, aunque os identificáis como clase obrera, nunca os habéis alineado con un partido o un pensamiento concreto. Por eso me resulta llamativo la participación en aquel concierto, porque Diagonal sí que está muy alineado ideológicamente con Podemos.

Rodrigo: En realidad lo hicimos porque nos llamó Roberto Herreros, al que conocemos desde hace mucho tiempo. Nosotros no nos vemos reflejados en ningún partido. Obviamente sí que hay cosas con las que estamos de acuerdo y probablemente votaré a Podemos pero no soy fiel seguidor de las doctrinas del partido, por decirlo de alguna manera. No somos afines a la derecha, lógicamente.

Rafa: Claro.

Rodrigo: Pero no nos gusta enarbolar banderas, porque entendemos que vivir en democracia es eso, entender y aceptar lo que dice la mayoría. En cualquier caso, lo que te decía a propósito del disco, pienso en los chavales que han crecido con esa presión, con esa exigencia constante de las RRSS para que te posiciones en todo momento y sobre cualquier cosa, y tiene que ser un infierno. Cuando éramos chavales nosotros teníamos otra presión, la de la Iglesia, pero al menos salías de misa y te podías olvidar del tema. Nosotros no hemos tenido nunca problema a la hora de posicionarnos, pero a la hora de escribir las letras de este disco nos metimos mucho en las ideas del Discordianismo, todo el rollo situacionista que es el origen del Discordianismo, y que llega a nuestros días con los hackers… Y aunque estamos todos metidos en el mismo barco, aunque nos dirigen a un lado y al otro, al final siempre tienes la posibilidad de plantearte qué es lo que está bien y de tomar tus propias decisiones. Y de eso es de lo que va el disco, personajes que optan por un camino o por otro, y yo que he escrito las letras no sé cuál es el bueno. Un ejemplo: allí donde vivimos hay muchos yonkis que van a coger almejas como furtivos para venderlas después, y la gente lo ve como un drama. Pero en muchas ocasiones esa es su elección de vida. El mundo puede ver que es una decisión de vida equivocada, pero… es la suya.

Cambiando un poco de tema. En otra entrevista que te hicieron en Jenesaispop hace un tiempo comentabas: “No me importa reconocer que me inspiro en otras canciones, la verdad”. Me viene al pelo para haceros la habitual pregunta incómoda para los grupos sobre referentes concretos en canciones del disco…

Rodrigo: Con “Baila Sumeria” queríamos hacer una canción a lo New Order.

Por ahí apuntaba yo…

Rodrigo: A veces tomamos un tema o un sonido ajeno como semilla y luego lo desarrollamos a nuestra manera. Y, bueno, en este caso fue totalmente premeditado. Pero yo creo que en los discos sobre todo nos identifican nuestros propios fallos, no los tics de otros artistas: que si nos pasamos de vuelta muchas veces, cosas de ese estilo.

Me hace gracia que os pasasteis los primeros años del grupo hablando en todas las entrevistas de que lo del nombre había sido algo casi accidental y que en el fondo tampoco os gustaba tanto New Order, y cuando ese tema parecía finiquitado vais y sacáis un tema como este…

Rafa: Jajaja. Sí, tiene gracia.

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Y también hace un par de años a Peter Hook le preguntaron en una entrevista en Noisey por vosotros y, además de echaros algún piropo, decía que vuestras líneas de bajo eran como las suyas, algo con lo que personalmente no estoy para nada de acuerdo. Y vais ahora y justo sí que le claváis el sonido característico de sus líneas de bajo…

Rodrigo: Jajaja. Sí. Pero bueno, si tú te coges los primeros discos de New Order hay pocas pistas en las canciones, está todo más arreglado por los teclados.

Rafa: Y no van a 200 BPMs…

Rodrigo: Y no van a 200 BPMs, jajaja.

“Que hizo por ella cuando la encontró” me recuerda mucho al “Just Like Honey”, a la balada característica de los Jesus & Mary Chain. Bueno, esa sí que es una influencia bastante recurrente a lo largo de vuestros discos.

Rodrigo: Sí, tenemos una canción un poco parecida en “Año Santo”, “Super Castlevania IV”, pero siempre le faltó algo. Y pensé, “vamos a hacer otra vez eso mismo para Isa pero más cincuentera romántica”.

Rafa: Es que tenemos pasión por las baladas cincuenteras.

Posiblemente por eso tenéis ese punto en común con los Chain, porque ellos también intentaban llevar esa pasión por las baladas cincuenteras a su terreno de distorsión.

Rodrigo: Sí, porque en los cincuenta esos espacios los llenaban con cuerdas, con efectos de eco, y nosotros eso lo llevamos al terreno del muro de guitarras. Como ocurría en el “End Of The Century” de los Ramones. Es un género recurrente para nosotros, nos gusta mucho la verdad.

