El nuevo disco del cuarteto zaragozano, “El Secreto”, se ha grabado en directo en los estudios Guitar Town de Hendrik Rover haciendo honor a su título: en la más absoluta discreción

El 31 de octubre los cuatro miembros de The Kleejoss Band se montaron en su furgoneta y pusieron rumbo a Santander, a los estudios Guitar Town de Hendrik Röver. Cargados de provisiones para pasar cuatro días y diversos instrumentos, aún hicieron un pequeño hueco para el que firma este texto. Estos son los pequeños grandes placeres de los que puede gozar un fotógrafo y periodista con su trabajo: ser testigo de cómo surge un disco en unas sesiones en directo, sin trampa ni cartón. Ese era el objetivo que tenían Luis Kleiser y Joss Mayoral cuando apostaron grabar “El Secreto” con el mítico líder de Los Deltonos. “Un trabajo sin photoshop”, como a ellos mismo les gusta decir. Así lo certifica Luis Kleiser, guitarrista y cantante de la banda zaragozana.

A veces hay que jugársela. Supongo que todas las bandas tienen miedo a un proceso como este; nunca te parece que estés suficientemente preparado.  No sabíamos si seríamos capaces de hacerlo, pero Hendrik estaba convencido de que sí. Si no te fías de la opinión de un tío que lleva 30 años haciendo esto, ¿de quién te vas a fiar? Arriesgamos y ganamos, o al menos así lo vemos nosotros. ¿Lo mejor de proceso? Saber realmente de lo que eres capaz como bandaJoss Mayoral, batería, se muestra igual de satisfecho con el resultado: “Queríamos demostrarnos la capacidad a la hora de ejecutar unos cuantos temas compuestos en apenas dos meses basándonos en la naturalidad y honestidad. Quizás es la mayor aportación de Hendrik: hacernos saber que es posible. Simplemente coge  tu instrumento, enchúfate y a grabar”.

“Ya me parece suficiente que se hable de que tenemos sonido propio. Hay bandas que se pasan la vida buscándolo”.

Y así fue. A las 8.45 llegamos a su estudio, descargamos el material y en cuestión de minutos la banda ya estaba encerrada en el estudio grabando en directo todo el esqueleto de las canciones. Ahora que ya han pasado más de dos meses desde la grabación aprovecho para hacerles esta entrevista con más calma, con la experiencia más reposada. Lo primero por lo que les pregunto hasta qué punto iban con las canciones preparadas.
(Luis) En otros trabajos hemos llevado todo bastante atado pero en este caso no ha sido así. El disco se escribió en unos diez ensayos repartidos en seis semanas; en ese tiempo es irreal dejarlo todo cerrado. Confiábamos más en nuestra intuición a la hora de acabar los temas en el estudio. Si algo funcionaba, adelante, y si no era así buscábamos una solución alternativa rápida. Se improvisaron cosas y eso tiene su magia. Es fantástico entrar a un estudio sin saber exactamente cómo van a quedar los temas porque acaba siendo una sorpresa para ti mismo. Ya he vivido antes la sensación de pegarte meses tocando los temas una y otra vez y puedes acabar aborreciendo el disco porque a lo que llega al público tú ya casi estás harto. Esta vez ha sido todo lo contrario.
(Joss) Las canciones estaban todo lo cerradas que se pueden dejar componiéndolas e interpretándolas en tan solo dos meses y en unos pocos ensayos. Intentamos ser fieles a las estructuras que ensayamos previamente en el local, de esta forma solo nos tocaba hacer una buena toma en el estudio. Por supuesto, hubo mucha improvisación. Por ejemplo, “Breaking the chains” surgió dejándonos llevar en el estudio.

Al disco le habéis añadido añadido el subtítulo “Guitar Town Sesion Vol. 1”. La pregunta es obligada. ¿Habrá una segunda parte?
(Joss) Exacto. Todavía es pronto para desvelar el título y concepto del tipo de disco al que nos enfrentaremos, pero tenemos una idea bastante avanzada.
(Luis) No estaba previsto, pero acabamos tan contentos con la grabación que sabíamos que teníamos que volver. Poner Vol. 1 era una forma de avisar que pensamos repetir. Puede ser en el siguiente trabajo o no, pero lo que se hace en Guitar Town tiene un sabor diferente y el público debe saberlo. Se trabaja de forma distinta a otros estudios que conozco. El estudio y la forma de trabajo de Hendrik acaban siendo un instrumento más de la banda y eso genera resultados diferentes e improvisaciones y momentos simplemente geniales. Estamos ya trabajando en algunas ideas. ¿Tú qué crees? ¡Somos la Kleejoss, tío!

