“La música disco es más subversiva que el punk”
Entrevistas / Parquet Courts

“La música disco es más subversiva que el punk”

JC Peña — 29-11-2021
Fotógrafo — Archivo

Los neoyorquinos Parquet Courts recuperan el vigor con “Sympathy For Life”(Rough Trade/Popstock!, 21), un álbum tan ambicioso como lleno de energía vital contagiosa, influencia directa de la música de baile.

Con su anterior trabajo se quedaban a dos pasos de una rutina letal. Un peligro que sortean brillantemente con un séptimo álbum marcado por la fértil cultura disco underground de su ciudad, el kraut y la electrónica orgánica. ¿Su Screamadelicaparticular? Conectamos con un afable Austin Brown (voz, teclados, guitarra) para conocer detalles. La banda está promocionando su nuevo disco con eventos sorpresa globales conectados con las canciones. Están confirmados para el próximo inabarcable y esperado Primavera Sound de 2022.

Te quería empezar preguntando si la idea era tener un sonido más electrónico o una especie de híbrido entre electrónica y pop. ¿Qué buscabais?
Sí, creo que cuando te pones a hacer un disco nuevo, es importante evolucionar. Hacer algo que sea distinto pero que al mismo tiempo venga de un lugar auténtico. Lo que queríamos hacer esta vez era cambiar nuestro proceso de componer y grabar. Una parte de eso entrañaba trabajar con varios productores, en lugar de uno solo, para que el grupo estuviera en el centro, en vez de tener a un productor en el vértice de la pirámide guiándonos. Creo que la idea salió muy bien, fortaleció nuestro proceso creativo en las negociaciones que obligatoriamente mantienes.

“La música dance ha sido una influencia muy grande”

Me ha llamado mucho la atención el modo en que habéis hecho este disco a partir de improvisaciones editadas.
El mayor cambio de todo ha estado en centrarnos mucho en ellas: componer mediante la improvisación, cogiendo influencias de grupos como Can o incluso, no sé, Miles Davis. Hemos compuesto y grabado de forma parecida. Especialmente en las primeras dos semanas de las sesiones, pillábamos cualquier instrumento y nos poníamos a tocar. Llevamos diez años juntos, a estas alturas musicalmente nos entendemos a la perfección. Grabábamos treinta o cuarenta minutos de música en cinta, lo oíamos después, y a partir de ahí sacábamos las partes que podrían acabar siendo una canción. Las ensamblábamos, las oíamos otra vez y escribíamos letras que fueran bien con el rollo. En esas situaciones, los momentos más creativos tienden a ganar. Este método nos ha permitido meternos en territorios muy interesantes. De otra manera, sacas unos acordes sin letra, el ritmo, y acabas pensando cómo hacer de eso algo intersante. Lo hemos hecho al revés: empezamos con el sonido en bruto como candidato para una canción. A veces es malísimo, otras te lleva mucho trabajo. Muchas canciones se han hecho así: “Black Widow Spider”, “Plant Life”, “Application Apparatus”… La mayor parte del disco, realmente.

¿Y eso qué retos plantea?
La mayor dificultad fue que teníamos piezas de música largas, improvisaciones de treinta minutos que teníamos que convertir en canciones. Fue difícil oírlas y ver cómo hacerlo. Estuvimos editando un montón. Al final nos hacíamos con trozos de tres minutos en los que podías oír una canción. A partir de ahí el proceso se hizo muy emocionante.

La otra vez que hablé contigo en Madrid me dijiste que, para vosotros, es crucial no hacer el mismo disco una y otra vez. Supongo que todo esto que me cuentas tiene que ver con esto: cuando llevas en un grupo una década o más, ¿es peligroso llegar a aburrirte?
Después de hacer “Wide Awake” sinceramente no me apetecía volver a hacer otro disco. No sabía exactamente qué teníamos para ofrecer en ese momento. No veía… para mí, es muy importante que no te aburras y no hacer un disco porque se supone que lo tienes que hacer. En ese momento no me sentía inspirado, y encontrar esa cosa que dispara tu inspiración para hacer un disco iba a ser interesante para la evolución. Me ha inspirado mucho salir a fiestas de música dance, ir a clubes y oír allí canciones. Por ejemplo, Danny Krivit hizo una remezcla de “Wide Awake”, la canción. Fue a verle pinchar a un club y pinchaba con un DJ que se llama Sting International. Es dueño del equipo de sonido del Roseland Ballroom, y se lo llevó allí al club. Era una pila de altavoces gigante, con muchísimos graves y todo eso.

