Paraísos perdidos en el espacio
Entrevistas / Iván Ferreiro

Paraísos perdidos en el espacio

María Comyn — hace 10 años
Fotógrafo — Imma Varandela

Bastante marciana es la vida como para no tomárnosla un poquito a cachondeo. “Picnic extraterrestre”, el cuarto disco de Iván Ferreiro, pone las notas más saladas para dosificar en esos días en los que nos preguntamos: ¿y qué he hecho yo para merecer esto?

Gallego de nacimiento, pero no porque no se sepa si sube o acaba de bajar la escalera, Iván Ferreiro nos hace un planteamiento musical en cada uno de sus discos que no da lugar a dobles interpretaciones. “Básicamente creo que nuestro sonido es en cierta manera nuestra ‘falta de sonido’. No tenemos un estilo concreto que nos defina y más que preocuparnos por ello trabajamos las armonías, las letras y todo lo demás. Este disco no significa una ruptura con el anterior; es el siguiente paso dado de forma natural, tal y como nos sale”. Y lo que salen son declaraciones de pop sin complejos, perfectamente estructuradas y cambiantes entre sí, a tres o cuatro bandas en el local de ensayo y a cinco sobre el escenario, facturadas con todo el descaro, la ternura, la rabia y la ironía de la que puede presumir este hacedor de canciones que, con casi veinte años de aventuras musicales, es uno de los más veteranos dentro de la escena. El mes de mayo vio la luz su cuarta grabación (“Picnic extraterrestre”), un disco cuyo título está inspirado en un libro de ciencia-ficción escrito por Arkadi y Boris Strugatski en los años setenta, una referencia tan marciana que ni siquiera el propio Ferreiro se ha atrevido a ojear. “La idea era hacer un disco de ficción, pero después nos hizo más gracia que fuera de ciencia-ficción. Nos pusimos a escribir sobre puntos de vista que no fueran los nuestros… En vez de volvernos locos con nuestros propios problemas decidimos hablar de los problemas de los demás, cosa que es bastante más divertida. No sé si la gente lo nota pero en realidad todos los discos del mundo son de ciencia-ficción: en una canción ‘te quiero mucho’, en otra ‘no te quiero nada’, en una es ‘ayer’ y en otra es ‘mañana’’. Aunque éste sea el menos autobiográfico de todos los discos que ha escrito hasta la fecha, se suceden los espacios comunes y las historias compartidas: los sentimientos a flor de piel de “Canción de amor” y las desilusiones diarias de “Paraísos perdidos” se pasean entre los previsibles desequilibrios de “Cabaret” y hacen hueco a la decepción y a la agresividad que se palpa en “Farenheit 451”, una canción que le sirve para cantar las cuarenta a más de uno sin cortarse un pelo. “Creo que hay más riesgo en la música que en las letras. Excepto en dos canciones que son como muy ‘para alante’ me parece un disco cero arriesgado en cuanto a las letras, porque mandar a la mierda a alguien no es que tenga mucho riesgo. Me parecen más arriesgadas las canciones pequeñitas y lentas; las baladas son más complicadas que las canciones potentes. Una canción con energía ya tiene parte ganada. Yo creo que paramos más en las notas, en poner flautitas, teclados y cosas así, aunque tampoco es que sea un riesgo de la ostia: no nos va a arrollar un tren ni nada parecido”. Lo que está claro es que ‘Iván Ferreiro’ como concepto ya no es uno, nunca lo fue desde que viera la luz en 2005 “Canciones para el tiempo y la distancia”. Es la suma de unos cuantos factores y de unos cuantos y bien avenidos músicos. Unos llevan con él años (su hermano Amaro, Pablo Novoa o Tony Toledo); otros son casi recién llegados (Emilio Saiz) pero todos dan forma al completo y complejo ‘Universo Ferreiro’. El gallego nos cuenta que este disco “lo empezamos haciendo entre Amaro, Pablo y yo, pero realmente fue Pablo el que empezó a meter mucha mano en las composiciones; de hecho, llegaba a casa y planteaba unas armonías que nosotros no sabíamos ni que existían. Luego llegaron Tony y Suso, y Suso fue el que se paró con cada arreglo para ver cómo tenía que sonar cada detallito”. Pero si quisiéramos echarle algo en cara a Ferreiro sería su aparente hiperactividad creativa y su apuesta por el multiformato para contar historias. Tanto le vale un blog, como una web al más puro estilo ‘teletexto’ o un cómic. La salida de este álbum viene acompañada de una mini-serie en formato de telenovela minimalista. “Después de terminar un disco te quedas sin nada que hacer y te aburres. En el caso de la serie me aburría y empecé a montarla: la hice en dos días. Lo que sí me gusta es echarme unas risas, divertirme y probar formatos. Soy básicamente un cantante que escribe canciones: no soy ni un cineasta, ni nada, pero el pop, que es el mundo que mejor conozco, permite de todo así que con que dos tíos se echen unas buenas risas viéndolo me llega de sobra”.

4 comentarios
  1. Luis:Si fuera por eso, la alcaldesa de San Bernardo Nora Cuevas debereda ser tambie9n ctdidnaaa a la presidencia, ya que logro junto a Pef1alolen el primer lugar.Orrego no hizo nada de otro mundo, solo hizo lo que le pide la ley

  2. A bit suirerspd it seems to simple and yet useful.

  3. Te los recomiendo, Ive1n Ferreiro en sarltoiio tiene canciones muy buenas con ese estilo caracteredstico.Y muchas gracias por comentar Carolina, pe1sate siempre que quieras

  4. That’s an astute answer to a tricky queositn

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