“Nunca hemos dejado de ser un grupo”
Entrevistas / The Strokes

“Nunca hemos dejado de ser un grupo”

Oriol Rodríguez — 20-05-2020
Fotógrafo — Archivo

Salidos de una de esas cloacas humeantes de Nueva York, The Strokes irrumpieron en escena en 2001 con “Is This It“, referencia imprescindible en el catálogo de los mejores discos de debut en la historia del rock. Un trabajo sublime con el que se les encargó ser los salvadores del rock. Aquella fue una misión imposible que fue mermando sus energías, talento y genialidad creativa.

Con el tiempo, cada disco que Julian Casablancas (voz), Nick Valensi (guitarra), Albert Hammond Jr. (guitarra y nuestro interlocutor en esta entrevista telefónica), Fabrizio Moretti (batería) y Nikolai Fraiture (bajo) iban facturando parecía un poco peor que el anterior. Hasta ahora, siete años después de su último disco “Comedown Machine” (RCA, 2013) y cuando ya no esperábamos nada de ellos, han retornado por todo lo grande con “The New Abnormal“, desde ya una de las mejores entregas de los de Nueva York

¿Cómo lo llevas? Creo que en Los Angeles, dónde vives, también estáis confinados, ¿no?
Sí, aquí estamos, encerrados. ¿Cómo lo lleváis vosotros?

Llevamos un mes confinados y parece que, como mínimo, lo vamos a estar un par de semanas más. “The New Abnormal” es un título perfecto para describir todo esto tan raro que estamos viviendo.
Sí tío es muy, muy raro todo. Y sí, el título se ajusta extrañamente bien al momento actual.

¿Os planteasteis retrasar la salida del disco a que todo esto pasara como han hecho otros grupos y artistas?
No. Sí que hemos hablado de la situación y de cómo nos iba a repercutir, pero en ningún momento nos planteamos no sacarlo ahora. Cuando publicas un disco siempre hay un montón de cosas por las que preocuparte. Esta vez un poco más.

¿Estás aprovechando el confinamiento para componer temas nuevos?
La verdad es que no. A ver, soy músico y siempre estoy haciendo música, pero durante estos días no me he sentado expresamente a escribir temas nuevos. No estoy suficientemente concentrado. Prefiero dedicar el tiempo a mis otras aficiones y a mantenerme activo y en forma. Tengo mis rituales: levantarme, tomar café, hacer mis cosas… Ahora mismo, mi estado mental está pasando por un momento muy curioso, muy relajado con algunas cosas, con otras algo más alterado.

“La nuestra, como todas, es una relación tan maravillosa como complicada en algunos momentos, pero justamente eso es lo que nos ayuda a ser creativos como grupo“.

¿Cuáles son esas otras aficiones?
Me gusta mucho cocinar. También mola dedicar este tiempo a pensar. A recordar todo lo que hemos vivido y cómo hemos crecido. Y he estado haciendo ejercicio, aunque no puedo decir que lo haga por afición, sino para mantenerme en forma. Últimamente he estado un poco más activo en este sentido. Me he metido bastante en la práctica de las técnicas de respiración Wim Hof y estos días un poco más. Recibí un mail proponiéndome hacer durante una semana un especie de reto relacionado con estas técnicas. Lo hicimos con mi chica. Ha sido divertido.

Y siete años después habéis vuelto. ¿Qué habéis hecho todo este tiempo? ¿Por qué hemos tenido que esperar tanto?
Es una pregunta aparentemente sencilla, que sabíamos que nos ibais a hacer, pero que no es tan fácil de responder o que no tiene una única respuesta. De hecho, siéndote sincero, no me gustan nada estas preguntas. Lo único que te puedo decir es que nunca nos pusimos una fecha límite. El tiempo ha pasado y las cosas han acabado saliendo como han salido. Ya está.

¿En algún momento de estos siete años la banda se llegó a disolver?
Esa es otra de esas preguntas de blanco y negro cuando la vida tiene infinidad de colores y de tonalidades. Responder izquierda o derecha me resulta imposible. Sí que puedo decir que durante estos años nunca hemos roto como banda. Cada uno de nosotros ha ido haciendo sus cosas, pero nunca hemos dejado de ser un grupo. Simplemente hemos pasado por las fases por las que pasan todas las relaciones humanas, ya sea con tu pareja, con tus amigos o con tus compañeros de grupo. Como personas, ni tú, ni yo, ni nadie tiene una bola de cristal que nos diga qué nos va a pasar y con quién vamos a estar mañana. Estoy casado con una mujer increíble, pero… ¿nuestro matrimonio va a durar para siempre? Me gustaría que así fuera pero no puedo afirmarlo categóricamente. Cada uno de nosotros tiene su vida y es increíble que sea así. Y cuando nos reunimos los cinco, nos lo pasamos de puta madre juntos, tal y como lo hacíamos antes de que nos conociera nadie.

