“A la mujer se le exige más que se reinvente”
Entrevistas / Javiera Mena

“A la mujer se le exige más que se reinvente”

Pablo Tocino — 12-02-2020
Fotógrafo — Rod Photography

En 2018, Javiera Mena publicó “Espejo” (Sony, 18), uno de sus trabajos más eclécticos y un paso más en la apertura de miras de la artista chilena. A lo largo de 2019 ha ido publicando temas sueltos (“Contigo”, junto a Robie; su versión del “Mujer contra mujer” de Mecano, etcétera) que ahora podremos escuchar en concierto: actuará el 14 de febrero en el Let’s Festival de L’Hospitalet y más tarde en el Spring Festival de Alicante (29-30 de mayo), el Ojeando Festival de Ojén (10-11 de julio) y el Sonorama Ribera de Aranda de Duero (12 de agosto).


No te llegamos a entrevistar por “Espejo”, así que aunque sea un poco tarde, te quería hacer algunas preguntas sobre ese disco. ¿En general qué valoración haces de lo que supuso ese álbum, ahora que han pasado un par de años?
Superbien, la verdad. Fue un disco de cambio, de cambio en todos los sentidos. A nivel de producción lo era, pero también a nivel de letras, se trataban temas más personales. Yo siempre había hablado de romanticismos y conquistas y este disco hablaba más de reflexiones en torno a uno mismo.

¿Cómo fue trabajar con Alizzz?
Fue a distancia, que cada vez se está haciendo más, y fue muy bueno. A mí me gustaba mucho el trabajo de Alizzz. Antes de hacer urbano, me encantaba lo que hacía él con la electrónica, así que le agarré por ese lado. Estuvo muy lindo trabajar con él, además congeniamos superbien.

El lead single fue “Intuición”, que a mí me gustó mucho, pero recuerdo que dividió mucho a crítica y público cuando salió. Quizás porque era algo que no se esperaba de ti.
Pasa mucho que cuando un artista hace un cambio, la opinión se divide. Pero eso está guay, cuando una obra está rica, llama la atención, es diferente, etcétera, hay distintas opiniones. También hubo como un gusto adquirido en el caso de “Intuición” y de ese disco en general: hubo gente a la que al principio le chocó, y le fue gustando con el tiempo. Pero es eso, el cambio cuesta, se te exige un montón como artista… y como mujer, yo creo. No sé si has visto el documental de Taylor Swift, el de Netflix…

Justo lo vi el otro día.
Yo es que lo estaba viendo antes, y es esto que te digo, es como que a la mujer se le exige más que se reinvente. Al hombre artista no se le exige tanto.

Desde “Espejo” has seguido presente a través de varias colaboraciones. La última ha sido con Robie, en “Contigo”…
¡La produje incluso! Es la primera vez que produzco para alguien.

Qué guay, no lo sabía. ¿Qué tal fue la experiencia? Yo la verdad es que no conocía a Robie, ¿qué te llamó la atención para colaborar con ella?
La conocí aquí en Madrid y la encontré una chica con mucha iniciativa y superculta. Tiene una sangre medio sueca, entonces conoce mucho del pop rollo Max Martin. Congeniamos muy bien, y como yo llevaba mucho queriendo producir para alguien, se lo propuse, vino a mi estudio y estuvimos hablando. Y me encantó producir a otro, aplicar mis herramientas en otro, y las herramientas que he conocido de mi trabajo con otros productores. Además es hacer cosas que no estás acostumbrada a hacer; esta canción es un dembow. Me gustaría repetir, aunque quizás en esta ocasión junto a alguien más. Pero me gustó mucho, al final también es aconsejar y casi que ser medio psicólogo del artista.

De hecho, me acuerdo con esto que dices del documental de Taylor Swift que mencionabas antes. Estas sesiones interminables del artista con sus productores se retratan bastante bien ahí.
Y me reflejaba mucho en eso. Estuve trabajando hace poco con Eduardo Cabra, que ahora es productor, y es eso, van saliendo ideas, van saliendo letras… es mi momento favorito de la música, la creación. La génesis. No hay otro mejor. El escenario es más eufórico, pero me quedaría con la génesis… es un momento tremendamente bonito.

