Eficaces y enérgicos, The Temper Trap se enfrentaron a una llenísima Sala Arena repleta de limitaciones acústicas. Desde las reducidas posibilidades que ofrecía el espacio para venirse arriba a nivel sonoro, hasta un público (en su mayoría treintañeros) disperso y hablador.

Los comienzos fueron duros y poco lucidos. Pero, gracias al enorme carisma de su líder, y la buena compenetración con su banda, la noche fue creciendo hasta dejarnos algunos momentazos en los que volaron botellas de agua y la percusión se convirtió en su mejor aliado. Dougy demostró tener una voz poderosa marcándose unos cuantos falsetes muy bien ejecutados. Se volcó con los asistentes a la cita e interaccionó con ellos haciéndoles partícipes de los temas en más de una ocasión.

Además, como añadido, apostaron por un repertorio en el que Conditions tuvo un gran peso y los temas del Think As Thieves resultaron funcionar de maravilla entre los fans. No fue un espectáculo brillante, pero sí consiguieron dejarnos con ganas de que llegue la jornada de festivales y verles a pleno sol, con ropa cómoda, entre colegas y con alguna que otra cerveza en la mano.