¿Tocar en Glastonbury? Doble check. ¿Recibir piropos de tus bandas favoritas que no hace tanto llenaban las paredes de tu habitación? Check. ¿Que los principales medios musicales anglosajones se deshagan en piropos? Check. En la lista de deseos de Hinds, y a pesar de su juventud, podría parecer que pocas cosas quedan por cumplir. Pero Ade, Ana, Carlotta y Amber tienen muy claro que  “I Don’t Run” (Lucky Number/Music As Usual, 18) es otra prueba de fuego que afrontan seguras de todo el trabajo bien hecho.

Con toda seguridad, nuestras protagonistas perdieron la cuenta hace mucho de cuántos conciertos llevan a sus espaldas en los apenas cuatro años que han pasado desde que se formó Hinds. Pero no todo en la vida va a ser girar y girar. Nuestra banda más internacional del circuito underground vuelve este mes con “I Don’t Run“, su segundo álbum, coproducido por ellas mismas y con el que quieren demostrar que los haters han dejado de importarles y en el que se han centrado en mejorar su propuesta musical tanto en el estudio como en los directos.

Nuestro modelo nunca fue lo-fi, simplemente fue así por los recursos que teníamos y por cómo tocábamos

 ¿En qué momento de la etapa “Leave Me Alone” sentisteis que teníais que parar y empezar a componer nuevo material?
(Carlotta) La idea estaba presente todo el rato, pero la gira era tan larga que era imposible, así que en cierto momento pedimos a nuestros booking agents que, por favor, nos dejaran un poco de espacio. Nuestro timing ideal habría sido sacar el disco en 2017, pero girando durante tanto tiempo fue imposible. Pedimos un hueco de mes y medio, entre enero y febrero, para poder componer y ya en marzo entramos al estudio.

¿Durante todo el tiempo de gira entonces no pudisteis avanzar ni componer nada?
(Carlotta) Sí, pero cosas muy sueltas.
(Ana) Es que estar de gira satura un montón.
(Carlotta) Teníamos un par de canciones empezadas, y luego la típica tontería que tocas en las pruebas de sonido. Pero ya…
(Ana) Tardamos muchísimo en componer. No solemos hacer las cosas en una tarde, sino que le damos mil vueltas y lo cambiamos otras tantas.

Dormir, los sueños y la noche en general son motivos recurrentes a lo largo del disco. Supongo que eran los únicos momentos que teníais para relajaros y descansar, aunque fueran pocas horas. ¿Cómo habéis manejado estos ritmos tan frenéticos? 
(Ana) Pues pensando “¡P’alante!”. La cosa es que estando de gira no tienes otra opción, como pronto te vas a dormir a la una y media, entre que recoges merch y todo lo demás, y no te despiertas más allá de las ocho. Ya nos hemos acostumbrado a dormir en todas partes y a activar el “modo avión”. Tardamos literalmente un minuto en caer y en quedarnos en “stand-by”.
(Carlotta) Te transforma un poco la personalidad, estás todo el rato tan activo que tienes muy pocos momentos de actividad en los que puedas estar tú contigo mismo… Estamos todo el rato rodeadas de gente, desconocida, semiconocida o nosotras misma. Que parece que no pero… ¡nunca tienes un momento para ti sola en tu habitación! ¡Sólo estamos solas en la ducha! Eso te cambia la perspectiva sobre cómo es un día, y por eso el tema de la noche se vuelve recurrente.

Con toda la exposición mediática que habéis tenido, ¿no os daba un poco de miedo la gente se olvidara de vosotras al desaparecer del foco una temporada?
(Ana) El miedo siempre lo tienes un poco, porque estamos acostumbradas a un volumen de trabajo y de giras que sería como frenar una máquina que se oxida cuando está parada. Nuestro equipo nos decía: “Dos meses para vosotras son la vida porque vais a estar dos meses por fin en Madrid”. Pero realmente no ha sido un parón de un año ni nada así. Al principio estábamos muy desubicadas, después de tres años sin parar estar en casa y tener el verano más o menos libre… Te preguntas “¿Quién soy?”, porque te has convertido en una persona que está hecha para girar y no sabes qué hacer un lunes normal.

