Aprovechando el estreno de “El Perfecte Imperfecte” , su nuevo disco formado por un único corte que roza la media hora de duración, hablamos con la banda catalana de hardcore Crack del 29 de la transformación del underground, del concepto de escena y de cómo plantean esta nueva etapa de la banda tras casi cinco años muy activos en las salas y en el estudio, pero sin publicar nuevo material.

No teníamos nuevo material vuestro desde “Cul de sac” (14). ¿Qué ha ocupado vuestro tiempo en estos años?
Los dos primeros años los dedicamos a presentar “Cul de sac”. En 2017 sufrimos un cambio en la banda con la marcha de Josep, que nos llevó a pasar por un período de adaptación con Héctor. A su vez, empezábamos a componer “El Perfecte Imperfecte”, que nos ha llevado, sumando el proceso creativo más el tiempo en estudio y demás, alrededor de dos años. Y así es como nos hemos plantado sin darnos cuenta prácticamente en 2019. La verdad es que no nos ha preocupado el paso del tiempo en ningún momento, solo que el resultado fuera satisfactorio para nosotros.

“El Perfecte Imperfecte” es un disco con un único tema de veintiséis minutos. ¿Por qué habéis decidido presentarlo de esta forma?
La idea de hacer un álbum de un solo track era algo que ya llevábamos pensando un tiempo antes de ponernos con ello. Queríamos hacer algo diferente para nosotros. Queríamos complicarnos un poquito la vida. Ponernos un reto a nivel musical. Sacar un buen disco nunca es fácil, independientemente de su duración, número de canciones, lo que sea… Pero hacerlo del tirón por supuesto añade un punto más de locura. En algún momento nos planteamos darle cortes a la pista, aunque solo fuera para facilitar un poco su distribución, hacer más sencillo sacar material audiovisual y ese tipo de cosas… Pero nada, llevamos la idea hasta el final y así quedó el ladrillo.

Los pecados capitales y la comunicación parecen ser algunos de los pilares sobre los que gira todo el discurso del disco. ¿Es así?
Así es. La temática de “El Perfecte Imperfecte” gira alrededor del poder de las palabras, de cómo estructuran nuestro pensamiento y manera de construir nuestras ideas y en consecuencia nuestra personalidad. La verdad es que se habla de muchas cosas, pero todo orbita en torno a eso. Los pecados capitales son el hilo conductor de todo, una manera de conectar ideas y poder conducir un poco la interpretación de toda la letra. Es una canción con un claro mensaje político y social, como siempre, pero gran parte de ella es completamente introspectiva, algo que no hemos hecho demasiado en otros discos.

A lo largo de vuestra carrera habéis evolucionado desde el punk más crudo a una fusión entre hardcore y metal, manteniendo el tono punk. ¿Qué bandas os han influido para ampliar vuestro sonido?
Llevamos toda la vida escuchando punk rock, así que en todos los discos hay mucho de Bad Religion, NOFX y otras bandas del rollo, y “El Perfecte Imperfecte” no es una excepción. Al principio tocábamos más en esa onda, luego empezamos a escuchar hardcore y algo de metal y ahí cambió un poco la idea general (estamos hablando de hace muchos años, claro…). En este plano podemos citar dos bandas importantes para nosotros: Sick Of It All y Anal Hard. Recordamos mucho un concierto que dimos con los Anal, allá en 2007, nosotros en esa época tocábamos temas de Boikot, Green Day, Blink182 y cosas así, y creemos que a partir de ese día empezó nuestra evolución hacia sonidos más duros. Salimos de ahí planteándonos cosas. En “El Perfecte Imperfecte” se ve eso y lo que hemos ido tragando en los últimos años. Algunas bandas que consideramos increíbles y que son clara referencia e influencia para nosotros, y que sabemos que con el tiempo han modificado nuestra música (y siempre desde la humildad, claro) son Mastodon, Propagandhi, Thrice, At The Gates… Solemos entendernos bien con las bandas que nos molan, sobre todo dentro del genero, pero tenemos facilidad para perdernos entre matices. Estas que nombramos arriba son las que generan auténtico consenso entre nosotros.

A pesar del tono negativo que envuelve casi todo el tema, termináis con esta estrofa: “Que bonic és el nostre món/Hi anem cada vespre quan es pon el sol/Hem fet la revolució/Hem fet caure l’opresor/Passejem tranquils, el vent ens canvia de lloc”. ¿Hay un final a todos los males de esta sociedad?
Para nada. Creemos que es un auténtico desastre irreparable del que si pudiéramos huiríamos sin mirar atrás. En ese verso jugamos con la idea empalagosa del final feliz, hablando de lo que seria una utopía, algo muy subjetivo, palabra que nos encanta y con la que no logramos ponernos de acuerdo.

¿Cómo planteáis el set del directo incluyendo “El Perfecte Imperfecte”?
De la misma manera que hasta ahora, solo que incluir esta canción nos obliga a quitar algunas otras del set en función del tiempo que tengamos para tocar. El tema va siempre del tirón, ya sea al principio o al final del set, y por supuesto nos ayudamos de los recursos que tenemos a día de hoy para poder hacer sonar en directo todo lo que no forma parte de la banda en sí. Por ahora no vemos otra manera de hacerlo.

En el disco colaboran Pau con coros e Ignasi al violín, ambos de la banda barcelonesa de celtic punk Drunk Fighters. ¿Cómo ha surgido incluirles en el disco?
Siempre nos gusta llamar a amigos para que colaboren. Los Fighters son familia y actualmente Albert (batería) está tocando el bajo con ellos. Pau ya participó en “Cul de sac”, canta genial y nos ayuda donde nosotros no llegamos, a veces literalmente. Con Ignasi ha sido la primera vez (y también la primera vez que grabamos un violín de verdad) y ha molado mucho.

