Después de la cancelación Lil Uzi Vert, que fue sustituido por Sheck Wes, el Sónar también se ve obligado a buscar un reemplazo para el A$AP Rocky por su encarcelamiento en Suecia.

Ya es oficial: el rapero y productor estadounidense A$AP Rocky no va a participar en el Sónar 2019. Después de muchos rumores finalmente se ha confirmado la no presencia del rapero en tierras barcelonesas. El motivo, su detención en Suecia a raíz de una pelea callejera por la que permanecerá en prisión preventiva, al menos, hasta el viernes que viene. A$AP Rocky, por su lado, se ha defendido diciendo que él solo actuó en defensa propia, ya que los otros participantes en la contienda -entre otras cosas- le persiguieron por las calles de Estocolomo, e incluso colgó un vídeo en Instagram que parece probar su versión de los hechos (lo puedes ver al final de esta noticia).

Además, según ha informado TMZ, la situación del rapero en la cárcel no es de lo más cómoda. Según dicen, el centro penitenciario ha sido descrito como “una plaga de enfermedades”, aparte de está en confinamiento solitario -sin derecho a visitas o llamadas- y que según informan está durmiendo en una alfombra de yoga sin ninguna manta. Un funcionario de la prisión en cuestión lo niega todo.

Ante la situación, su mánager ha tenido que hacer unas declaraciones explicando la situación y cancelando toda la gira de julio, ya que de momento no se sabe cuanto tiempo podría estar encarcelado el rapero. “A$AP Rocky está detenido en una cárcel sueca por un período de tiempo desconocido por motivo de actuar en defensa propia durante un altercado. Debido a esta desafortunada situación, se ha visto obligado a cancelar sus fechas de conciertos y festivales europeos en julio.”

Según ha explicado el Sónar en el mismo comunicado, dicen que han trabajndo todo lo posible para encontrar una solución a la situación, aunque no ha sido posible. Aun así, desde la organización han anunciado que se está trabajando duro para reemplazar al rapero. Artista que será anunciado en breves, teniendo en cuenta que su actuación estaba programada para el viernes de la semana que viene. La propia celebración del festival en sí peligra, ya que hay convocada una huelga de riggers (trabajadores encargados del montaje de los elementos aéreos de los escenarios) del 11 al 20 de julio para presionar a la Fira de Barcelona, donde tiene lugar el festival, y que esta de marcha atrás a una nueva licitación de su servicio que pretende aplicar en octubre y que no garantiza la continuidad de los trabajadores.