Con la presentación del single ya habéis confirmado las primeras fechas de una gira muy extensa por EEUU, Reino Unido y Europa, pero de momento nada en nuestro país…
(Carlotta) Nos da rabia porque aquí giramos este pasado diciembre e hicimos bastantes fechas y ciudades, así que nos ha sido bastante complicado ubicar nuevos conciertos en España a lo largo del 2018. Imagino que tocaremos en España, pero es que no nos dan los días. En esos conciertos que hicimos, de hecho, ya tocábamos un par de las canciones nuevas.

¿Os da un poco la sensación de que todo lo que habéis logrado fuera de España no se va a ver valorado hasta que consigáis que se os reconozca más aquí? 
(Ana) Sí, un poco.
(Carlotta) Yo creo que son territorios diferentes. Igual que si, por ejemplo, en Italia no vamos mucho empezamos a funcionar menos, este es un territorio que, efectivamente, deberíamos trabajar más pero nunca encontramos el momento. Hacemos Madrid, Barcelona, Valencia también se nos da muy bien… pero el resto de ciudades ya son muy pequeñas. Es como tratar de hacerte en Francia ciudades que no sean Paris, Lyon y Toulouse.
(Ade) Y aún así, sí que lo hemos trabajado, no es que lo hayamos olvidado. En la gira de diciembre hicimos muchas por el norte, y eso que a veces es un poco arduo… Igual llegas a O Grove y no está petado pero aún así lo seguimos intentando.
(Ana) No hay tanto público como fuera, así que las hacemos pero para un tercio de la gente que viene en el resto de sitios. Fuera de España la gente compra entrada y les da igual que sólo hayas sacado un videoclip desde la última vez que te vieron, ¡o que no hayas sacado nada! En estos tres años que hemos girado uno de ellos ha sido sin sacar absolutamente nada, solamente el single “Holograma, pero nada nuestro. Y allí les da igual, te apoyan, van a festivales y demás. Aquí si ves a un grupo una vez al año… genial. Todo va más lento.

Siempre citáis a bandas garageras como las principales influencias de “Leave Me Alone”. ¿Qué otros grupos y estilos habéis descubierto que hayan tenido impacto en la composición del nuevo álbum?
(Ana) Nos quedamos un poco bloqueadas porque hay muchísimo pop, muchísimo rap, trap… Lo llamamos un poco “la crisis del rock”, al menos del rock que nos gusta. Nos estancamos y son un poco las mismas que del primero, aunque obviamente al escuchar música diferente, que sí que la escuchamos y nos encantan otros géneros, sí que nos influye en parones, en maneras de empezar, letras… Pero es difícil, como una banda de cuatro instrumentos que somos, inspirarte por ejemplo en un teclado. Toda esta música nueva nos mola pero no nos inspira para componer nosotras. Lo bueno es que hay tanto rock del pasado que al final siempre hay algo que descubrir, es infinito.

“I Don’t Run” suena menos lo-fi que Leave Me Alone, algo que habéis llevado por bandera desde los inicios y que durante la grabación del primero fue vuestra máxima a la hora de producir, mezclar, etc. 
(Ana) Nuestro modelo nunca fue lo-fi, simplemente el disco sonaba así por los recursos que teníamos y por cómo tocábamos… “Leave Me Alone” lo grabamos en diez días y entre giras y demás, en ese sentido fue lo más lo-fi que puede haber. Inevitablemente, y también queriendo, hemos evolucionado y creo que este disco no tiene nada de lo-fi.
(Carlotta) Suena guarro.
(Ade) Pero por decisión propia.
(Ana) Sí, guarro potente… No vacío como antes.
(Ade) Y todo lo que escuchas está grabado por las cuatro tocando a la vez, no hay ningún truco en el disco, ni nada que no hayamos tocado nosotras. Lo que se escucha es lo que hay ahora.
(Ana) Sí, es lo que hay. Si te gusta bien y si no también.