¿Qué tal con Xavi Escribano en EM Estudi? ¿Por qué os decidisteis a grabar con él?
En primer lugar decir que los dos anteriores trabajos –“Sistema Ventrilocuus” y “Cul de sac”– los grabamos nosotros mismos en nuestras casas y tan solo intervino gente externa a la banda en el momento de mezclar y masterizar. Para “El Perfecte Imperfecte” quisimos trabajar de una manera más ortodoxa, por llamarlo de alguna forma, y liberarnos así de algunas cargas que van ligadas a un proceso de grabación DIY. Fue fácil decidir, la verdad. En EM Estudi se nos ofrecieron unas condiciones muy buenas, adaptabilidad, compromiso, buen material, una ubicación en el mapa relativamente cómoda para nosotros ya que los cinco vivimos en Barcelona y, por supuesto, la confianza que nos daba trabajar con él, ya que le conocemos desde hace muchos años a raíz de haber compartido escenario con Malestar Social. Estamos muy contentos. Sabemos que el proyecto era complicado y, a nuestro parecer, Xavi ha hecho un trabajo muy bueno. Durante una grabación siempre van saliendo cosillas que no te esperabas o que habías dejado completamente a su suerte, y él también nos ha ayudado a agilizar la toma de algunas decisiones. Le agradecemos mucho el curro que ha hecho, su dedicación, su trato y su paciencia, que suponemos que tiene con todo el mundo, no solamente con nosotros. Recomendamos grabar en Em Estudi pero sobre todo le recomendamos a él, dónde sea que esté trabajando.

“Los punk, los hardcore y los metal somos igual de borregos que los que le dan al reggaeton o al trap, y eso es algo que a veces nos cuesta reconocer”

¿Cómo veis la escena underground en Cataluña? En los últimos años hay bandas que han despuntado de manera espectacular, siendo el caso más evidente el de Crim. Pero, al margen de ellos, parece que hay bastante movimiento en los ambientes hardcore-punk-metal.
Vaya por delante que nosotros no solemos tener grandes palabras para la escena como tal, en su vertiente intangible. Nos parece más bien una ficción, una idea que las bandas amateurs necesitamos tener cerca, pero que a la práctica sirve de muy poco porque vivimos en una sociedad muy individualista y se refleja también ahí. Si cuando hablamos de escena empezamos a pensar en bandas como Crim, con el pelotazo que han pegado, o en otras que lo están intentando pegar, nos vamos a llevar una idea muy distorsionada de cómo realmente es. El despunte de estas bandas no es un triunfo de la escena en absoluto. Es un triunfo individual de la banda y de quienes quieran moverla porque le ven potencial. No queremos desmerecer en absoluto ese estatus que están adquiriendo algunos grupos, pues sabemos el trabajo y esfuerzo que hay detrás. Lo que tengan se lo merecen seguro. Pero hacemos un flaco favor al futuro de “nuestra escena” poniendo a estos grupos en plena efervescencia como referencia. En nuestra opinión, se han salido de la escena y se mueven ahora en otro terreno al cual no le sabemos poner nombre, pero que tiene muy poco de underground en su mecánica, aunque parte del público siga siendo el mismo. El underground es otra cosa, o por lo menos debería serlo… Debería ser un movimiento potenciado desde dentro (ojo, porque creemos que hay gente que sí lo intenta de verdad) y entre iguales. Y que la idea de lo que es crecer como banda no se vea ligada a si tocas en eventos de renombre o no, por ejemplo. Vemos el movimiento del que hablas, de hecho formamos parte de él. Lo que no vemos es demasiado interés en la música, francamente. Vemos interés en todo lo que la rodea, pero en el momento de darle al play funcionamos como funciona la sociedad, a corrientes y siempre con aquel puntito de alienación necesario para vivir en el XXI. Los punk, los hardcore y los metal somos igual de borregos que los que le dan al reggaeton o al trap, y eso es algo que a veces nos cuesta reconocer. El menú está servido y hasta que no te lo acabas, no te levantas de la mesa. La principal tarea del underground debería ser diseñar ese menú y darle la voz y los recursos que merece. Hay gente que hace estas cosas e intenta aportar su grano de arena por muy poco o por nada ¡A esas personas les damos las gracias por su curro!

Han pasado diez años desde vuestro primer disco, y alguno más desde que comenzasteis a tocar. ¿Qué cambios, tanto para mejor como para peor, veis que ha experimentado el género y la música de este género en este tiempo?
El género ha evolucionado en la misma línea que otros también considerados “alternativos” y que se mueven hacia el pop, es lo que hay. Se nota mucho en el punk y sobre todo en el metal y todos esas mil subetiquetas que lo componen. Se ve en las estructuras de las canciones, en las melodías… Y en la mayoría de casos también en la imagen y la manera de venderse. En lo musical, el punk rock, y creemos sobre todo que el hardcore, son géneros que llevan bastante tiempo estancados. Es complicado hacer algo nuevo ahí sin salirte del género en el que se te encasille (o dónde uno quiera encasillarse, algo que es más triste aún si cabe). Sin embargo nosotros seguimos disfrutando de los clásicos y de todo lo nuevo hecho en nuestra opinión, con gusto, aunque no represente un gran cambio.

Ya habéis presentado por allí el disco, pero ¿tenéis planes de recorrer otros puntos de España en los próximos meses?
Sí, de entrada pretendemos salir por distintos puntos de Catalunya, Aragón, Euskadi… En realidad nos importa poco dónde ir, pero tenemos ganas de salir, ¡por supuesto! Veremos si podemos ir cerrando algunas fechas a corto plazo.