Y antes decíais que “O salve Eris”, el tema de cierre del disco, es junto con el que lo abre, “Desmadre estigio”, aquel en el que exploráis nuevos territorios. A mí personalmente me recuerda mucho a los The Cure del “Pornography”.

Rodrigo: Nosotros lo vemos más del rollo psicodelia setentera.

Rafa: Y hip hop. Yo lo veo hip hop.

Rodrigo: Es que yo estuve intentando hacer bases hip hop rollo old school, pero es muy complicado.

¿Estáis en contacto en la escena rap gallega? Arufe, la gente de Banana Bahia Music,…

Zippo: Yo escucho hip hop y tengo colegas que lo hacen, pero no es que tengamos un vínculo con la escena.

Rodrigo: En Galicia la verdad es que está todo muy disperso y estamos bastante aislados unos grupos de otros, la verdad…

Ya que estamos os quería preguntar por la colaboración que hicisteis con La Mala.

Rodrigo: Eso fue una colaboración que plantearon los de Un Lugar Llamado Mundo, y de las opciones que nos dieron esa era la que más nos apetecía.

Zippo: La Mala nos encanta.

Rodrigo: Aunque venimos de mundos diferentes sí que nos veíamos haciendo algo que funcionase.

Zippo: Sí, el nivel de macarrismo lo tenemos ahí, ahí…

Rodrigo: En realidad la colaboración se redujo a aquel día. Alguna vez hablamos, pero ella está la mayor parte del tiempo fuera de España y no coincidimos… Además también estaba Raimundo Amador. Quién nos iba a decir que íbamos a llegar a tocar con Raimundo Amador, ¡toma! (risas generalizadas). Es gente a la que admiramos, y obviamente apetece.

 “La Mala y TAB venimos de mundos diferentes pero el nivel de macarrismo lo tenemos ahí ahí…”

¿Y qué me decís de la colaboración con Jorge de Ilegales?

Rodrigo: A Jorge lo conocimos porque un año coincidimos en el FIB, y somos muy fans de siempre. A mí me impresionó mucho. Y a partir de ahí nos invitó para un concierto, “Ilegales y amigos” y a raíz de ahí nos hemos seguido viendo. Es un encanto de tío.

Por cierto ¿qué pasó con el teloneo que ibais a hacerles a My Bloody Valentine en México?

Rodrigo: Se canceló, puffff

Zippo: Si alguna vez nos preguntan diremos que sí, que lo hicimos, jajaja.

Rodrigo: Rollo logística, eso dijeron, no sé…

¿Cómo estáis funcionando en Iberoamérica? Ya habéis cruzado el charco bastantes veces, pero cuál es la acogida real que tiene TAB por allí? ¿Es realmente la panacea para los grupos de corte oscuro que cantan en castellano? Gente como Ilegales, Corcobado, El Columpio,… desde la distancia se palpa que ahora mismo tienen allí un mayor séquito de fans que en España.

Rodrigo: Sí, hay mucho público allí para nuestro rollo ahora mismo. Lo que pasa es que al final casi siempre termina saliendo lo comido por lo servido, sobre todo por los billetes. Así un poco más a la aventura fue la gira que hicimos en julio por EEUU. Íbamos con la excusa de un festival en Chicago dedicado a grupos latinos de pop y rock, y a partir de ahí montamos más fechas: Nueva York, Los Angeles, Chicago, Tijuana,… al final dimos siete conciertos y nos encontramos con una escena brutal que demanda música en español. En Sudamérica depende más del sitio, pero en EEUU todos los conciertos fueron llenos y fue brutal.

¿Cuál es el plan para salir de España?

Rodrigo: Para nosotros es una prioridad, lo que pasa es que los gastos son brutales. Cada vez que vamos nos lo tenemos que pensar muy bien, porque nosotros vivimos de la música y no podemos permitirnos ir y perder dinero.

Rafa: Pero siempre que tenemos oportunidad vamos.

Rodrigo: También es que yo veo esto como una carrera a largo plazo, yo quiero seguir ahí dentro de diez años. Lo que no implica que vaya a cambiar nada del grupo por llegar a más gente, porque además nadie sabe lo que va a funcionar. ¿Alguien sabía que iba a funcionar Nirvana? Además soy de la idea de que cuando tomas esas decisiones lo más probable es que el grupo termine siendo una mierda.

¿Se os ocurre algún grupo al que admiréis por la manera en que han llevado su carrera?

Rodrigo: Yo La Tengo por ejemplo. Nunca fueron masivos pero llevan casi treinta años tocando. ¡Yo La Tengo tocaron en Órdenes, tío! Ni sé en qué año era, antes de venir al Santirock, por el 91 o 92. Ese es el tipo de carrera que queremos para el grupo, que te da tiempo a desarrollarte, a probar cosas y a hacer mucha música diferente. Mientras vayas comiendo…