Uno de los golazos de MondoSonoro en los últimos tiempos fue aquella gloriosa portada de Liars en plenos albores del movimiento neo post-punk. Ahora los de New York vuelven con coartada conceptual, un álbum centrado en una vieja leyenda de brujería y que suena como los mismísimos goznes del infierno.

Hace ya unos cuantos años leí un artículo analizando en profundidad la figura de los Doors. De lo que allí se decía poco recuerdo ya, pero unas pocas líneas se quedaron grabadas a fuego en la memoria: hacían referencia a la evolución de un grupo, y venían a decir algo así como que tras un exitoso debut aún había canciones sobrantes para un segundo disco, y que el problema habría de venir a la hora de enfrentarse al tercero. Ignoro completamente si las diez piezas que componen ese rompecabezas titulado “They Were Wrong, So We Drowned” pertenecen a los desperdicios de su debut. En realidad lo dudo, por mucho que su nuevo álbum parezca construido a partir de escombros y restos de un derribo.

“ Nunca nos vimos dentro de ese saco dance-punk, o como quiera que lo llamen“

Pero lo que sí está claro es que Liars se han pensado muy mucho cuál iba a ser su siguiente paso y en qué pelotón les interesaba figurar: en el de aquellos que copan las portadas de revistas fashion (The Rapture, Yeah Yeah Yeahs,…) o en el de los listillos rezagados, al lado de luminarias underground como Oneida, Lightning Bolt o Black Dice. “Yo no creo que nos sintiéramos presionados. Lo que pasó es que no estábamos a gusto con lo que nos estaba pasando, con toda la atención que despertó ese primer disco. Nunca nos vimos dentro de ese saco dance-punk, o como quiera que lo llamen. Aquel revuelo mediático, el hecho de ser una banda de New York, convirtió el siguiente paso en algo muy incómodo, así que la principal obsesión ha sido hacer un disco para nosotros mismos, del que sentirnos satisfechos”. Los cambios se han hecho evidentes a todos los niveles. Aaron y Angus, nuestro interlocutor, tomaron aún más las riendas de la banda prescindiendo de la sección rítmica. Julian Gross se incorpora en calidad de chico para todo. “Después de hacer el split con Oneida y salir de gira con Sonic Youth hubo una ruptura. Nos dimos cuenta de que queríamos seguir caminos diferentes, así que Pat y Ron salieron en beneficio de Julian, que es un viejo amigo de los tiempos del colegio. Aunque nosotros dos seguimos siendo los jefes de la banda (risas). Bueno, en realidad el verdadero líder de Liars es Aaron”. La aparición de los “sónicos” a lo largo de la conversación no es fortuita. A la manera de los primeros escarceos de Moore, Ranaldo y compañía, la verdadera revolución en “They Were Wrong…” reside en unas canciones que por momentos parecen no serlo, en unas guitarras manipuladas a la manera de instrumentos percusivos, y una oscuridad que ya no cita al funk tanto como al industrialismo de los Neubaten. Lo que una vez fue Gang Of Four se ha convertido en This Heat. “Metal Box” da paso a “Bad Moon Rising”. Liars muerden. “Durante el proceso de grabación hemos trabajado mucho las diferentes posibilidades de los micros, experimentando, creando ritmos a partir de ellos… Por eso las ´baterías´ en este disco suenan diferentes. Por otra parte, Aaron se ha esforzado en tocar de una forma poco convencional, para que las guitarras no suenen como tal. Este disco es un producto intermedio entre una grabación muy experimental, con algunos temas casi en directo, y el posterior trabajo de postproducción”. En algún sitio os he oído citar a Matmos como una de vuestras principales influencias. “Sí, en cierto modo. Verlos trabajar en directo superponiendo diferentes capas de sonidos abstractos es toda una experiencia que está muy relacionada con este disco. Aunque nosotros trabajamos con instrumentos tradicionales”. Tras girar con bandas como Sonic Youth o Wire, y recibir halagos del mismísimo Colin Newman -que llegó a decir que ellos son el principal motivo por el que Wire han vuelto a colgarse las guitarras veinte años después- los de New York afrontan desde hace unos meses una serie de conciertos, piedra de toque de quiénes son Liars en el 2004. “Están siendo unos directos muy excitantes en los que el público no sabe muy bien qué es lo que va a encontrarse”. Tal vez esperen algunas de vuestras antiguas canciones. “Sí, tal vez. Pero es mejor que vayan haciéndose a la idea de que precisamente eso es lo que no van a tener…”.