Antes de lo de Robie, bastante antes, apareciste en el último disco de Dorian, en “Vicios y defectos”, que es una de mis canciones favoritas de ese álbum. ¿Cómo surgió esa colaboración y qué recuerdos guardas?
Teníamos muchas ganas de colaborar, porque también tenemos una manera de escribir muy afín. Me pasaron la canción, me encantó la letra, de esto que dices “ojalá se me hubiese ocurrido a mí”. Grabé la canción en Madrid, el vídeo en Barcelona, me tomé algo con los chicos, y muy bien con ellos. Muchas ganas también de que en el futuro ellos puedan venir a una canción mía, tenemos muchas cosas en común.

Y luego está esa gran colaboración junto a Guille Milkyway para la nueva versión de “Cola de pez” de Miss Caffeina. Guille y tú salís además en el videoclip de Guillermo Guerrero. Me encanta la unión que tenéis los tres ahí; de hecho, “Cola de pez” no era una de las canciones que destaqué del disco en las primeras escuchas, pero gracias a ese remix se convirtió en una de mis preferidas. ¿Cómo fue esa experiencia?
Fue buenísimo. Dio muy buenos resultados esa mezcla, yo soy muy fan de las dos bandas, y el vídeo quedó también súper chulo. Además es de esas letras que al principio no sabes de que se trata y poco a poco te va agarrando. Me encantaría tocarla en vivo.

“Yo me siento un poco abanderada de esa poesía más abstracta, que se puede llevar a la libre interpretación y a un lugar más del inconsciente”

Hemos hablado de colaboraciones con otros artistas, pero también quería preguntarte por algo que fue un poco al contrario: el disco de versiones sobre “Esquemas juveniles”, donde participaron por ejemplo Le Parody o Violeta Castillo. ¿Qué te pareció ese homenaje?
Fue súper lindo. “Esquemas juveniles” es un disco al que la gente tiene mucho cariño, quizás más en Latinoamérica que en España, porque aquí al ser mi primer disco, no es tan conocido. De hecho, en Madrid toco muy pocos temas de “Esquemas juveniles”, pero de pronto me aparece gente diciendo “deberías tocar esta”. Es un disco que tiene mucho significado para mucha gente en Latinoamérica, se ha considerado un disco como punta de flecha, que abrió un camino a otro tipo de música más poética, más indie pop. Es un disco pionero, y me encantó que se hicieran esas versiones, me sentí súper honrada de que todos esos artistas me hicieran versiones.

Dijiste en una ocasión que tu forma de componer tenía libre interpretación y que tenía “un componente abstracto que responde más a lo que se ha planteado normalmente como poesía”. Me gustó mucho esa descripción y querría que lo desarrollases un poco más.
Pues mira, justo ahora voy a hacer un cambio con eso. Todos mis discos los he compuesto yo sola, pero ahora estoy componiendo con otros artistas. Entonces quizás no es tan íntimo, pero sí se mantiene esta cosa abstracta de la poesía. Yo es que creo que hoy día la poesía es la música. Así. Es que muy poca gente lee poesía como tal, pero sigue viviendo la poesía en la música. De hecho tengo un autoadhesivo en mi ordenador, que me lo salvó de que me lo robaran, que dice “por favor, lea poesía”. La poesía hoy en día está en la música. Y yo me siento un poco abanderada de esa poesía más abstracta, que se puede llevar a la libre interpretación, y a un lugar más del inconsciente. También me gusta que la gente pueda reinterpretar palabras a su modo, y que las conecte con su inconsciente.

¿Qué puede inspirarte para componer? ¿Tienes algún tipo de ritual?
La verdad es que he cambiado últimamente mi forma de componer, he estado componiendo últimamente con más gente: con María de Cariño, también con los chicos de Solo Astra, y en México estuve hace poco y me junté con distintos compositores, algunos que han escrito para Paulina Rubio, por ejemplo. Pero también tengo mi lado solitario cuando compongo sola, y lo sigo haciendo, ahí sí me encajaría más ese, no sé si ritual, pero ese lado más solitario. Es tirar acordes, tirar un beat, y empezar a pensar en todo lo que he pensado ese día, todo lo que veo, todo lo que leo… y así me sale, soy una persona que siempre está buscando información, no paro. Y toda mi búsqueda se ve reflejada en las letras de mis canciones. Conceptos interesantes, preguntas que me hago sobre la vida, por qué hacemos lo que hacemos… me gusta mucho la psicología también. Y todo ese vaivén aparece ahí.

