Este sábado fallecía a causa de un ataque al corazón Alejandro Blanco, bajista de Ilegales durante los últimos 22 años.

Si la gala de los premios de la música asturiana que tenían lugar el viernes se hubieran retrasado un día, no cabe duda de que hubiera habido menos sonrisas y un homenaje más. La mañana del sábado perdía la vida Alejandro Blanco, miembro de bandas como Kashmir, The Electric Buffalo o Dr Lecter y, sobre todo, bajista de Ilegales desde 1994. Con ellos grabaría cuatro álbumes de estudio, incluyendo el reciente “La vida es fuego” (La casa del misterio/Pop Up, 15), así como dos directos, entre ellos el gran “El día que cumplimos 20 años” (Santo Grial, 02).

Se pasaría al contrabajo en la etapa de Jorge Ilegal y Los Magníficos, durante el breve hiato de Ilegales, y era sobradamente conocido en la escena asturiana. Ahora mismo queda en el aire la gira que estaba a punto de arrancar con la banda, que publicaba un comunicado despidiéndolo:

“En el grupo Ilegales nos encontramos desolados por la muerte inesperada de Alejandro Blanco, el que ha sido nuestro bajista desde 1994 hasta hoy mismo.  Resulta especialmente doloroso que una persona sana y joven, con solo 45 años, esposa y una hija pequeña, nos abandone de este modo tan abrupto. A finales de 2014, después de unos años de separación, nos reencontramos como Ilegales y, en estos pocos meses en que habíamos podido volver a trabajar codo a codo con Alejandro, vimos lo mucho que aún tenía que contar musicalmente; su compañía en el día a día de la banda, en el estudio, en el escenario y en los viajes, se ha hecho imprescindible, así que su ausencia va a ser dura, se va a notar muchísimo. 

Queremos transmitir nuestro más sentido pésame a la familia. No sabemos qué va a ocurrir mañana, pero como dice la canción, «hoy no hay sonrisas»”.