Dicen de Australia que es una tierra de contrastes, lugar común donde los haya. Si cambiamos “contrastes” por “extremos” empezamos a afinar un poquito más, y las imágenes se agolpan en nuestra cabeza evocando paisajes que pueden ser un paraíso y un infierno al mismo tiempo para un ser humano.

Buen caldo de cultivo para el arte, sin duda. Especialmente si no lo vives como turista sino como habitante curioso, que es lo que son los muchachos de Pond, residentes de Perth (en la costa oeste), apasionados de la naturaleza de su país y ahora también de su historia. “El colonialismo inglés, los efectos que ha tenido sobre esta tierra… sí, son reflexiones que han rodeado a este disco”, afirma el teclista Jamie Terry. Se refiere a “The Weather”, (Marathon Artists / Popstock!) séptimo trabajo del grupo, producido por su viejo compinche Kevin Parker.

¿Cómo encarasteis el comienzo de un nuevo proceso de creación de álbum?
Fue de manera bastante inconsciente en realidad. Más o menos ocurrió sin planearlo, porque empezamos a ponernos en un modo muy “random” en cuanto a nuestros gustos musicales, escuchando a muchos artistas muy diferentes entre sí, interesándonos por sus métodos de producción, etc, y todo eso fue lo que acabó generando la primera fase creativa de “The Weather”. Así fue como el disco empezó a ir gestándose poco a poco.

La portada tiene un estilo muy Hipgnosis, ¿no?
Oh sí, sí (risas). Es divertido que lo digas, porque no es más que una postal de Perth. Estuvimos buscando una foto curiosa de nuestra ciudad en tiendas para turistas, y después de ver toneladas de postales, encontramos esta que muesta a la gente de compras en una calle del centro de la ciudad. Tiene ese punto de normalidad inquietante que queríamos.

Así que me he pasado de listo con lo de Hipgnosis…
Sí (risas), pero de todas formas tengo que reconocer que amo todo su trabajo.

Lo que sí tiene un puntito a lo Roger Waters es el primer tema, “30000 megatons”.
Pues hace mucho tiempo que no escucho los discos clásicos de Pink Floyd, pero todos en la banda hemos sido grandes fans del grupo. Especialmente en su primera etapa, se revelaron como unos compositores excepcionales y unos artesanos del sonido muy especiales. Siempre que nos comparan con ellos nos parece genial.

Esa canción fue publicada como adelanto el día que Donald Trump ganó las elecciones, ¿a quién se le ocurrió esa irónica jugada de marketing?
Te contaré como fue. Estábamos mezclando el disco en esos momentos, y cuando vimos por la televisión que Trump había resultado ganador de la elección, el shock nos dejó paralizados un par de minutos. Estábamos absolutamente convencidos de que el pueblo americano no iba a optar por él ni de coña. Como el resto del mundo, imagino (risas). Sencillamente, no era posible. Cuando nos recompusimos y nos pusimos de nuevo a trabajar tocaba mezclar justo ese tema. Kevin Parker estaba manejando los mandos, se detuvo un momento frente a la consola y dijo: “Tíos, deberíamos lanzar esta canción hoy mismo”. Empezamos a hablar de ellos y estuvimos de acuerdo en que la letra tenía un contenido muy acorde a la sensación que tuvieron miles de personas en todo el mundo. ¿Ahora este tío va a tener el botón nuclear bajo su dedo? ¿Qué coño ha pasado? Concluimos que había que lanzar el tema, así que terminamos de mezclarlo y al día siguiente ya estaba disponible.

El siguiente tema, “Sweep Me Off My Feet”, es muy “principesco”.
(Risas) Sí, ¡mola! Prince ha sido una de las mayores influencias para nosotros. Él sostuvo la bandera de la libertad creativa mucho tiempo, y aunque su último material quizá no fuera tan brillante nunca dejó de se un intérprete alucinante. Es uno de nuestros artistas favoritos, desde luego, un tipo muy especial para el mundo de la música.