“Ahora tenemos mucho más claro lo que nos gusta y cómo decir lo que nos gusta”

Con todo el rodaje que lleváis a las espaldas, ¿sentís que os habéis separado un poco de esa escena madrileña garagera en la que se os encasillaba en un primer momento con bandas colegas como Nastys y The Parrots?
(Ade) No, nos encanta.
(Carlotta) No deja de ser de donde venimos. A los Nastys les está yendo genial arrancando con el nuevo disco, The Parrots están ahora en un momento más complicado… Pero seguimos sintiendo que somos una piña, a mí me encanta que se diga que venimos de aquí porque ¡cojones! venimos de aquí.https://www.mondosonoro.com/artistas-musica/the-strokes/

En “I Don’t Run” habéis dado un paso más con respecto a la producción, que corre a vuestro cargo y de Gordon Raphael (The Strokes, Regina Spektor), mientras que el encargado de la mezcla ha sido Shawn Everett (Alabama Shakes, The War On Drugs. ¿Qué diferencias habéis notado en su forma de trabajar? ¿Habéis sentido algo más de presión al no estar entre “colegas” como sucedió con Diego de The Parrots en el disco anterior?
(Carlotta) A la hora de grabarlo ha habido muchas diferencias porque hemos entrado las cuatro al estudio, grabando primero la base musical y luego las voces. Y en cuanto a la mezcla con Shawn Everett estuvimos diez días sólo para eso, y de hecho no acabamos y nos tiramos todo el verano cruzando emails.  Con esto también ha habido grandes diferencias porque él traía muy buenas ideas, aportaba cosas que nosotras ni habríamos sabido explicar en cuanto a sonidos de guitarra, las baterías las ha tratado que flipas… Ha hecho un tratamiento muy bello a todas las canciones y muy profundo, con un montón de cositas diferentes que a nosotras nunca se nos habrían ocurrido porque nunca nos hemos enfocado demasiado en el mundo de la mezcla, sino en componer muy bien las canciones. Le dedicamos muchísimo tiempo a esto, a las melodías, a las líneas de bajo, las partes, la estructura… Lo trabajamos tanto que a la hora de grabarlo vamos bastante seguras sobre cómo hay que hacerlo, pero tampoco somos del tipo “Mira, ahora añade un theremín aquí. Y, sin serlo, Shawn ha conseguido darle una profundidad al disco que no te esperas que puedan tener sólo cuatro instrumentos.
(Ana) El primer disco lo produjo Diego y este lo hemos coproducido nosotras. Todo el bagaje de las giras nos ha hecho saber mucho más sobre cómo suena un pedal concreto, qué sonido quiero o qué ampli va mejor: a Carlotta le gustan los Orange, a mí que tengan reverb… Tenemos mucho más claro lo que nos gusta y cómo decir lo que nos gusta. En el primero fue genial escoger a Diego porque él nos iba explicando todo, pero al coproducir éste hemos seleccionado cómo queríamos que sonara cada cosa.
(Carlotta) Además a Gordon todo le parecía bien. “Oye, que voy a utilizar mi propio pedal, o mi propia guitarra”. Y él encantado de la vida.
(Carlotta) Ha querido grabar al grupo tal cual es y no ha sido nada intrusivo.

