Son el nuevo hype británico. Reivindican por igual a Steve Reich y a Gwen Stefani. Por su imagen, parecen salidos de la escena emo, pero lo suyo es un rock electrónico minimalista y sofisticado. En breve editarán “Antidotes” (Warner), llamado a ser uno de los debuts más sonados de la temporada. Foals estarán tocando en el Summercase Festival.

Encabezan, seguidos de cerca por The Whip, Glassvegas o The Ting Tings, la lista de bandas noveles británicas con potencial para trascender la moda y convertirse en formación a tener muy en cuenta dentro del efervescente panorama musical de las islas. Adorados por NME y por tanto lastrados por la temporalidad que define el ensalzamiento por parte del semanario inglés, el quinteto de Oxford articula en su propuesta un considerable conjunto de méritos que no pasará desapercibido.

“No estamos interesados, ni familiarizados con la escena actual de nuestro país”

Revulsivo contra el cachondeo new rave y el limitado house pop, Foals prefiere escudarse en referentes más líquidos, como el techno dub de Monolake o el minimalismo de Steve Reich, para brindar en su inminente estreno, “Antidotes”, una delicatessen sonora de ritmos, programaciones y melodías que se dispara desde su primera escucha hacia la necesidad de ser asimilado de nuevo. Nos sitúa en contexto el frontman del grupo, Yannis Philippakis. “No estamos interesados, ni siquiera familiarizados con la escena actual de nuestro país. No partimos de las mismas influencias. Nosotros bebemos de fuentes más experimentales. Venimos de Oxford, de un contexto más intelectual. Escuchamos artistas que componen música que no toca la fibra de forma inmediata, pero que cuando acabas llegando a ella te empapa, por fuera y por dentro”. Poco que ver con las propuestas de sus coetáneos británicos… “Hay bandas y bandas. Klaxons por ejemplo nos gustan, pero la mayoría de grupos que han surgido a rebufo de esa supuesta moda llamada new rave desaparecerán en breve. Acertabas cuando nombrabas a Steve Reich o Monolake. También Gary Numan es uno de nuestros autores preferidos, pero también cantantes menos cool como Nelly Furtado”. La alienación de su contexto y el alejamiento consciente de su situación de hype se confirma con la decisión de dejar fuera del álbum “Hummer” y “Mathletics”, dos de los singles que han provocado alrededor de Foals el aura de expectación que les ha llevado a ser coronados por el NME como la banda con mayor proyección de 2008. “La mayoría de la gente los ha escuchado ya. Nos interesa la progresión, ir evolucionando con cada tema. Se trata también de una decisión que quiere reafirmarnos en nuestra intención de apartarnos del juego comercial y la presión comercial. Claro que venderíamos más copias si incorporáramos dos singles de éxito en el disco, pero nos interesa más presentar un trabajo compacto y cien por cien novedoso. Además, de esa manera dejaremos de ser de aquí dos meses el ‘sabor de la semana’, que es algo que ni buscamos ni nos sentimos cómodos con ello”. Otra de las realidades enigmáticas que envuelve la edición de “Antidotes” es la supuesta decisión de la banda de prescindir de la primera versión del disco, que contaba con la producción y mezcla de David Sitek (miembro de TV On The Radio y productor de otros recientes estrenos sonados como los de Yeasayer o Battles), después que al grupo no le gustara el resultado, por su exceso de reverbs y efectos. “No, en realidad el disco actual sigue estando producido por David. Quedamos muy contentos con el resultado, muy cinemático, muy parecido a lo que buscábamos. Tan sólo realizamos algunos pequeños cambios, pero nada excesivo”. A pesar de ello, “en el futuro cambiaremos de aires, seguro. Nos gusta evolucionar. Nos encantaría trabajar con Timbaland. Es un productor fantástico, muy experimental y progresivo, pero a la vez con ese sentimiento sesentero en el sonido. Lástima que sea tan caro”. El look de Yannis y cía. no puede ser menos acorde a su estética musical. Barbas abandonadas de varios días, camisas a cuadros, flequillos emo. Viéndoles, parece que deban estar más propensos a abrazarse con los llorones de Fall Out Boy que a codearse con los nuevos nombres británicos. “No nos preocupa. Es cierto que nos han asociado en más de una ocasión al movimiento emo, tan sólo por nuestra imagen. Pero es ridículo”. A pesar de ello, su miembro más fotogénico, el batería Jack Bevan, acaba de firmar con Burberry’s para ser la imagen de la marca en su próxima campaña. Otra muestra que el carácter excéntrico de los de Oxford va a provocar un futuro rico en anécdotas –si su cancionero sigue a la par- lo confirma una de sus últimas acciones, la de defender la candidatura de Barack Obama, candidato demócrata, tras difundir en su página web su voluntad de empezar a vestir camisetas con el rostro del político, siempre que él haga lo propio con camisetas de la banda. “Hemos escarmentado. Se trataba de una broma que adquirió trascendencia. Evidentemente, sería ridículo que una banda de Oxford se posicionara a favor de uno u otro candidato de un país que no es el suyo”. Durante los próximos meses, Yannis y su banda van a estar girando en territorio norteamericano y es posible que en verano nos visiten de nuevo, tras los mini-conciertos que han realizado recientemente en Barcelona, para participar en alguno de los festivales de verano que pueblan nuestra geografía.