Claro, han publicado en poco más de cinco años otros tantos discos. Gracias a esa productividad ya se puede hablar de un sonido Kleejoss, muy reconocible: una mezcla de rock sureño, la electricidad de Neil Young y la rabia del rock de los 90. Ellos le quitan un poco de hierro al asunto.
(Luis) Ya me parece suficiente que se hable de que tenemos sonido propio. Hay bandas que se pasan la vida buscándolo. Supongo que nuestro sonido es la mezcla de muchas influencias muy dispares, pero básicamente es rock de guitarras y con eso intentamos crear buenas canciones. La canción debe estar siempre por encima de la técnica y siempre buscamos lo que nos gustaría escuchar como público. Pero lo diré una vez más, no hemos venido a inventar nada, sólo a dar nuestra versión del asunto. Si eso genera un sonido propio, es pura casualidad.
(Joss) No creo que nos toque definir nada. Creo que simplemente son nuestras manos y nuestras ideas las que se plasman de una forma natural. Seguramente si nuestros temas los tocaran otros, sonarían de otra forma y viceversa.

A la velocidad que grabáis, supongo no dejáis muchos descartes. ¿Pero existen canciones que se os hayan resistido o que podamos descubrir en un futuro?
(Joss) La verdad es que no hay muchos descartes. Quizás trozos o ideas que pudieron resultar ser canción en algún momento pero que se quedaron en eso mismo, en algo que decidimos dejar porque no era lo suficientemente bueno como para transformarlo en una canción.
(Luis) Cuando terminamos “Inception” empezamos a trabajar en nuevas ideas y las tiramos prácticamente todas; no estábamos nada convencidos de por dónde iban los tiros.  Comenzamos a trabajar en “El Secreto” casi desde cero en septiembre y aun así descartamos algunas ideas que podrían haber sido parte del álbum. Lo normal es no retomar lo que se descarta; si no era bueno ayer es difícil que sea bueno mañana. Tenemos la filosofía de que lo sencillo y simple es mejor; que todo fluya de forma natural. Forzar el acabar una canción simplemente porque te gusta un riff que no va a ningún lado desgasta y frustra.  Así que si necesitamos más de dos ensayos para acabar un tema normalmente lo descartamos.

Como Bob Dylan, casi vivís en una gira interminable. ¿Ya estáis preparando  los nuevos temas para el directo?
(Luis) Nos hemos tomado un par de meses de descanso y comenzamos ahora a preparar un nuevo show para la gira que comenzaremos en marzo. Para una banda pequeña como la nuestra es complicado tener una gira de 20 ó 30 fechas cerradas al comenzar el año, así que vamos sumando salas poco a poco haciendo camino al andar. Ahora mismo barajamos un puñado de sitios pero estamos siempre en conversaciones abiertas con promotores para ver cuál es el mejor momento para hacer un movimiento concreto. Como siempre, seguimos con la filosofía de que la máquina no pare, así que vamos a ir confirmando fechas en breves. En Zaragoza lo presentaremos el sábado 8 de junio en Las Armas, ya bien rodados.
(Joss) Lo único que tenemos claro es que nos gustaría tocar “El Secreto” entero. Todavía estamos montando el nuevo repertorio y va a haber muchas sorpresas. Es momento de dejar descansar canciones para recuperar otras que hemos tocado poco o casi nada. Será, como siempre, una gira muy intensa y enérgica.

Os habéis estrenado en el estudio con nuevos músicos, Nacho Prol y Andrés MacMalo. ¿Que os han aportado?
(Luis) ¿Además de juventud, quieres decir? Son buenos, controlan el instrumento de maravilla y saben muuuucho de música. Así que manejan muy bien todo el tema de armonía y arreglos. Es gente con la que es muy fácil escribir música; la velocidad con la que se gestó “El Secreto” hubiera sido muy difícil de alcanzar sin ellos.
(Joss) La fe absoluta por el material que les estábamos enseñando ha sido un factor determinante. Hay que sumarle como lo han mimado de una manera extraordinaria  con su técnica y experiencia en las armonías, arreglos, etc.

El título del disco no puede ser más acertado porque la grabación estuvo inmersa en la más absoluta discreción. ¿Por qué mantuvisteis todo este misterio?
(Joss) Con “El Secreto” buscamos una nueva forma de enfrentarnos a todo lo que conlleva la grabación y edición de un nuevo disco. Desde la composición, pasando por la grabación hasta la promoción no queríamos que saliese fuera del vínculo de la banda y que llegado el momento, aquí está, aquí lo tenéis, esto es lo que nos hemos currado esta vez. No nos fijamos excesivamente en el exterior, ni tampoco contamos los días que quedan para que se cumpla el año de la edición del anterior disco para sacar el siguiente. Simplemente, creemos en la naturaleza de nuestra banda, ya que no nos ganaremos la vida en esto, invertimos todo el esfuerzo de editar, presentar el disco, girar,  y preparar el siguiente proyecto.
(Luis) Teníamos la sensación de que a veces se pasa más tiempo avisando de que llega el disco que lo que dura su promoción. No queríamos tener a la gente meses pendiente con eso de “pronto nuevo disco”, con fotos de cada ensayo o en el estudio. Parece que se pierde impacto cuando realmente el disco llega. Buscábamos el factor sorpresa, un “aquí lo tienes ya”.