¿Es difícil mantener al cien por cien tu propio criterio y el espíritu DIY cuando trabajas con un productor con su currículo? ¿En qué medida os ha influído y os habéis impuesto con respecto a cómo teníais que hacer los temas? ¿Os dejásteis aconsejar o finalmente os habéis salido con la vuestra cuando había opiniones enfrentadas sobre un tema?
(Ana) Cero, cero.
(Ade) Fue un poco raro, porque escogimos a Gordon buscando una persona que se metiese un poco más y al principio teníamos situaciones del tipo: “Gordon, ¿qué opinas de esto?”. “Lo que más te guste a ti”. Y daba muchísima rabia porque era rollo “¡Joder, te estoy preguntando, tío!”. Pero ahora con perspectiva, escuchando el disco, creo que hizo muy buen trabajo y pienso que me daría mucha rabia escuchar algo sabiendo que lo decidió él y que lo cambió él. Prefiero mil veces lo que hizo y ese ”Haz lo que quieras” a que se hubiera metido. Al final lo escuchas y sabes que todo lo hemos decidido nosotras, es nuestro.
(Ana) Nos sirve como motivación para el siguiente. Si hemos podido hacer esto solas…
(Ade) Sí, y el “no trabajo” que hizo nos ha venido hasta bien. En las voces sí que se metió más.
(Carlotta) Sí, en el mundo de las voces sí que fue diferente. En el primero todo tenía una actitud más desenfadada, Paco nos decía…
(Ana) “¡Gritad más, gritad más!”.
(Carlotta) Todo muy punki. Con Gordon, al no haber trabajado nunca antes con nadie anglosajón, antes de grabar cada tema le cantábamos a capella la canción y sin leer la letra tenía que poder entender todo. Así nos iba corrigiendo ciertas palabras y nos obligaba a hacer un montón de tomas, más enfadadas, más divertidas, otras con mucha furia, otras más relajadas… De todo ese mix pudimos luego elegir lo que nos gustaba más e hicimos mucha más investigación de las canciones. Y se agradece, porque alcanzamos tonos que no hay en todo “Leave Me Alone.

Ahora que mencionáis a Paco Loco, ¿qué tal ha sido repetir con él en su estudio de Cádiz?
(Ana) Con él genial, es uno de los productores más importantes de España y siempre aporta su granito de arena. Supongo que es como para nosotras ver un escenario y no subirte o ver una guitarra y no tocarla.
(Ade) Le gusta mucho lo que hacemos y por eso tiene la necesidad de meterse y decirnos que algo que ha escuchado no le mola.
(Ana) Nos da mucha confianza, componiendo y grabando te sientes muy vulnerable y hay tantas decisiones… Además después de estar dos semanas allí metidas te vuelves loca, algo que te gusta un día al día siguiente deja de hacerlo. Con los singles igual, un caos. Y él observa todo desde una esquina comiéndose una manzana y al preguntarle te hace sentir muy bien. Aquí nos falta un referente, un padrino, alguien importante de la música al que gustemos. Fuera sí que tenemos más, músicos muy grandes que han publicado que les gusta lo que hacemos. Aquí lo más cercano es Paco, que es una leyenda en España y le encantamos. Y cuanto más gritamos más le gusta. Durante la grabación, encerradas en la casa, por las noches nos ponía documentales de algo relacionado con la música y que sabía que nos iban a motivar. Es un amigo.

En España nos falta un referente, padrino, o alguien importante de la música al que le gustemos

“I Don’t Run” tiene riffs de guitarra algo más arriesgados y variados, una sección rítmica más sólida y, en general, una instrumentación más completa y empastada entre las cuatro. ¿De qué manera ha cambiado vuestra forma de componer?
(Carlotta) Nunca hemos compuesto cada una nuestra parte porque sería una locura.
(Ade) Lo único que se hace por separado son las melodías, que las hacen Carlotta y Ana. En “Leave Me Alone estábamos empezando, nunca habíamos compuesto un disco, y funcionaba más la dinámica en la que Carlotta y Ana traían las canciones y Amber y yo completábamos con nuestra parte. Esta vez las canciones empezaban con las cuatro como una jam en el local y una vez que teníamos una estructura ellas se las llevaban de vuelta, aunque luego las cambiamos mil veces.
(Carlotta) Las traemos locas.”
(Ade) “¡Esta a la basura!”
(Ana) “No nos gusta ninguna melodía”.
(Carlotta) Hay momentos de “Ayer estuvimos seis horas con esto y no hay por dónde cogerlo. No tiene estructura, todo suena muy pop, lo siento chicas…”.
(Ana) En este disco sí que hemos aprovechado de verdad batería y bajo como instrumentos en sí mismos. No como al principio, que era prácticamente en acústico y luego nos costaba más incluirlos.