“Prince ha sido una de las mayores influencias para nosotros”

¿Sentisteis más su muerte que la de David Bowie, quizá?
Mmm… No sé, diría que no. Yo creo que igual, Bowie ha sido obviamente otra influencia enorme. En realidad, de hecho escuché mucho más a Bowie en mi época “formativa”, por así decirlo. La fascinación tan fuerte que siento por Prince llegó algo más tarde. La muerte de los dos, además de entristecerme mucho, me ha removido muchas cosas a nivel personal, la verdad.

Antes decías que pasasteis una etapa muy “random” a nivel de gustos musicales. ¿La idea fue trasladar eso al disco?
Sí, en cierto modo. Tenemos tres compositores en la banda, y eso requiere un trabajo de cohesión que a veces puede parecer imposible de alcanzar, especialmente en un disco que es más “random” de lo acostumbrado. Hay que intentar alcanzar una misma meta desde distintos puntos de salida, pero con este disco ese proceso ha sido muy natural, es el típico caso de “salió así”. Después puedes ir puliendo los detalles para que todo tenga una mínima uniformidad y que todas las canciones suenen como parte de un mismo proyecto. Ahí fue importante que todos estuviéramos en la misma página, tanto en la grabación como en la mezcla.

¿Ese proceso se vio sobre la marcha, sin una charla inicial?
Más o menos. Al conocernos bien y tener mucho contacto cotidiano al margen de lo que es estrictamente trabajo, todos sabíamos que nos apetecía acercarnos al sonido de producciones de hip-hop, usando samples si nos apetecía e intentando que hubiera un peso lírico en el sonido, que las letras también se reflejaran en el propio sonido, no sé si me explico. Esa idea inicial ayudó bastante a visualizar el álbum.

Las letras son menos psicodélicas y surrealistas esta vez, ¿no?
Sí, absolutamente cierto. Nick se encarga de casi todo ese trabajo, y sí, está en ese punto totalmente, de hecho nos lo dijo, que quería moverse de forma consciente desde terrenos más fantásticos, que son los que ha tocado anteriormente, hacia terrenos más realistas, más personales y humanos. También para generar más mensaje.

En el disco flota una sensación de contradicción vital por vivir donde vivís, “sin ser británicos pero tampoco auténticos australianos” como dice Nick.
Sí. Intentamos ser las mejores personas posibles, en el sentido de entender, respetar y dar a conocer la situación que han vivido los nativos de esta isla durante generaciones. Pero aun así sentimos dolor por pertenecer a la clase racial que generó tanto dominio tiránico. Y también sentimos dolor por tener una historia oficial que no hace más que mentir en todo lo que tiene que ver con esta cuestión, y no poder hacer casi nada al respecto. Vivimos en un país maravilloso, no me malinterpretes. Es un lugar precioso, a todos en el grupo nos encanta estar conectados a Australia de una forma que es en cierta medida poética, pero la realidad es la que es, y en la actualidad, la política también está sirviendo para que la gente normal viva cada vez peor, como pasa en casi en todo el resto del mundo. Todo eso nos duele.

“Todo ese sol, esa naturaleza, han jugado un papel en nuestra formación como músicos”

El entorno natural de vuestra región debe ser un buen senador para todo esto.
¡Oh sí! Amamos la naturaleza, y los espacios abiertos y libres de gente son muy abundantes por aquí, ¡te lo aseguro! (risas). Además, tener tanto espacio ayuda también a los músicos. En Nueva York o en Madrid seguro que cuesta mucho encontrar un sitio donde ensayar sin molestar. Aquí tienes miles de casas en medio de la nada donde puedes montar un estudio y hacer todo el ruido que te dé la gana. Y luego están las playas. Oh, amo el mar, tío. Meterme en el océano siempre me sienta muy bien (risas). La verdad es que todo ese sol, esa naturaleza, han jugado un papel en nuestra formación como músicos.