“Necesitábamos a unos productores que nos animaran a experimentar”

Ya…
La cosa es que pincharon “Sex Machine” de James Brown y en ese contexto, en esa sala, con las bolas de espejos y un público que era mayoritariamente negro y gay, era como si la estuviera oyendo por primera vez. Aquella línea de bajo… Sonaba como drum’n’bass, de la hostia. Podía oír el ritmo de un modo nuevo. Me voló la cabeza. Pensé que era el tipo de energía que quería capturar: esto me inspira, es nuevo para mí. Se lleva haciendo años en Nueva York, pero para alguien que siempre ha estado en el mundo del rock, es nuevo. En el rock toda la energía viene del escenario al público, y el público se pierde en ella, porque así es como todo el mundo lo entiende. En cambio, en aquella fiesta, todo el mundo está junto, es una experiencia comunal. Fue una experiencia que me cambió la vida. El mundo del rock se ha estancado. Estas fiestas underground tienen una energía subversiva. Para alguien a quien le inspiró el punk y el rock en Nueva York, era algo nuevo. Es una cultura que tiene toda una historia en la ciudad, y me parece que es más subversiva y poderosa políticamente que el punk. El punk al final se hizo mainstream. La música de baile y la cultura disco vienen de la gente gay y negra, gente que buscaba tener su propia cultura, con sus fiestas y su música. Sólo por existir es algo políticamente subversivo. Fue un movimiento excluido de la cultura popular, en plan “la música disco es una mierda”. Yo mismo de crío asimilaba esto: el rock mola y el disco no, sin darme cuenta de que había un trasfondo homófobo, y que me había dejado adoctrinar con esta idea. El disco es la música psicodélica más americana que tenemos, lo que pasa es que no se ha llegado a apreciar en nuestro país como debería; mientras que cuando se exportó a Reino Unido, se hizo muy popular. Aquí nunca se ha apreciado.

Con este álbum tengo la sensación de no saber qué va a pasar en la próxima canción, lo cual es bastante divertido cuando funciona. Desde luego, hay momentos disco, pero también canciones muy pop y cosas experimentales. ¿Dirías que es vuestro disco más rico en cuanto a sonidos y géneros que ponéis de acuerdo?
Posiblemente. Yo tengo problemas a la hora de juzgar mi música, eso lo debe hacer el oyente. Pero es posible. Creo que muchos de nuestros álbumes tienden a ser diversos, pero pocas canciones suenan similares. Siempre hemos hecho canciones que no parecen venir del mismo lugar, que quizá podrían formar parte de otro disco o algo así. Pero desde un punto de vista sonoro, sin duda es el más rico que nunca hemos hecho. Mediante el trabajo con los productores hemos sido capaces de conseguir lo que queríamos, mucho más que con “Wide Awake”y otros.

Hablando de los productores, me ha sorprendido la presencia de John Parish. No le relacionaba con vuestra música, en principio, no sé por qué. ¿Cómo es que acabasteis trabajando con él?
La idea era trabajar con alguien con el que no hubiéramos trabajado aún, pasó lo mismo con Rodaidh (McDonald). En este caso, su background era más de pop, o de pop electrónico. Se le conoce sobre todo por su trabajo con The XX, que son un grupo muy diferente al nuestro, pero la idea me parecía muy interesante porque queríamos por encima de todo tener un disco que sonara distinto, y creo que lo conseguimos. Queríamos meternos en territorios diferentes a los que no sabíamos exactamente cómo llegar: necesitábamos a alguien que nos animara a meternos en ellos e ir más lejos. Creo que lo hicieron, y como su background es tan diferente al de un productor pop al uso como Danger Mouse, con el que hicimos el disco anterior, la experimentación era más emocionante para ellos. Así es como me gusta trabajar: tuvimos esa confianza de los productores desde las improvisaciones de cuarenta minutos. Ellos confiaron en el proceso desde el momento en que estaban ahí, en lugar de decirte: “No, eso no va a funcionar, vamos a pasar a otra cosa”. John Parish tiene mucha experiencia en la experimentación y Rodaidh es muy bueno oyendo estos sonidos electrónicos para involucrarse en ellos. Hicieron un equipo estupendo.