Siendo mejores intérpretes que antes, ¿cómo os planteáis llevar el sonido del disco al directo? ¿Sentís mas responsabilidad y menos margen de cometer cagadas?
(Ana) Hemos estado todo febrero dándole caña. Era el único mes que teníamos libre y ya está casi, nos vamos de gira en nada.
(Ade) Como te decíamos, en el disco no hay trucos. La única diferencia es con detalles tipo que con Paco usamos un pedal concreto que no tenemos y que nos tenemos que comprar. Pero en el disco no hay nada que no podamos tocar. Hemos hecho todo nosotras y sólo queda ensayar para que esté perfecto.

¿Haber mejorado con el inglés os ha dado más libertad a la hora de expresaros como compositoras? Las letras también han evolucionado y ya no todo es fiesta, beber y sexo.
(Ana) Totalmente, hay cosas del primero que vemos y pensamos “¿Einnnnn?”. Hemos escrito bien muchas cosas y muchas otras mal. Lo llamamos “indio”, o cómo decir en inglés expresiones traducidas literalmente del castellano, que no tienen sentido aparentemente pero sí puedes encontrárselo porque no deja de ser una metáfora…

En unos cuantos cortes del disco se nota una autocrítica por vuestra parte, de vuestras propias limitaciones y debilidades, que nunca antes habíamos visto en Hinds.
(Ana) Sí, las letras son mucho más claras, eso nos lo planteamos como objetivo. En el primero la forma de escribir, no sé por qué, era mucho más metafórica, de significados y de referencias concretas sobre cosas más genéricas.
(Carlotta) Todo venía un poco de la ingenuidad de pensar que si la persona sobre la que escribes la canción la escucha va a saber que es para ella, y eso te da como reparo. Ahora hemos superado esa barrera y volcado más energía en ser artistas que en preocuparnos porque alguien sepa como me siento.
(Ana) Antes pensábamos que si era más difícil era mejor. Y  ahora nos hemos dado cuenta de que esa regla de tres no funciona: si dices algo claro va a ser más fuerte que si lo dices a medias. Nos apetecía quitarnos esa vergüenza y que todo el mundo tenga claro cuándo estamos enfadadas o tristes. Que el mensaje llegue sin ningún tipo de problema.

“Finally Floating es una de las canciones más pegadizas del disco y una de las más representativas en cuanto al duelo vocal de Ana y Carlotta. ¿Cómo trabajáis esto?
(Carlotta) Siempre decidimos nuestras partes a favor de la canción. Escribimos la letra y la melodía las dos a la vez, pero luego nos vamos repartiendo los roles para que la canción gane. Nos preguntamos: ¿Quién empieza? ¿Quién llega aquí? ¿A quién le queda más bello este registro? Esa canción en concreto es de las más chulas, no sólo por las voces sino también por el punteo. Es compacta y es difícil de tocar para todas, es una de las que más nos exige a las cuatro.
(Ade) “”Finally Floating” se compuso en el estudio. Me acuerdo que os rayaba porque el resto ya estaban acabadas y de pronto os disteis cuenta de que todo el disco estaba en unos tonos muy bajos, Y dijisteis: “¡Esta es la última y hay que darlo todo!”.

“”Linda es otra de las que más llama la atención, sobre todo por el registro de las voces que a veces llega a ser susurrado y contrasta mucho con el tono más agudo del resto de temas.
(Ana) Esta melodía es la única que salió en una tarde.
(Carlotta) Y la letra, menos por un par de cosillas, también es la misma que balbuceamos a medida que compusimos esa melodía por primera vez.
(Ana) Al componer hacemos siempre locuras y luego escogemos varias partes de aquí y allá, como en una especie de cirugía. En este tema salió todo muy seguido, las frases más largas, y al poder respirar más, de forma más natural y extensa.