¿Es este disco un segundo inicio para el grupo?
El hecho es que no he querido decir que vuelva a sentir lo mismo que sentía cuando empezábamos con el grupo sino que, con nuestros altos y bajos, como le sucede a todo el mundo, justamente esa sensación nunca ha desaparecido. Conozco a mis compañeros de grupo desde hace muuuuuucho tiempo. No podría ser más afortunado por estar rodeado de gente con tanto talento. Mis compañeros en The Strokes son mucho más talentosos de lo que la gente puede imaginarse. La imagen pública de mis compañeros de grupo responde a una sola dimensión en comparación con lo que cada uno de ellos aporta a The Strokes. La nuestra, como todas, es una relación tan maravillosa como complicada en algunos momentos, pero justamente eso es lo que nos ayuda a ser creativos como grupo.

Cuanto menos, este es vuestro mejor disco en, como mínimo, diez años.
Sí, estoy de acuerdo. Aunque siendo parte implicada, mi opinión siempre tendrá otros matices y connotaciones. Es duro juzgar tu propio trabajo por cada disco, mejor o peor, es una instantánea del momento en el que se hizo. Ahora mismo estoy convencido de que “The New Abnormal” es un disco increíble, puede que nuestro mejor álbum. Cuando estás en un grupo de rock como el nuestro siempre existe la preocupación de que tus discos se vuelvan más aburridos con el tiempo. Creo que, en sentido positivo, con este hemos conseguido justo lo contrario. Ahora que lo pienso, puede que sí, que “The New Abnormal” sea un nuevo principio para The Strokes.

Esta vez habéis trabajado con Rick Rubin como productor.
Todo el proceso que ha acabado desembocando en el disco empezó en 2016. Creo que fue poco después de la publicación del EP Future Present Past (Cult Records, 2016). Le enviamos varias maquetas y mantuvimos varias charlas.

Eso es justamente lo que desveló tu padre por aquel entonces en una entrevista… ¡pero tu lo desmentiste en Twitter!
El tema es que aquello no cuajó. En aquellos días, Rick y nosotros no estábamos en la misma onda. No conectó con las canciones y no valía la pena forzar las cosas. Tiempo después volvimos a contactarle y, esta vez sí, conectamos a la primera.

¿Qué le hace ser un productor tan especial?
Para mí ha sido una experiencia genial. Creo que lo mejor de Rick Rubin, un tipo extremadamente inteligente, es que sabe crear el ambiente perfecto para obtener lo mejor de los artistas con los que trabaja. Pese a que la grabación de un disco es un cúmulo de emociones muchas veces contrapuestas, pasando muy fácilmente de la felicidad máxima a la tristeza más profunda, de la euforia a la furia, esta vez he disfrutado al máximo de la experiencia. No amagaré que grabar el disco en Malibu también ha ayudado.

Hombre… grabar un disco en Malibu no es el peor ni el más duro de los trabajos que puedo imaginarme.
No, no lo es. Teníamos el estudio junto a la playa y podíamos salir a relajarnos siempre que lo necesitábamos. Pero vaya, no sé hasta qué punto el lugar en el que grabas influye en el resultado final del disco. Todo depende de cómo quieras explicar la historia. Sí que es cierto que durante la grabación de un disco hay mucha tensión y es bueno estar en un lugar en el que puedes desconectar fácilmente. Esta vez también nos lo hemos tomado con mucha más calma: empezábamos a trabajar a primera hora de la tarde y seguíamos hasta la noche, pero nunca demasiado tarde y nos tomábamos los fines de semana libres. Pero las maquetas sobre las que posteriormente trabajamos, las grabamos en Nueva York, que es todo lo contrario a Malibu, y también fueron unos días muy buenos.

“Cuando la gente habla de nuestros inicios, parece que estén hablando de la historia de otro grupo que no eran los Strokes”

He leído una entrevista en la que afirmas que el proceso creativo de “The New Abnormal” te ha hecho crecer como músico y que ahora crees en la posibilidad de que vuestro mejor disco aún está por llegar.
Por supuestísimo. No tengo ninguna duda al respecto, todo lo contrario. Somos mucho mejor ahora que veinte años atrás, por lo que es del todo lógico pensar que nuestro mejor disco aún está por llegar.

La portada de “The New Abnormal” es el cuadro Bird on Money de Jean-Michael Basquiat.
No recuerdo exactamente cómo sucedió pero sí que fue una sugerencia que hizo Julian durante las grabaciones de las maquetas. A todos nos encantó la idea de inmediato y tuvimos la suerte que nos cedieran los derechos para poder usarlo como portada. Es una pieza de arte que encaja perfectamente con el espíritu del disco.