Con lo que me has dicho antes de las diferentes interpretaciones, me acuerdo de “Luz de piedra de luna”. Si mal no recuerdo comentaste que era sobre estar bailando con alguien, que has conocido en una noche, una discoteca… pero que sabes que cuando se acabe ese baile, se acabará. Pero fíjate, a mí me sugería a algo más general: sobre estar con alguien y sentir que se puede acabar, pero aún así decir “yo voy a disfrutarlo hasta que se acabe”.
(Ríe) Es que no es muy explícito, intento transmitirlo con sensaciones. Porque es muy lindo eso, a mí me pasa también escuchar letras de otros artistas y no saber por qué camino llevarlas… hace poco me pasó con Sen Senra. Él tiene una cosa poética también, frases que te van conectando con momentos pero que no son de forma explícita. Pero sí, ese mensaje está detrás, es casi un hilo conductor en mi música.

Es un poco el mensaje de “Eternal Sunshine Of The Spotless Mind”.
Sí, sí, la canción tiene la frase de “cuando bailo contigo/no, no trato más/de entender que tu luz se apagará”, y es que es un concepto que a mí me gusta tratar mucho. Un poco el romanticismo pero del siglo XXI (ríe) Todo se acaba. Las relaciones se acaban. Y es súper triste… a mí me inspiró mucho “I Know” de Sally Shapiro, que también tiene ese mensaje de “disfrutemos mientras dure”. Es un hilo conductor en mi música, como te digo. Porque, bueno, he vivido la vida… y me he dado cuenta de que todo se acaba, y las relaciones también. Creo que hoy lo asumimos más que antes. Es una canción muy linda y muy triste a la vez, muy melancólica de tocar. Me encanta tocarla, y creo que ahora la volveré a tocar en los conciertos que estoy haciendo.

Decías antes que nos cuesta acostumbrarnos a los cambios. Que algo se acabe es quizás el mayor cambio, ¿no?
Y es un cambio que viene con una demolición absoluta. Después de demoler una casa, tienes que reconstruir tu hogar, y eso es de las cosas más difíciles.

Siguiendo con tus letras, me quería parar también en “Espada” y “Los olores de tu alma”. Ambas derrochan hedonismo, alegría y unas letras que para algunos son explícitas y para otros son una metáfora. No sé si tienen ambos razón, si es a propósito ese equilibrio entre que no haya tabúes, y que a la vez pueda ser simbólico.
Mira, es que mi madre no entiende mis letras muchas veces (ríe). Lo ve como muy metáfora, y le pasa a mucha gente, pero mucha otra le encuentra todo el sentido, y le encuentra un sentido explícito. Creo que tiene que ver con cómo conecta la gente con la canción, y eso tiene que ver también con los sonidos alrededor, también lo hedonista que pueda ser la música. “Los olores de tu alma” es una canción muy de conquista, lo cual puede ser considerado algo hedonista, porque tiene un deseo y está tratando de satisfacerlo. La canción tiene metáforas pero también ideas concretas a las que la gente se va agarrando… y va leyendo el tema como si fuera un cuento. Creo que la clave está en todo lo que despierte la canción tanto en tu consciente como en tu inconsciente, lo que te evoque, lo que te recuerde a sueños… creo que eso es lo lindo, y es lo que me marca a mí como letrista y como poeta.

Sé que te gusta mucho Shakira, especialmente sus primeros discos. Así que obviamente te tengo que preguntar: ¿viste el otro día la actuación junto a J. Lo en la Superbowl?
La vi a través de memes. No, es mentira (ríe). En un principio la vi así, pero luego ya la vi bien, lo que pasa es que estábamos en el estudio trabajando, así que quiero verla tranquilamente. Me encantó, tuvo mucho power. Además la vi en Puerto Rico, me pilló allí trabajando, y la gente estaba disfrutando mucho. Pero quiero verlo de nuevo como te digo, de forma más tranquila, porque he leído que está lleno de simbolismos. Lo veré cuando termine la entrevista que tengo después de esta… y el documental de Taylor Swift (ríe). Me interesan mucho esas otras lecturas.