Como contraste, en “To The Morning Light” hay momentos tan agudos que el sonido llega a petar. ¿Habéis dejado este tipo de detalles así en la mezcla final a propósito?
(Carlotta) Sí, esta canción en un primer momento se llamaba Furious e intentamos contar algo con todos los elementos posibles. También le hemos dado mucha importancia a los solos de guitarra porque son un lenguaje universal, da igual de dónde vengas o qué idioma hables que una melodía de guitarra la vas a entender perfectamente y te va a hacer sentir algo. En Linda el tono es muy triste, repetitivo y dramático y le damos mucho peso a los momentos de guitarra y las voces rotas. Es todo una decisión global. Creo que en este disco no hay nada que haya ocurrido sin querer.

“Cuanto más mundo vemos, más pequeñas nos sentimos”

“Ma Nuit” es otro de los temas crudos del disco, sólo voz y guitarra acústica. Parece incluso una de esas grabaciones que hacíais al principio directamente con el teléfono.
(Ana) La verdad es que salió así y nos parecía que perdía el significado si la cambiábamos.
(Carlotta) Nunca habíamos tenido una canción que tratara sobre estar lejos de casa y siempre nos habíamos quedado con las ganas porque, joder, somos el grupo para hablar de esto. En el momento en que entramos más en profundidad en el mundo de la música y a escuchar de nuevo canciones clásicas de los sesenta y los setent, te das cuenta de lo que quieren decir los autores cuando hablan del “camino” y de la “carretera”. Es que están hablando literalmente de la carretera, sin metáforas: están ahí de verdad Tu vida se reduce a esas dos líneas que te están llevando a un sitio, y tampoco puedes escapar de ahí. Nos apetecía tener una canción en el disco que nos recuerde lo que es girar.

Con lo bien que funcionó la instrumental “Solar Gap”, ¿no os ha tentado dejar alguna canción como instrumental en este segundo disco?
(Ade) El rollo que tenía “Solar Gap” te lo da en este disco “Ma Nuit, hasta nos planteamos meterla en la mitad del disco para conseguir el mismo efecto.

Y algo parecido os quería preguntar sobre las versiones. “”Davey Crocket” , por ejemplo, la cover de Thee Headcoats, es una de las canciones favoritas de la gente en vuestros directos…
(Ana) Las covers nos encantan y es super divertido adaptarlas para directo. Lo pienso desde el punto de vista del público y me fliparía que alguien tocara una canción de The Beatles, por ejemplo. Es darle a la gente una canción en directo que, obviamente, ya no van a poder escuchar. Nos gustan mucho, pero para nosotras el disco es sagrado, un poco como una entidad en sí mismo. No hacemos canciones, hacemos discos.
(Ade) Nos parecería un poco trampa, de once canciones que una sea una versión…

¿Es el título I Don’t Run” una declaración de intenciones en la que de alguna forma estáis expresando que vais a seguir currando a tope a pesar de las críticas?
(Carlotta) No, no lo había visto así.
(Ana) Si fuera así tendría que ser entonces un título sólo para España, pero a estas alturas sería como darle demasiada importancia.
(Carlotta) No viene tanto como un “no huyo” sino un poco más por chulería por esta sensación que hay en el rock de que todo tiene que ir deprisa, aunque tu destino sea un sitio que no conoces. Todo este rollo del “live fast”… De pronto nos pareció interesante decir todo lo contrario.
(Ade) Representa muy bien cómo estábamos cuando grabamos el disco, igual que “Leave Me Alone”, que también es reflejo del sentimiento que teníamos en ese momento exacto. No pienso correr porque quiero estar muy orgullosa y segura de lo que estoy haciendo.