Entonces nunca jamás te plantearías vivir en Manhattan, por ejemplo.
¡No, no no! Qué va tío, yo no soy de los que sobreviven en esos lugares. No soy un tipo de ciudad, me volvería loco en una tan grande como Nueva York. ¿Tú desde dónde me llamas? Madrid, ¿verdad?

Sí.
¡Ah, Madrid! Seguramente sea una ciudad bastante más frenética que Perth, pero quizá allí sí podría vivir, ¿quién sabe? (risas). Yo nunca he estado en Madrid, me apetece mucho conocerlo.

Este año habéis pasado por el Primavera Sound.
¡Sí, fantástico festival! Pero estoy casi seguro de que también tenemos una fecha en Madrid. Joder, espero no equivocarme porque estaba muy emocionado con ello.

¡Lo miraré! ¿Crees que este disco es el que mejor os representa?
Sí, yo creo que sí. Representa lo que es Pond ahora mismo, que es lo que debe valer. Cuando salió nuestro primer disco éramos muy diferentes, cuando salió “Beard, Wives, Denim” también éramos completamente diferentes. Y ahora “The Weather” refleja todo el camino recorrido hasta ser lo que somos. Es una buena representación de lo que es nuestro gusto musical. Y creo que a pesar de su origen “random” es el disco más cohesivo de nuestra carrera, el mejor ensamblado y con las mejores canciones. Es mi favorito, sin duda.

¿Qué hay de vuestros proyectos paralelos? ¿Quedarán ahora parados una temporada?
Los proyectos paralelos en realidad llevan tanto tiempo como los principales. Cuando no estamos liados con un disco o girando, todos están haciendo sus propias cosas, dando conciertos, grabando demos y demás. Pero ahora vamos a esta centralísimos en Pond, queremos llegar más lejos.

¿Os habéis sentido alguna vez parte de un nuevo movimiento de rock psicodélico?
Es divertido que lo preguntes, porque al principio sí. En nuestros primeros días como grupo sí que teníamos una especie de entusiasmo por representar una nueva ola de psicodelia, por ver cómo cada vez más bandas de rock psicodélico empezaban a formarse en Australia y en otros países… Pero ahora hemos crecido y hemos cambiado mucho. Escuchamos mucha música hiphop y electrónica, las ponemos en nuestros horizontes y las tenemos en cuenta al hacer música… Intentamos llevar todo eso lo más lejos posible, manteniendo algo del espíritu inicial pero aprovechando mucho más la tecnología para hacer algo que no hayamos hecho antes. Si es psych o no es psych, qué más da. Ahora no escuchamos mucho rock psicodélico, pero está claro que hay mucho, y lo seguirá habiendo durante mucho tiempo. Yo creo que el enorme éxito de Tame Impala ha jugado un papel muy importante en eso.

“En nuestros primeros días sí que teníamos una especie de entusiasmo por representar una nueva ola de psicodelia”

Y tanto. Trabajar con él como productor debe ser como hacerlo con un amigo de toda la vida, claro…
Exacto, el espíritu amistoso y el colaborativo a nivel musical son como una misma cosa. Seguimos siendo grandes amigos. Nada ha cambiado desde que empezamos a salir juntos a tomar algo por ahí hace ya muchos años. Es mucho tiempo viviendo cerca, escuchando la misma música, inspirándonos mutuamente… Ahora no tenemos esa relación tan, tan estrecha a diario, pero tenemos una amistad muy fuerte.

¿Qué artista te tiene flipado últimamente?
Me encanta esta pregunta… pero no quiero decir uno sólo. Lo que me tiene flipado últimamente es una nueva escena de música nigeriana, que tiene algo de los ritmos voluptuosos del afrobeat pero lo mezcla con atmósferas que encuentras en las últimas producciones de hip-hop norteamericano. Bueno, en realidad puedo decir uno que mola mucho, Wizkid, que me vuela la cabeza. Hay que estar atento a lo que sale de ahí, va a haber muy buen material en los próximos años.