“Nadie es tan serio y profesional como aparenta”
Entrevistas / Peanook

“Nadie es tan serio y profesional como aparenta”

Sergio Falces — 11-09-2020

Este es un proyecto impregnado por la madurez de Pablo Arnal que, sorprendentemente, cuenta con tan solo 21 primaveras. Una propuesta aún más engañosa si nos dejamos llevar por la alegría de algunas melodías y el sentido del humor de este músico que, si rascas, se pone serio y trascendental.

El videoclip del tema ‘Milk Before Cereals’, que da título al disco (y puede verse bajo estos párrafos), lo has dirigido tú. Creo que deja clara una parte de la filosofía del proyecto: sobre un lienzo de seriedad aparece el humor de sopetón.
Siempre que puedo intento dejar una chispa de desenfado en todo lo que hago. Nadie es tan serio y profesional como aparenta, y creo que una canción por mucho que sea la más depresiva del mundo entra mejor si antes ha habido un acercamiento cómico, como unos preliminares raros que te dicen: -vale, es humano, no le importa reírse de sí mismo-. Es lo que he intentado hacer hasta ahora en mis conciertos. Hace un par de años hice una FP de realización audiovisual y un videoclip era la oportunidad perfecta para reunirme con buenos amigos, con las cámaras y hacer que alguien se disfrace de sapo en público. Así que sí, el trabajo y el esfuerzo que hay detrás de todo esto van en serio, pero nada va más en serio que intentar entretener, y una buena forma de lograrlo es darle ese toque absurdo un poco a todo. La intro y la outro del propio disco van por ahí, de hecho.

Debajo de los disfraces y esas melodías alegres hay en tu música mucho contenido trascendental.
Todas esas canciones alegres capaces de destruirte con interesarte un mínimo en su letra me vuelven loco. Son brutales porque son como una celebración de estar mal. En el disco hay varias así pero con los problemas que un veinteañero sin problemas puede tener, como ‘Falling Leaves’, que va sobre mi incapacidad (y su consecuente inseguridad) para pasármelo bien en las fiestas; o ‘In A Corner’, que también toca el tema de sentir que a veces no hablo el mismo idioma que el resto de mortales. Todo entre melodías que fácilmente podrían evocar lo contrario.

Eels, Daniel Johnston, I Am Kloot o The Beatles, según reconoces, son parte de lo que hay en el disco. Escuchándolo notamos mucha más madurez de la habitual en una persona de 21 años.
Con 14 años empecé a tocar la guitarra a base de oído e internet y a los 18 ya me planteé hacer mis propias ‘cancionzuelas’ con lo que tenía por casa. Pero realmente todo esto empieza en el momento en que un amigo le enseña una canción de Eels a un Pablo cuya cultura musical se resumía en su totalidad en El Canto del Loco y, claro, me petó la cabeza. No he parado de descubrir grupos indies americanos desde entonces como Bonny Doon, Cut Worms o Tony Molina. Mi madre me contagió su pasión por The Beatles, así que aquí estamos, queriendo alcanzar el summum del indie alternativo melancólico mientras el mundo parece haber alcanzado ya los niveles máximos de superficialidad.

“Todas esas canciones alegres capaces de destruirte con interesarte un mínimo en su letra me vuelven loco”

Has afirmado en alguna ocasión que este es un disco “sobre crecer y echar de menos ser un ignorante” ¿La ignorancia es la felicidad?
Me mola lo profundo que se está poniendo esto. Uno sólo puede ser feliz siendo libre, y la libertad sólo es posible cuando termina en la de los demás. Lo que quiero decir con esto es que si siendo un ignorante no le haces daño a nadie, por mucho que puedan decir de ti, sí, eso es felicidad pura. De la que no hay que arrepentirse cuando, pasado un tiempo, nos demos cuenta de que los cereales se ponen antes que la leche y llevas desayunando mal toda tu vida. De eso va ‘Milk Before Cereals’, aunque también haya canciones totalmente locas surgidas de la nada como ‘The Lost Penguin’, que es la historia de un pingüino veterano que luchó en la Guerra de las Morsas y no viene a cuento de nada, pero sonaba muy en armonía con el resto del disco.

“Todo esto empieza en el momento en que un amigo le enseña una canción de Eels a un Pablo cuya cultura musical se resumía en su totalidad en El Canto del Loco”

Háblame de Paloma Izquierdo, Mario Gracia y Guillermo Aguilera, tu banda.
Técnicamente Mario, el princeso del videoclip, no toca en lo que sería Peanook pero es un gran amigo del colegio desde primaria que me hizo el favor de aprincesarse para el vídeo. A Guille, batería, sapo y pieza angular de todo esto, lo conocí cuando hacía el grado superior de sonido en el CPA Salduie mientras yo estaba en el de realización. Y a Paloma, bajista, dibujante y paloma, literalmente, del videoclip, al formar parte del grupo en el que estaba Guille, que era Blind Monkeys. Siempre he querido tocar con más gente pero me ha sido muy complicado coincidir en gustos musicales, y cuando surgió la idea del disco, Guille me propuso darle caña con miembros de su antiguo grupo a los que les gustaba lo que hacía. Le debo mucho a mi amigo sapo.

Por cierto ¿dónde y cómo, está grabado el disco?
Siguiendo la línea de lo que he ido haciendo hasta ahora, que no ha sido otra cosa que grabar mis epés con el programa Garage Band de un iPad, este disco surgió al conocer a Guille, por lo que está grabado, mezclado y masterizado en su home studio en Zaragoza, que se recoge bajo las siglas de VAM Audiovisuales, productora que él mismo ha montado.

Está disponible desde el 4 de septiembre.
De momento lo saco en una tirada bastante generosa de cedés físicos que puedo firmar y enviar desde mi página de Bandcamp a 8 euros más gastos de envío: peanook.bandcamp.com. También en cualquier concierto que haga, cuando sea que los pueda hacer, y animo enormemente a echarle, aunque sea, una escucha por Spotify. Con buscar la palabra Peanook será fácil de encontrarlo. Algún amante del vinilo me ha preguntado por ese formato y aunque me encantaría, lo cierto es que mi audiencia se sigue limitando un poco a amigos y familiares; pero en el momento en que esto haga boom dadlo por hecho.

“Aquí estamos, queriendo alcanzar el summum del indie alternativo melancólico mientras el mundo parece haber alcanzado ya los niveles máximos de superficialidad”

¿Cómo y cuándo te planteas la presentación del disco?
La cultura está gozando del mayor festival de la incertidumbre de su historia, por lo que lo único que sé seguro es que, si resiste (que seguro que lo hará), presentaremos el disco en La Lata de Bombillas. Puede ser a finales de año, a principios del que viene… Lo importante es que será, y mientras tanto tocará vernos por lo virtual, pero aún le estoy dando vueltas a eso.

Lo siento, debes estar para publicar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.