El vídeo también me parece que tiene un mensaje bastante significativo: somos mujeres y jugamos al futbol, un deporte que -aunque cada vez menos- es mayoritariamente masculino. ¿Es una pullita a toda esa gente que os sigue viendo de alguna manera como unas intrusas en un mundo de hombres?
(Carlotta) ¡Hombre! Era el deporte más obvio para normalizar que jugamos con equipos mixtos y la verdad es que este tema no se ha comentado mucho, y me alegro, porque es signo de que no sorprende que los equipos sean mixtos. Cuando lo ves piensas que hay chicos y chicas, fin, no te planteas qué hace una chica jugando al fútbol. Me encanta que el mensaje llegue tan normalizado a tu cerebro, y más con algo relacionado con el fútbol que no puede ser un mundo más masculino.

Últimamente se está intentando hacer de los conciertos y las salas espacios más seguros en el que las mujeres no se sientan juzgadas. ¿Sentís que se ha dado un paso con respecto a cuando empezasteis? 
(Ana) Es un tema que está a la orden del día.
(Ade) Pero los cambios como tal, que se noten, aún no han llegado yo creo. Creo que la “revolución” está empezando ahora, pero no podría decirte que se esté notando muchísimo.

Un éxito tan repentino con un primer disco tiene el peligro de haceros sentir una presión extra con el segundo al querer estar a la altura y probar que lo que pasó no fue casualidad.
(Ana) Esa sensación la tienes antes, cuando te enfrentas al papel en blanco. Es una locura pero, de verdad, estamos muy, muy contentas con lo que hemos hecho en este disco y tenemos muchas ganas de que la gente lo escuche.

Con todo lo que habéis girado y habiendo pisado prácticamente todo el mundo con un primer álbum, ¿no tenéis un poco la sensación de que os quedan pocas cosas por hacer?
(Ana) ¡Al revés! Cuanto más mundo vemos más pequeñas nos sentimos. Hay muchísimas cosas por hacer y un montón de gente por encima de nosotras.

¿Y ha cambiado vuestra visión de la industria desde que empezasteis? ¿Habéis estado más avispadas con este disco y habéis cuidado más los contratos y condiciones?
(Ana) Todas las decisiones que tomamos a nivel industria fueron al principio, y hemos decidido seguir con los mismos booking agents, sellos, etc. Los cambios que se han producido porque las propias empresas van renovando el personal. Creo que tomamos una decisión muy sabia de escoger a todo el mundo con el que queríamos trabajar por lo que sentíamos. Hay gente que no sabes por qué  pero que ves que no entiende de lo que estás hablando. Y al revés, otros que lo hacen perfectamente. Al final en la industria hay dinero, negocio, empresas multinacionales, y eso desde el punto de vista artístico es un horror.
(Carlotta) El espacio de tiempo, los dos meses que transcurrieron desde que nosotras dos empezamos a componer hasta que dimos nuestro primer concierto como Hinds, fue cuando cambió nuestra perspectiva sobre la música. Yo personalmente no sabía ni que existía la figura del booking agent, ni sabía qué era el publishing, ni nada. Como dice Ana, a la larga te vas dando cuenta de que la gente quiere el dinero.
(Ana) Y que hay que acercarse a la gente a la que de verdad le gusta la música. Que todo el mundo tiene que comer, y nosotras somos las primeras que queremos hacer dinero, pero una cosa no quita la otra. Es vital que a las personas con las que trabajas les apasione tu proyecto, si no es un infierno. A veces es todo tan personal que te ves incapaz de explicar por qué esta canción y este vídeo no pueden salir a la vez o, al revés, por qué crees que casan perfectamente. Si la respuesta es “Es que así va a tener menos plays” dan ganas de contestar “¿Pero me estás escuchando?” “¿Entiendes lo que te digo?”. No buscamos los plays sino la reacción de la gente. Esto, si sucede con alguien al que admiras y que te admira, no pasa.
(Ade) Y tienes que estar muy encima. En el caso de varias bandas amigas nuestras, el grupo se ha ido al garete porque no se enteran muy bien de todo lo que está pasando alrededor. Es muy bonito decir “Yo hago mi música y ya está, porque a mí la industria me la suda”, pero la realidad es otra.
(Ana) Nosotras somos totalmente empresarias, nos cambian una coma del arte y ya la liamos, y lo mismo para aprobar las cosas. Cuidamos mucho los detalles, no sólo las canciones. También el merch, las giras, los teloneros…
(Ade) Si no estás encima de estas cosas hacen contigo lo que quieren.