Totalmente, un cuadro que Basquiat, uno de los artistas que mejor representa el espíritu de Nueva York, pintó en 1981. Y en este disco hay mucho de Nueva York y de inicios de los ochenta: new wave, post-punk, disco rock….
Yo qué sé tío. A estas alturas no voy a entrar a hablar sobre influencias y referentes, pero si para ti lo que dices tiene sentido y funciona, a mí ya me vale.

Las letras…
…Las letras son territorio de Julian. Me cuesta hablar de ellas porque yo no las he escrito. De hecho, en una época en la que se analiza todo hasta el más mínimo detalle, prefiero mantener la magia en el tema de las letras y que cada uno las interprete y las sienta como quiera.

Han pasado casi 20 años desde la publicación de “Is This It” (RCA, 2001). Tío, aquello fue una locura.
Cuando la gente habla de aquellos días parece que están describiendo otras vidas. No recuerdo todo aquello de la misma manera que muchos lo explican. Es una época que recuerdo bastante y la recuerdo con mucho cariño. Nick es un gran aficionado a la fotografía y durante aquellos primeros tiempos tomó muchas fotos. Aun hoy sigue enviándome alguna que nunca antes había visto. No mola que el tiempo pase tan rápido pero de vez en cuando es bonito echar la vista atrás y recordar todo aquello. Es como recuperar el anuario del colegio y acordarte de tus viejos compañeros de clase a los que hace una eternidad que no ves. Es fácil dejarse llevar por la nostalgia y añorar nuestros inicios. Pero créeme, no aparecimos de la nada y nos convertimos en un gran grupo de estadios, todo fue mucho más gradual. Sí que hubo un momento en el que todo acabó por estallar, pero al principio costó que nos hicieran caso. De nuevo, cuando la gente habla de nuestros inicios, parece que estén hablando de la historia de otro grupo que no eran los Strokes.

¿Sueles escuchar vuestro primer disco?
No, no mucho. Y si los escucho es porque los pone mi mujer. Cuando empezamos un gira nueva, también me los pongo para recordar algunas partes de las viejas canciones que incluimos en el setlist. Pero, lógicamente, si escucho un disco de los Strokes, siempre es el último. Pero vaya, escuchar nuestra música no es lo que más me apetece. Piensa que soy yo quien la escribe, quien la graba, quien la toca hasta el aburrimiento en los ensayos y el que la sigue tocando en las giras. Vivo con mi música constantemente por lo que no puedo disfrutarla. A veces sí que pasa que estás en un restaurante o en una fiesta y suena una de nuestras canciones y por unos segundos me olvido que son de los Strokes y las disfruto como cualquier otro pero no pasa muy a menudo. Me motiva más lo que haremos en el futuro que lo que ya hemos hecho en el pasado. Pero entiendo que la gente quiera escuchar nuestros viejos álbumes. Es algo que a mí me pasa con los álbumes antiguos de mis artistas favoritos.

¿Cuál es el disco que más has escuchado a lo largo de tu vida?
Ufffff… Una pregunta realmente difícil de responder. Durante un tiempo “Let It Be” fue ese disco. Pero en otra época podría haber dicho alguno de los Cars. Ahora mismo un disco que escucho bastante es el “Under the Bushes Under the Stars” de Guided By Voices. Eso si hablamos de discos, pero también puedes obsesionarte con canciones. En mi caso una de ellas sería “Goodbye Horses” de Q Lazzarus. Pero vaya, si me lo preguntas mañana seguro que te diría otros discos y otras canciones.

¿Sigues comprando discos?
¿Se pueden seguir comprando discos? Joder, por desgracia yo ahora no sabría qué hacer con un CD. Pero sigo comprando música. Cuando un disco me gusta me compro el vinilo y me descargo su disco. Pero aún no le he pillado la gracia a lo de descubrir música a través de las plataformas de streaming. En este sentido aún soy de la vieja escuela. Me gusta descubrir nuevos grupos gracias a la recomendación de un amigo, por una buena crítica en una revista, viéndolos tocar en directo… Necesito cierta conexión emocional y sensorial para engancharme a un grupo nuevo que no alcanzo lograr a través del streaming.

¿Qué hay de tu carrera en solitario? ¿La has aparcado temporalmente o tienes algún disco nuevo en camino en un futuro más o menos cercano?
No lo sé. Ahora estoy centrado en el disco de los Strokes y no quiero pensar en ello. Me siento raro pensando ahora en mi carrera en solitario.

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