MondoSonoro Discos

Cuando una banda intenta dar un paso evolutivo sin dejar de lado sus señas de identidad, normalmente no lo tiene tan difícil como La Maravillosa Orquesta del Alcohol. Es éste un colectivo tan singular y reconocible que si se hubiera empecinado en “demostrar algo”, si se hubiera obsesionado en rebatir que su música es una fórmula, podría haber caído en una impostura que apuesto sus fans verían imperdonable.Afortunadamente, quien ha conocido de cerca a estos muchachos sabe que ni siquiera han intentado tirar por ahí porque es algo que, directamente, no les sale. Entonces, ¿cómo se hace eso de cambiar sin cambiar? No pensando en ello. Simplemente dejándote llevar por la metamorfosis vital, de la acumulación de experiecias. Y experiencias nuevas, La M.O.D.A. ha tenido muchas desde el bombazo de su debut.

En “La Primavera del Invierno” sigue sin haber electricidad, pero la evolución se nota en los fraseos de “Amanecederos” o “Hay un fuego”, donde el cantante David Ruiz roza el rap, en la pegada instrumental, en la contundencia fruto de la confianza y en un manejo de la dinámica aún mejor que el de su debut, elementos que, unidos al inteligente estímulo del “nosotros” (y menos del “yo”) en las letras, hacen de esta grabación un potencial pepinazo para los conciertos masivos. Preparáos para la montaña rusa de “Miles Davis”, el antológico final de “Flores del mal” o el de “Los Lobos”, porque caeréis víctimas del estímulo. David, fiel a su rasgado vocal -que a unos atrae más, a otros menos-, canta con una verosimilitud y una pasión que sigue conectando: las letras introspectivas y reflexivas de “Disolutos”, “Hay un fuego” o “Rascacielos” resultan de lo más convicentes y apropiables.

A pesar de todo esto, si al escuchar este grupo por primera vez tu sensibilidad te trajo a la mente la palabra “verbena”, quizá este disco no te saque de ahí a la primera de cambio porque encontrarás algún coro de estadio pelín gratuito, pero haz caso: quítate la coraza y verás cómo tu biorritmo se adapta a la música de estos burgaleses con inesperada placidez.

MÁS SOBRE LA MARAVILLOSA ORQUESTA DEL ALCOHOL
  • Anónimo

    La verdad es que suenan bastante bien, eso si, da la sensación que en un directo el cantante se quedará afónico a la tercera canción.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies