“La gente se aburre muy rápido”
Entrevistas / La Pegatina

“La gente se aburre muy rápido”

Don Disturbios — 20-10-2020
Fotógrafo — Óscar Penelo

En una época tan convulsa como esta, La Pegatina es un valor tan sólido como seguro. Y máxime cuando su séptimo trabajo, titulado “Darle la vuelta” (Warner, 20), es todo un regreso al redil de su sonido más clásico. Diez canciones directas y efectivas que buscan y encuentran la esencia de su sonido. Ese que nunca falla encima de un escenario.

Después de un disco mucho más expansivo como fue el anterior Ahora o nunca, con este trabajo volvéis de nuevo a la esencia de La Pegatina, a vuestro sonido más clásico. ¿Por qué?
(Adrià) Creo que, en realidad, con el que nos fuimos fue con el disco anterior y de hecho ya lo explicábamos entonces. Después de dos discos producidos por Marc Parrot pensamos que era el momento de probar cosas nuevas. Además, nos estaba empezando a ir muy bien en Latinoamérica y dijimos: “¡vamos a probar con un productor argentino que tiene además unos cuantos Grammys por su trabajo con Calle 13!”. Por eso fue un disco hecho de otra manera. Porque en lugar de tenerlo todo muy preparado e ir al estudio para plasmar lo que ya sabías que ibas a hacer, fue todo lo contrario. Fue más: “Traed los instrumentos y vamos a jugar aquí en el estudio a ver qué sale”. Por eso fue un disco en el que nosotros le llevamos al productor las canciones en clave de rumba y ska, que es lo que sabemos hacer, y luego resulta que no hay ninguna rumba ni ningún ska en ese disco porque, jugando, se fueron convirtiendo en otras cosas. En este no ha sido así. En este las canciones estaban muy ensayadas y ya se habían maquetado previamente todas dos o tres veces. Por eso este está mucho más pensado y hemos conservado la idea inicial. Así, si un tema era una rumba es porque tenía que ser rumba. Por eso eso volvemos a los orígenes, porque la forma de componer ha sido la de siempre.

¿Eso significa que no estabais del todo satisfechos con lo que hizo Rafa Arcaute en la producción de vuestro disco anterior?
(Rubén) Yo creo que el objetivo es diferente porque, como te ha comentado Adríà, en aquel momento veníamos de un subidón latinoamericano muy grande, porque habíamos estado mucho tiempo ahí y queríamos plasmarlo. Pero en este disco volvemos a los inicios también porque, aunque el disco no se haya compuesto en confinamiento, el confinamiento sí ha hecho que cada uno de nosotros haya tenido más tiempo para pensar sus partes. Adri nos mandaba los temas con guitarra y voz y el resto íbamos enviando pistas a Tato (Latorre) (productor de este trabajo, ndr)y él lo iba construyendo. Ese punto de tener tiempo para ir haciendo cada uno sus partes, ha hecho que el disco tenga mucho de nosotros, pero a la vez Tato ha logrado que, con esas individualidades, se cree el sonido del grupo con el toque final de Tato Latorre.
(Adrià) Con Rafa Arcaute se cumplió el objetivo que nos fijamos entonces, pero de repente vuelves a querer hacerlo otra vez tuyo.

¿De verdad se cumplió del todo el objetivo? ¿No era en cierta medida más ambicioso? Lo digo en parte por eso del Ahora o nunca.
(Adrià) A ver, uno siempre pone las expectativas muy arriba y… ¿Hubiéramos querido más? ¡Pues claro! ¡Pues como todo el mundo! (risas). Pero bueno es lo que hay y muy contentos con eso. Sin embargo es verdad que ahora el referente es que nos volvemos a sentir de nuevo en casa. Nos tomamos este disco como un: “A ver, esto es lo que nos gusta, esto es lo que sabemos hacer y es lo que nos sale de forma más natural”.

“Notamos que cada vez hay más comentarios relativos a que nuestras letras están más curradas”.

Es curioso porque las colaboraciones del disco anterior también eran todas de relumbrón: Amaral, Rozalén, Macaco, Caligaris… Y en este, en cambio, os habéis ido al lado contrario. A hacerlas con artistas más emergentes o no tan conocidos.
(Rubén) Bueno, pero es que una de las cosas que tiene La Pegatina es que la gente que colabora con nosotros en el disco es porque en los dos años previos han pasado cosas con ellos de una manera u otra. En el anterior disco con Rozalén nos había quedado pendiente el haber colaborado en el anterior disco; con Macaco llevábamos tiempo haciendo cosas; a Eva Amaral la habíamos conocido el año anterior en Barcelona y luego coincidimos en varios conciertos y con Caligaris hemos hecho grandes giras por Latinoamérica con ellos y por eso fue algo muy natural, pero como dices tú, coincidió que eran todos artistas con mucho renombre.
(Adrià) Pero fíjate que algo que hemos hecho siempre en todos nuestros discos, es trabajar con artistas que a nosotros nos gustaban mucho y queríamos que la gente los conociera y ahora también hemos vuelto a eso con por ejemplo Travis Birds o Delaporte. Y, sobre todo, lo que nos parecía es que podían aportar cosas y por eso están ahí.

¿Es necesario que siempre haya colaboraciones en un disco de La Pegatina? ¿No os imagináis un disco vuestro sin colaboraciones?
(Rubén) Yo creo que es necesario, pero porque plasma lo que somos en ruta. Porque no solo tocamos en conciertos nuestros. Tocamos en festivales, fiestas mayores, todo tipo de eventos en los que puede aparecer gente con los que coincides en camerinos o los descubres tocando y la colaboración es una forma de plasmar esos encuentros. Piensa que pasamos muchas horas fuera de nuestras casas y estamos escuchando continuamente mucha música que, muchas veces, te influencia y a la vez admiras. Yo que sé… A Travis Birds llevábamos años escuchándola y después en un concierto de Tu Otra Bonita la conocimos personalmente. Y al final, no sé, es un cúmulo de cosas, pero también nos mola hacer colaboraciones porque cuando después presentamos esos temas en directo, mola que de repente vengan colegas a pasárselo bien contigo sobre el escenario
(Adrià) Bueno y hay un punto estilístico también. Es decir, igual eres un ilustrador que usas el amarillo, el rojo y el verde y siempre utilizas esos colores y mola un motón lo que haces, pero siempre haces tus dibujos con esos colores. Y alguien te dice “¿quieres probar con el morado?”. De repente te das cuenta que el morado le aporta algo nuevo a tus dibujos. Y, aunque es lo mismo, es tu esencia, son tus dibujos, hay algo nuevo ahí.

Esto que comentas pasa sobre todo cuando se produce el contraste entre una voz masculina y una femenina ¿no?. Ese contraste hace que ganen bastante los temas.
(Adrià) Sí. Y luego también tiene que ver con que cada uno tiene su timbre, su forma de tocar y demás, y de repente la forma de interpretar cambia y es otra cosa. Se aportan nuevos colores. Además pasa que yo siento que, con mi timbre, hay cosas que se pierden por el camino, y si puede venir alguien de fuera capaz de hacerlo pues mucho mejor.

Alcanza partes a las que tú no puedes llegar…
(Adrià) Hace más completa la canción y es otra cosa.

Hablabas de un disco más íntimo y me da la sensación de que las letras tienen un punto más poético o incluso romántico.
(Adrià) En realidad estas letras son mas sencillas que las del disco anterior. Pero la verdad es que no sé si lo que dices es así en realidad porque como presenté cuarenta temas y se han elegido estos…

¿Son más sencillas estas letras que las del disco anterior. ¿En qué sentido?
(Adrià) Porque, en cierta medida, son mucho más pop y eso hace que sean más sencillas. Pero sí que es verdad que notamos que cada vez hay más comentarios relativos a que nuestras letras están más curradas. Pero es mi forma de escribir. No significa que ahora le ponga más esmero o menos, sino que me salen de forma natural. Salen así, no sé. Igual si que me he puesto más poético, pero es fruto de la edad (risas).

“Lo importante ahora es el estribillo y es lo que más condiciona. Por eso ahora todo el mundo va a hacer primero el estribillo, que es lo que va a enganchar, y luego ya veremos”.

Pues mira… Iba a decir que este es un disco más maduro, pero ese es un término que a los músicos no os suele gustar demasiado.
(Adrià) ¡Hombre! Pues hay gente a la que sí le debe gustar. Yo sí que siento que la mezcla de experiencia, frescura y una orientación comercial entre comillas está muy equilibrada en este disco. En cuanto a la letras, pues hay un poco de todo. Sí que es verdad que el tema que hemos hecho junto a El Kanka (“Te veré cuando yo quiera”, ndr) es una letra más poética, pero luego tienes un tema como “Soltar a la fiera” que es más como “Lloverá y yo veré”. Así que hay letras muy diferentes y no hay una temática común.

De momento la acogida de los singles que han salido está siendo muy buena, ¿no?
(Adrià) Pues sí, estamos a dos semanas de que salga el disco y ya hay dos temas que han llegado al millón de reproducciones, así que la sensación de que hemos hecho un trabajo “guay” está siendo correspondida y la verdad es que mola. Al menos sabemos que cuando volvamos a los escenarios habrá un montón de gente que estará esperando estas canciones.

¿Y no pensáis que el hecho de que todas las bandas lancen tres o cuatro singles antes de que salga el disco está sobre saturando mucho la capacidad de acogida, no solo de la gente, sino también de los medios, porque todo el mundo está haciendo lo mismo?
(Rubén) Sí, pero es una cuestión de Spotify
(Adrià) ¡Claro! Si quieres entrar en sus listas de novedades, cuantos más singles saques antes de editar el disco mejor.

¿El que está marcando la pauta de los singles que hay que sacar previos a un disco es Spotify?
(Rubén) ¡Claro! Porque en el momento en el que sacas un disco este deja de ser novedad. Entonces, si no has sacado temas previos, no te habrán entrado en la lista de novedades

Entonces ¿Spotify está marcando más la pauta que los vídeos de YouTube?
(Rubén) Sí, a nosotros no está funcionando más de esta forma.
(Adrià) Imagino que también tiene que ver con el tipo de música. Por ejemplo ahí tienes a todos los reguetoneros que van de tema en tema y han visto que así les funcionaba. Y nosotros, por ejemplo, el que un disco ya no sea de quince canciones y que sea solo de diez es porque, si lo haces de más temas, habrá cinco o seis canciones que se van a perder por el camino. La gente se queda con las cuatro o cinco que le molan y ya está. LUna canción que sale en un disco sin ser single, la discográfica la considera perdida. Ese es el tema.

¡Hombre! A mí que los discos sean de diez o doce canciones ya me parece bien porque habíamos caído en el exceso de meter dieciséis o dieciocho canciones…
(Adrià) Es que la gente se aburre muy rápido y por eso también las canciones son de una duración de 2’40” o 2’45”. Si te fijas todas la s canciones de reguetón no durán más que eso, aunque tampoco tienen mucho más que decir (risas). Y así, si son cortitas, también contará como que el tema lo has escuchado entero… Es como antes que la promoción de un disco duraba dos años y ahora dura una semana.
(Rubén) Estamos en la era de la inmediatez y es una putada porque si en los primeros cinco o diez segundos una canción no engancha la gente ya pasa.
(Adrià) ¡Justo! Es eso: Hay que hacerlo corto y efectivo.

“Ahora las reivindicaciones son otras. Son más del tipo “sé consciente, se inclusivo, trata a la gente bien, el feminismo y los géneros, volver a los orígenes de la alimentación, estar bien contigo mismo, la autoestima”’.

Y a la hora de componer ¿tiene en cuenta uno todas estas premisas?
(Adrià) Bueno, sabes que con dos estrofas ya lo tienes todo hecho ¿sabes?
(Rubén) A ver, creo que a la hora de componer no tanto, no tienes esa presión, pero a la hora de producir el tema sí.
(Adrià) En ese sentido el productor cada vez tiene más poder.
(Rubén) ¡Exacto! A la hora de componer tú haces el tema, pero luego a la hora de producirlo sí que la canción va a ir mucho más condicionada.
(Adrià) Lo importante ahora es el estribillo y es lo que más condiciona. Por eso ahora todo el mundo va a hacer primero el estribillo, que es lo que va a enganchar, y luego ya veremos. Eso se nota mucho en las canciones de estilo más urbanas.

¿Vosotros también trabajáis así?
(Adrià) Sí. Es que puede ser que te salga una estrofa que esté “guay” y de repente te digas a ti mismo ¿y ahora qué hago? Pues la guardas y luego, si te sale un estribillo, miras a ver si te cuadra con la estrofa de antes. Por ejemplo, Dejarse la piel está hecha a partir de dos canciones distintas.

¿Y si tuvieras que definir el disco por una temática en concreto?
(Adrià) No, no la hay.

Pero en el pasado habéis tenido discos que sí podían definirse por una temática ¿no?
(Adria) Sí, ha habido discos más reivindicativos, pero en general se expresan muchas cosas.

Pues mira, ese es otro tema por el que os quería preguntar y es que en este disco no aparece para nada esa faceta más reivindicativa.
(Adrià) Yo creo que eso ya se acabó. Que ese tipo de reivindicación del puño en alto tan obvia que es lo que hacen las bandas de punk o rock, y que nosotros también hemos hecho, pues creo que ya no estamos en ese momento. Además creo que es algo más indicado para la gente que empieza o para los que les mola mucho hacer eso. Pero es que ahora las reivindicaciones son otras. Son más del tipo “sé consciente, se inclusivo, trata a la gente bien, el feminismo y los géneros, volver a los orígenes de la alimentación, estar bien contigo mismo, la autoestima”. Esos son los temas que reivindicar ahora.

¿Creéis que hay un hartazgo de los temas más de corte político?
(Adrià) Es que al final ¿qué vas a hacer?¿La misma letra una y otra vez para diferentes canciones? Es un poco lo que dijeron Oques Grasses con su anterior disco que dijeron algo así como que ya habían hecho la canción reivindicativa con la que se habían quedado a gusto y ya se habían cagado en todo y ahora ya tenían otras cosas de las que hablar.

¿Vosotros ya habéis hecho esa canción en la que ya os habéis cagado en todo?
(Adrià) Hay bastantes, bastantes. Por ejemplo Una mirada, que hicimos con Ska-P ya se caga en todo. Y entonces es eso, no vamos a volver a hacer de nuevo la misma canción.

Ya habéis cubierto el cupo
(Adrià) Ya está. Eso ya está hecho y hasta que no vuelva a venir otro momento en el que diga: “¡Buah! Necesito decir esto”, pues entonces se dirá. Pero ahora hay otras cosas que decir que nos llaman más la atención de la época en la que estamos.

Pues mira, os voy a pedir que elijáis vuestro tema preferido del disco a nivel personal y me digáis el porqué.
(Adrià) A mí me gusta mucho “Siempre te pedí”. Fue una de las últimas que entró en el disco, pero me gusta porque en realidad es muy actual. Es una ruptura, pero pensada de forma diferente. Pensada en la actualidad. Antes todas las rupturas eran súper dramáticas porque en el fondo nos gusta el dramatismo y esta en cambio es: “Bueno, hagamos las cosas bien y ya está?”. Que es un poco como piensan los jóvenes ahora. En el fondo es un cambio de paradigma que estoy viendo en la sociedad. Además el tema es un poco country y me flipa y pienso que la va a petar y además es muy diferente al resto de temas porque no se ha creado en rumba.
(Rubén) Pues yo elegiría “Te veré cuando yo quiera”, pero sobre todo por el amor a primera vista de la maqueta. De todos los temas que presentó Adrià este fue el que más me enamoró y tuve ese flechazo como con Amantes de lo ajeno en el disco Eureka y encima está El Kanka, que me mola mucho lo que ha aportado.

Para finalizar os voy a pedir que me digáis de qué os habéis nutrido en cuanto a influencias en estos últimos meses.
(Adrià) A mí la música que escucho ahora lo que más me ha afectado es a la forma de componer. Porque me he puesto a componer mucho y antes siempre componía con la guitarra y ahora en cambio siempre empiezo por la base. Y eso me ha cambiado la forma de componer. Y luego hay otra cosa, que hemos hecho mucho en este disco, y es que la estrofa uno y la estrofa dos no son iguales de métrica. Eso es algo que en el trap y en el reguetón se hace mucho porque así cada estrofa es diferente de la otra y eso crea un dinamismo distinto y la canción ya no te la esperas y así va cogiendo otra dinámica. Y eso, excepto en dos canciones del disco, también es así. La primera estrofa y la segunda tiene otra métrica.

Don Disturbios

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