“Es muy importante no aburrirte con lo que haces”

Siempre os curráis mucho el sonido, y este disco no es una excepción. ¿De dónde viene este interés?
No lo sé, estuve con Rodaidh en las mezclas; no tuve la oportunidad de trabajar en el anterior tanto como me habría gustado, porque me había involucrado mucho en otros. En éste en particular hablamos mucho de la influencia de la música dance durante la etapa de las mezclas. Especialmente en canciones como “Walking At A Downtown Pace”, “Black Widow Spider” o “Plant Life”. Nos centramos mucho en el sonido de las baterías, en particular el bombo, que queríamos que sonara como en un club. No es que esperemos que un DJ incorpore estas canciones en su set del Primavera Sound a las cuatro de la mañana, pero quizá podrían… O en veinte años, si los clubs siguen existiendo. La idea era hacer las mezclas construyendo ese sonido de bombo, que la batería sonara de una manera determinada. Un DJ creativo podría poner las canciones en su club: ése era un poco el objetivo final. Distribuimos vinilos de promo entre ciertos DJ’s que nos han inspirado. Desde que hicimos esto, en el estudio he escuchado unas pocas sesiones online y alguna vez me ha sorprendido que un DJ pusiera “Plant Life”. Era como: ¡Lo ha hecho, funciona! No es algo que nos vaya a hacer ricos y famosos, pero en el momento era como que lo habíamos conseguido. La música dance ha sido una influencia muy grande en la filosofía de las mezclas del disco.

Tengo que añadir que las líneas de bajo son tremendas.
[Se ríe]. Sí, Sean [Yeaton] está desatado, lo ha hecho muy bien. He olvidado qué canción es, quizá “Black Widow Spider”, pero creo que ni siquiera la había tocado, estuvo todo el rato improvisando, y así se quedó incluso cuando la editamos. No creo que repitiera nunca lo mismo. No sé si era esa canción, lo he olvidado… El caso es que siempre que mezclábamos le decíamos: “No tocas nunca la parte”, lo cual es divertido y mola. Recuerdo un momento en que estaba trabajando con Rodaidh, creo que estábamos con las guitarras, y en un momento dado le dije: “No me puedo creer que nos hayamos salido con la nuestra con esta mierda” [risas]. Simplemente oyendo las partes de guitarra [hace sonidos raros], las voces fuera de tono… No podía creer que fuera un grupo de verdad.

¿Os va a costar llevar estas canciones al directo?
Estamos en ello. Hemos hecho un par de conciertos con muchas de las nuevas canciones. Cuando estábamos grabando, haciendo estas improvisaciones, teníamos un tinglado enorme: seis sintetizadores, tres pianos… todo yendo a una mesa de mezclas y una grabadora de cinta con reverb y efectos. También llegaba la señal de batería y guitarras. En “Application Aparatus”, por ejemplo, no toco ningún instrumento. Todo eso molaba mucho en el momento, yo me dedicaba a manipular otros instrumentos. Así que para tocar las nuevas saco una mesa con efectos, un montón de equipo. No es que sea la manera más eficiente de viajar…

¿Pero vais a hacer el show entero así?
Es la idea. Estamos experimentando y viendo cómo otros artistas de electrónica lo hacen. Yo sé cómo lo hago yo, el problema es que necesitas muchísimo equipo. Antes solía viajar con la guitarra y un teclado, pero ya sabes, mola en el escenario. Me gusta y suena guay. Nos lo pasamos muy bien tocando el material nuevo. El problema es la cantidad de instrumentos que hay, pero si te soy sincero, nunca hemos tocado las canciones de los discos exactamente igual en directo. Son más interpretaciones. No somos muy estrictos en cuanto a la recreación de un disco.

Mi última pregunta es, precisamente, sobre la remezcla que has hecho de una canción de Shame, “Born In Luton”. ¿Cuánto has disfrutado de la experiencia y qué te parece la nueva hornada de grupos de Londres?
Ha sido muy divertido. Estoy muy contento con ella. En ese momento estaba oyendo mucho house. Querían que hiciera la remezcla pero no estaba seguro de lo que podía hacer yo. Había una parte con sintetizador y decidí partir de ahí. Al final me lo pasé genial y ha acabado siendo bastante salvaje. Me gusta eso de partir de un sitio y llegar a otro. Ha sido interesante. Estos tíos son muy divertidos. Creo que de Reino Unido están saliendo muchos discos muy interesantes que combinan géneros, y está muy bien verlo tangencialmente desde la distancia.

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