¿Creéis que sois el reflejo de cómo la industria ha cambiado? Ya no hace falta tener un estudio increíble para grabar canciones ni gastarte millonadas en hacer un video.
(Carlotta) A nosotras nos escucharon por primera vez en UK porque subimos una canción a Bandcamp, así que sin Internet… No sé, a lo mejor también habríamos llegado igual de lejos, pero si todo empieza porque alguien escucha tu canción en una plataforma gratuita eso facilita bastante las cosas.
(Ana) Hinds empezamos sin industria, y después nosotras escogimos nuestro equipo.
(Carlotta) Es bonito, como cuando empezó MySpace. De pronto ves que no son las discográficas las que te imponen lo que te tiene que gustar sino que, como pasó con Arctic Monkeys, tú te preguntas quiénes son estos tíos que tienen no se cuántas miles de reproducciones. La gente de los sellos ni sabían qué era MySpace y no entendían por qué llenaban salas. Ahora es un poco lo mismo… Nuestro primer concierto en Londres fue sold out. ¿Quiénes son estas tías que no tienen ni disco? Sólo con dos canciones en Internet, fin.
(Ade) Como grupo es la hostia. No necesitas conocer a alguien para que tus canciones lleguen a oídos de una discográfica, pero a la vez eso hace que haya un mar de nueva música. Me imagino al del sello pensando “¿Qué hago con mi vida?”.
(Carlotta) “¿Cómo puedo estar a la última?”.
(Ade) Ahora tienes todas las posibilidades del mundo, pero a veces también te preguntas de qué manera puedes destacar dentro de todo esa oferta de bandas…

Los highlights de una carrera hacia las estrellas

El cierre de la Nasti en 2013
(Carlotta) “Para la ocasión Los Nastys y The Parrots formaron un supergrupo, Los Chicano. De pronto ver a nuestros amigos fuera de su rol habitual y sin las cosas demasiado atadas hizo un clic en nuestras cabezas y ese mismo verano Ana y yo cogimos de nuevo las guitarras”.

Salida de la demo
(Ana) “Hacíamos pellas para tocar y nos poníamos objetivos semanales como empezar una nueva cancion, aprender a tocar con púa, etcétera. Al día siguiente de subir dos temas a Bandcamp nos llegó un email de la NME diciendo que querían hacernos unas preguntas”.

Concierto en Wurlitzer Ballroom
(Ana) “Nuestro primer concierto las cuatro juntas. Solamente teníamos seis o siete canciones y tocamos Easy y Garden avisando de que no estaban acabadas aún”.

Leave Me Alone y gira mundial
(Carlotta) “Nuestro primer disco es tan DIY, raro y poco comercial que cuando pensamos a dónde nos ha llevado (Hong Kong, Vietnam, Bangkok, Singapur…) nos deja un poco locas”.

SXSW ‘15
(Ade) “Nuestra primera vez en Austin. Cuando llegamos no nos podíamos creer cómo era aquello y nos dimos cuenta de que allí las bandas pequeñas tenían una oportunidad”.

Late Night Show con Stephen Colbert
(Amber) “Nos pasamos en el plató el día entero de los nervios, y al salir de allí nos fuimos al primer bar que vimos, pusimos la tele, y ahí estábamos tocando en directo para más de tres millones de personas”.

I Don’t Run
(Carlotta) Leave Me Alone nació rodeado de prisas. Con este nos hemos permitido respirar y por fin hemos podido volcar toda la experiencia que habíamos ido absorbiendo”.