Quizás hartos de una estéril búsqueda de la abstracción perfecta, los de Chicago decidieron sonar sucios (pero no espontáneos) y entregaron el flojo “Standards”. Aunque se les siguen transparentando las ganas de superar el cliché de banda fría e intelectualizada de sus primeros Lp´s, “It´s All Around You” suena cauteloso, pero mucho más fluido y natural, lo que hace que parezca casi, casi, sincero.

Dan Bitney (batería) es un cachondo. Tanta palabrería acerca de cómo es el nuevo disco de Tortoise y resulta que todo estaba en la portada. “Teníamos muchas ideas de cómo debería ser y barajamos muchos artistas muy interesantes. Al final, la gente de Funny Garbage -responsables de la de “Standards” (Thrill Jockey, 01)- nos recomendó a Oliver Wasow y enseguida nos fascinó. Aunque ni siquiera escuchó el disco es quien mejor ha representado lo que perseguimos: es un panorama de elementos orgánicos, pero cuando te fijas te das cuenta de que están manipulados por el hombre y de que está lleno de pequeños detalles que no deberían estar ahí. Así es nuestra música: cada vez que escuchas una canción tienes una percepción más profunda de lo que sucede realmente”. Admito que el sentido del humor de Bitney me desconcierta levemente, pero al menos coincidimos en que “It´s All Around You” es uno de sus discos menos abstractos.

“La estética de Tortoise está ya muy bien definida, nunca ha cambiado demasiado desde ´TNT´”

“Correcto, pero me pongo a la defensiva y te digo que aún quedan momentos bastante abstractos (risas). Tienes razón, este disco es una extensión de ´Standards´, somos los mismos componentes, el mismo estudio, pero también veo que es algo más maduro, más relajado. Hemos usado más las orquestaciones, ampliando nuestra paleta de tonalidades, de desarrollos, incorporando la voz (en concreto la de Kelly Hogan, ex Rock*A*Teens, en “The Lithium Stiffs”), el piano, las cuerdas simuladas… Las canciones son concisas, como ya lo fueron en ´Standards´, que fue un nuevo punto de partida para nosotros con dos baterías y dos bajistas, lo que originaba un sonido más rockero que habíamos intentado evitar en nuestros discos anteriores”. Esa es la clave, la consciente falta de espontaneidad que poco a poco se van sacudiendo, aunque vuelven los tics de autocensura cuando confiesan que “la voz siempre nos ha interesado, pero no es fácil dejarnos llevar y usarla ya que nos interesa más si está alejada de lo estrictamente narrativo”. En definitiva, les ha costado un montón de años usarla de nuevo. “Esta pieza fue algo que trajo John Herndon y que contenía un sample de una voz femenina tan simple como la que hay finalmente en ´The Lithium Stiffs´. Lo que nos gustó fue la calidez que sugería, pero eso fue hace casi dos años. Fue divertido trabajar con Kelly, ella procede de bandas de country alternativo y fue muy curioso para ella estar en un estudio durante un par de horas diciendo ‘Aaaaaahhhh’. Debe pensar que estamos locos (risas)”. Advierto que Bitney insiste en el hecho de que la formación no ha cambiado entre discos por primera vez desde su debut. “Ya sé que acabo de argumentar algo sobre el hecho de que nuestra formación no haya cambiado desde ´Standards´, pero tampoco creo que sea tan importante. La estética de Tortoise está ya muy bien definida, nunca cambiado demasiado desde ´TNT´ (Thrill Jockey, 98), cuando usamos ordenadores por primera vez. Ese sí que fue un gran cambio”. Está claro que Bitney quiere hablar del sonido del disco y evitar entrar en el análisis de cada una de las canciones. “En ´Standards´ decidimos volver a usar tecnología analógica, ya que queríamos un sonido más agresivo: recuerdo que en canciones como ´Seneca´ las agujas llegaban al rojo y se quedaban allí(risas). Creo que este disco es más equilibrado en ese sentido. Grabamos en cinta después de muchas maquetas gracias a que el estudio de John (McEntire) está lleno de limitadores y compresores muy buenos, que dan mucha calidez y después lo transferimos al ordenador y lo editamos, pero sin trabajarlo tanto con el software como en ´TNT´”. Ese antiguo puntillismo exagerado a la hora de trabajar el sonido y dibujar las estructuras se desplaza ahora hacia la obsesión por enmascarar los ritmos que usan en cada pieza. “El protagonismo del ritmo es inevitable en un grupo con tres baterías (risas), pero no creo que sea algo consciente. Veo que tienes una pregunta sobre Tom Zé (con quien colaboraron y a quien acompañaron de gira), pero nuestro interés por la rítmica latina es muy antiguo. En ´It’s All Around You´ (el tema que titula el disco y que deja un cierto regusto latino) hay dos baterías, una toca una samba y la otra la va rellenando por debajo, pero la compresión hace que suene como si fuera una sola. No creo que se trate de nuevas influencias, sino de cosas que intentas a medida que evolucionas como músico”. ¿Estamos hablando de interpretación con Tortoise? Esto sí que es un cambio. Tras confirmar que David Bowie se declara fan de la banda e intenta ´colarse´ en su estudio cada vez que pasa por Chicago (“pero no creo que hagamos nada nunca juntos, es todo demasiado complicado”) me despido de un amable (y exhausto) Bitney con una curiosidad envenenada. ¿Cuál es la pregunta que más veces te han hecho? “¡¡¡¿Qué piensas del post-rock?!!! (carcajada)”. Me lo temía.