Sí, vi por ejemplo el tema de los niños en jaulas mientras la hija de Jennifer López cantaba “Born In The USA”, con todo eso referenciando la política de Trump.
Es que la actuación en general fue muy simbólica: dos latinas en la era Trump… Me parece súper bien que pase, y toda la discusión alrededor que se está generando.

Aunque no sea la Superbowl, fue muy importante tu actuación en el Coachella del año pasado. Creo que dijiste además que estabas muy contenta por ser la primera artista latina abiertamente LGBT que actuaba allí.
Sí, fue lo máximo. Es súper loco tocar en un festival dos fines de semana, el primero va más la gente a tomarse selfies, y el segundo van los que disfrutan realmente de la música. Es un festival gigante. Y la iluminación… increíble todo, además pude ver muchas bandas que me gustan. Vi a Aphex Twin, que es como mi máxima inspiración. Y claro, no es menor representar a la comunidad LGBT, y concretamente a las lesbianas, que es lo que más me compete. Y decirlo y reivindicarlo. Recuerdo que se hizo mucho eco de ese titular porque en Latinoamérica sobre todo falta mucho esa cuota de visibilidad.

Mostrarse como artista abiertamente LGBT, abiertamente lesbiana en tu caso, ya sea con activismo o simplemente negándose a cambiar pronombres, sigue siendo muy arriesgado a nivel comercial.
Sí, mira, me han preguntado mucho si tengo miedo a quedarme encasillada como artista LGBT. Y también hay muchos artistas gays que no lo dicen por miedo a perder ese “gran público heterosexual”. Pero mira, ¿sabes qué pienso? Que una canción buena siempre va a quedar en el tiempo, cuando se ve la verdad. Yo por eso me atreví a decirlo y reivindicarlo, en el tiempo confío en que se me valore como una activista, claro, pero más allá de si estuviste en este nicho, tocaste en esta discoteca o tu público era éste, confío en que con el tiempo se me valore en general como artista, y que la buena canción al final sobresalga. Pero igualmente, cuando el público te dice “gracias por decirlo, gracias por esto”… ves que es necesario. Y es que la palabra “lesbiana” sigue sonando para alguna gente como algo negativo. ¡Con lo hermosa que es! ¡Es una palabra preciosa que viene de la isla de Lesbos! Yo quiero decir “lesbiana” una y otra vez. Somos tan pocas las que lo decimos que hay que animar al resto.

Eso te iba a decir, que muchas chicas lesbianas que estén empezando en la música seguro que se ven motivadas por tu éxito, y eso les ayuda a dar el paso de no ocultarse.
Ojalá… me encantaría poder ayudar en ese sentido. Por ejemplo ayudó muchísimo lo que hizo Ricky Martin para muchos otros cantantes, la verdad. Cada uno a su ritmo, por supuesto, pero hay que salir del closet… del armario, como dicen aquí.

“La lucha de la mujer también está muy presente en la lucha que está habiendo en Chile, parece que está separada, pero para nada”

Ahora mismo resides en Madrid, ¿verdad? Te quería preguntar cómo has vivido, aunque haya sido desde España, todas las protestas y los movimientos que se han ido dando en estos meses por Chile.
¡Una locura! Luego fui, pero al principio estaba con la diferencia horaria, imagínate. Mira… era algo que todo el mundo estaba esperando un poco. Cuando me decían por aquí “ay, Chile, el mejor país de Sudamérica”, yo siempre decía “¡no, estamos súper mal, es una mentira!”. Entonces llevaba toda mi vida esperando el estallido social… ¡y me toca acá afuera! (ríe). Estuve como una semana casi sin dormir porque me conectaba a las horas de Chile y tal, y luego fui allá. Y fue superloco, pero era de esperar… se derrumbó esa idea de que Chile era el país más estable y más igualitario de allá. Hay algo que se está buscando allá y que yo he visto mucho más aquí en España, y es la dignidad. La dignidad, el simple hecho de que las personas si están mal puedan ir a un hospital y que las atiendan, aunque se acaben muriendo, pero que las atiendan. Las pensiones son indignas también. La vida tiene que ser digna. Se han logrado muchas cosas, y la cosa sigue en pie.

