El amperio contraataca
Entrevistas / Balago

El amperio contraataca

Half Nelson — 28-01-2004
Fotógrafo — Archivo

El segundo largo de Balago significa su confirmación dentro del panorama más extremo del rock autista. Con un discurso más electrónico y menos planeador que “erm”, “El segon pis” (Foehn, 03) se configura como una obra fundamental que debería suponer el despegue internacional de los de La Garriga. La causa nacional, sinceramente, casi la damos por perdida.

Da gusto hablar con los Balago -David Crespo (guitarra, teclados) y Guim Serradesanferm (electrónica) (falta Jordi Soldevila, guitarra)- porque nunca puede ir mal una conversación que tiene sobre la mesa un DVD con la obra de Chris Cunningham y un CD de outtakes de Prefuse 73 o que aprovecha su epílogo para comentar el nuevo disco de Savath & Savalas. Balago son de esos diletantes con los que vale la pena charlar, siempre ávidos de novedades y ajenos a ese culto a la muerte y al malditismo gratuito que atenaza a la prensa barcelonesa más conservadora. A primera vista, “El segon pis” es diferente de su debut “erm” (Foehn, 01). Este nuevo disco suena más electrónico, más anguloso, más exploratorio, más adentrado en territorios desconocidos, pero ese cambio no supone ruptura, sobre todo gracias al carácter más cercano a su predecesor de los temas que abren y cierran el CD, los más antiguos del lote. Mientras que “Amherst” ya apareció en el recopilatorio “Foehn 006” (Foehn, 02) “73/80” (los años de nacimiento de los miembros de Balago) es una auténtica pieza de orfebrería math-rock que “ya la tocábamos en la gira de ´erm´. La hemos puesto en primer lugar para enlazar con el anterior Lp. El tema siguiente, ´D´ahir´, es el verdadero inicio de ´El segon pis´, es como su antítesis: es muy breve y empieza con un bajo contundente, lo que le da un aire más rockero” confiesa David. Para mí, “73/80” contiene claros paralelismos con “adf”, la primera pieza de su debut. Entre otros aspectos, ambas finalizan cediendo protagonismo al piano: mientras que “adf” recurría a Satie, “73/80” anuncia el gusto por la disonancia y deconstrucción que han de caracterizar “El segon pis”. “Por estructura, ese tema está más cercano a ´erm´, pero preludia un disco en el que usamos mucho más el piano, un instrumento que nos da muchos más recursos, incluso para el directo”. Enmarcado el disco por estas dos piezas en su interior se produce una encarnizada lucha por mantener la atención del oyente, algo nada fácil en un disco de música experimental enteramente instrumental. “Una de las premisas de ´erm´ era desarrollar melodías. Para este disco lo que pretendíamos era sorprendernos y hacer un disco que dejara con ganas de volver a escucharlo. Los temas son más cortos, no están enlazados y hay multitud de cambios que buscan la sorpresa y mantener en vilo al oyente, que no pueda predecir cómo se van a desarrollar”. La clave está pues en la desestructuración total de los temas y en mantener una férrea disciplina a la hora de saber qué se pretende con cada uno de ellos. Es el turno de Guim. “Intentamos alargar los temas más breves como ´Aanval´ o ´14 març´, pero veíamos que nos recreábamos en los instrumentos y nos acercábamos a un post-rock del que queríamos distanciarnos. Incluso nosotros estábamos sorprendidos de rematar temas tan cortos, pero creemos que es lo mejor”. Así pues, se muestran de acuerdo con la crítica que apareció en el pasado número: la contención es una baza básica en este nuevo disco. “Nunca hemos sido una banda que hiciera explotar los temas, ya habíamos hecho eso en una banda anterior (llamada Aanval, como uno de los nuevos temas) y no nos interesa. Preferimos introducir un cambio brusco que descoloque al oyente”. A las palabras de Guim rápidamente se suma un locuaz David. “Lo difícil ha sido cambiar y mantener la coherencia. Creemos que Balago es ahora otra cosa, pero no ha perdido su identidad”. Esta voluntad de cambio coincide con la expansión de las posibilidades técnicas del grupo. El paso a un nuevo estudio, ubicado en ese segundo piso al que el título hace homenaje, y el trabajo más exhaustivo sobre el ordenador y los teclados son importantes, pero no esenciales. (Guim) “Buscábamos teclados con sonidos más fríos e incorporar un ordenador más potente, que nos permitiera hacer más cosas”. (David) “La electrónica de ´erm estaba bien, pero no estaba demasiado trabajada. Trabajábamos con un secuenciador muy simple que usábamos en directo. Ahora con todos los plug-ins de ordenador somos más libres y puedo trabajar con el bajo y sacar un sonido más siniestro (como el de “Aanval”), pero también hemos incorporado instrumentos de cuerda y batería real, que en directo nos dará un espectáculo mucho más dinámico”. Tan seguros están que pretenden abandonar las proyecciones que les dieron justa fama. (Guim) “Eran muy buenas, pero en algún concierto había gente que nos felicitaba por las proyecciones… ¿Y la música?”. Para cerrar, nada mejor que una anécdota a costa de “Amherst”. (David) “El título se le ocurrió a Jordi mientras miraba un mapa. Es una ciudad estadounidense” …donde fue a nacer J Mascis. “¡No me digas! ¡Cuando se entere va a flipar: nos gusta mucho Dinosaur Jr!”.

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