El mundo de la música, y en particular el de los espectáculos, sigue buscando la manera de volver a una cierta "normalidad". Tras los experimentos de Alemania y España, Holanda se apunta a demostrar que la cultura es segura. Esta prueba piloto reunió a más de mil personas en el recinto más grande de Ámsterdam, el Ziggo Dome, durante cuatro horas este fin de semana. Fue organizado por Fiedlab junto al gobierno holandés que esperan obtener respuestas para intentar retirar ciertas restricciones de la vida nocturna y los eventos multitudinarios.
Los participantes se dividieron en seis burbujas, cinco con 250, y una con 50. Cada grupo estaba sujeto a sus propias restricciones, por ejemplo: un grupo tenía que llevar mascarilla todo el rato; otro no las usaba; y a otro se le dieron bebidas fluorescentes y se les incitó a cantar y gritar lo más fuerte que pudieran para examinar la cantidad de saliva liberada. Todos los asistentes se hicieron una prueba 48 horas antes del evento y se tendrán que hacer otra cinco días después de este. Pronto recibiremos los resultados de un experimento que, si sale bien, puede significar que estamos un paso más cerca de volver a vivir los conciertos como antes.

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