No sé si el momento político de Chile se va a ver reflejado de alguna forma en las letras del disco nuevo.
Creo que estará presente pero no de manera explícita. No va a haber un “vamos a luchar”, pero la lucha va a estar. La lucha de la mujer también está muy presente en la lucha que está habiendo en Chile, parece que está separada, pero para nada. Y sí, en el disco habrá lucha, aunque no se hable de quemar contenedores, pero porque también yo me veo a mí misma más como a una curandera. Los hombres, y también algunas mujeres, son los que se van por ahí a cortar las cabezas, es algo que ha sido típicamente patriarcal, pero yo sería la chamana curandera que estaría intentando ahuyentar los malos espíritus de la gente que tiene que ir a cortarse las cabezas.

Tocas justo el 14 de febrero en el Let’s Festival, en Hospitalet. Lanzaste el año pasado la versión de estudio de tu interpretación de “Mujer contra mujer” de Mecano. ¿Sonará en el concierto, aprovechando además esa fecha de San Valentín?
¡Sí! Además va a ser un concierto súper romántico, tocaremos “Mujer contra mujer” y también más versiones románticas de acá, por hacer el guiño con el Día de San Valentín. Me gusta que sea justo ese día porque además mi música es muy romántica. ¡La gente hasta se ha casado con canciones mías! Cuando te dicen ese tipo de cosas es muy bonito, o estar tocando y ver que unos se están morreando.

¿Caerá algún adelanto de los nuevos temas?
Por el momento no. En marzo saco tema nuevo, y en un par de semanas quizás sí que empiece a tocar algún adelanto.

Leí que detuvieron a quienes te robaron el ordenador, pero no sabía si habías conseguido recuperar tus archivos. Por lo que me has dicho antes, entiendo que sí.
¡Sí, me lo devolvieron, menos mal! Fue una cosa muy loca. Me robaron más cosas, pero al menos lo más importante volvió a mí. Y ahora estoy a full con las ideas del disco nuevo.

¿Qué nos puedes contar de ese disco?
Es un disco colaborativo, y tampoco será un solo productor, pero busco la unidad con él. He estado haciendo canciones en Puerto Rico, en México, ahora en España… Estuve en búsqueda de las canciones, y ya tengo bastantes. Ahora estoy en búsqueda del sonido, viendo hacia qué lado apunta. En marzo tendré un single que hice con Stefan Storm de The Sound Of Arrows, que estuvimos trabajando. No quiero desvelar mucho aún para no romper la ilusión, pero por ahí va la cosa.

¿Este single sería parte del disco o es aparte?
Es parte del disco. Aunque sigo trabajando paralelamente, porque hoy en día hemos vuelto a los sesenta y a los singles.

Parece mentira porque el tiempo vuela, pero “Esquemas juveniles” es del 2006, y tú ya llevabas unos años tocando y componiendo. Han pasado prácticamente veinte años de ese inicio. ¿Qué balance haces de todo este tiempo? Y, aunque parezca tópico, ¿qué querrías decirle a esa Javiera que empezaba?
He ido aprendiendo mucho por ensayo y error, he salido mucho de mi país, he visto cambiar mucho la escena, pasar de la nada a que ahora haya muchísimo… ha sido todo muy cambiante, y ha sido enriquecedor para mí formar parte del crecimiento de esta escena. No sé, a lo largo de los años he ido buscando como El Principito mi lugar en este mundo. Y a Javiera… le diría algo, pero ¿sabes qué? Que si se lo dijese no haría lo que ha hecho, lo que he hecho. Y creo que es necesario dar todos los pasos para poder llegar a donde estás. Si acaso, me diría que fuese menos despistada, porque siempre he sido muy, muy despistada, he perdido muchas cosas. Y me diría también que tuviese más confianza en mí misma. Cuando uno confía salen mejor las cosas, aunque suene a cliché.

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