“Nos hemos reconciliado con esa Andalucía que teníamos menospreciada”
Entrevistas / Califato ¾

“Nos hemos reconciliado con esa Andalucía que teníamos menospreciada”

Ozantoño Torres — 20-12-2019
Fotógrafo — Archivo

En ese amanecer de la identidad andaluza tenía que haber espacio para una rave, para la juerga flamenca del siglo XXI. En ella, un grupo de músicos pertenecientes al colectivo Breaking Bass celebran una reconiciliación histórica que han venido a llamar Califato ¾. Una estación de penitencia que recorre el flamenco, el footwork, el hip hop o el drum ‘n’ bass hasta llegar a la “Puerta de la Cânne“.

Romancero gitano’ es un poemario de García Lorca que recoge 18 composiciones escritas entre 1924-1927, en las que exalta la dignidad del pueblo gitano, marginado y abocado al dolor, la pena y la muerte. La obra, que tuvo un enorme éxito y convirtió a su autor en el poeta más popular de su tiempo, también recibió duras críticas por alejarse del folklorismo andaluz. Lorca, al ser preguntado, respondió claramente; «Es un poema de Andalucía, y lo llamo gitano porque el gitano es lo más profundo, más aristocrático de mi país, lo más representativo de su modo y el que guarda el ascua, la sangre y el alfabeto de la verdad andaluza y universal, pero es un libro donde apenas si está expresada la Andalucía que se ve, pero donde está temblando la que no se ve. Y ahora lo voy a decir. Un libro antipintoresco, antifolklórico, antiflamenco, donde no hay ni una chaquetilla corta, ni un traje de torero, ni un sombrero plano, ni una pandereta; donde las figuras sirven a fondos milenarios y donde no hay más que un solo personaje, grande y oscuro como un cielo de estío, un solo personaje que es la Pena». Toda esta perorata lorquiana me viene que ni al pelo para hablaros y presentaros a Califato ¾; un grupo revolucionario que también usa esencia andaluza para recrear, renovar y remover la conciencia andaluza. Y donde Lorca usaba la poética la alegre chavalada esta se basa en la electrónica y lo rave a raudales. A bocajarro diríamos. Un viaje lisérgico a través de la libertad musical y donde la cultura popular y el folclore andaluz se mezclan en el tamiz del footwork, el hip hop, el dub, el drum ‘n’ bass y las raves poligoneras. Al mando del mismo una marabunta de nombres de la electrónica autonómica que los pongo con comas porque son tantos que se puede uno perder; S Curro, The Gardener, BSN Posse, Industrias 94, Lorenzo Soria, Digital Diógenes y Esteban Bove, de LIE Radio bajo. Toda esta peña han montado esto que han vendo en llamar Califato ¾.

“Somos fanáticos de los samplers y en este disco hay por un tubo, pero también hay guitarras y castañuelas”

Todo empezó porque les gustaba fusionar lo electrónico con el flamenco, el folclore y otras variedades. Y como son de una modernez que no se aguantan ni ellos mismos decidieron agruparse y montar lo que estamos presentando. Hace poco sacaron L´ambôccá, pero con este que llega dan un paso más allá. Claro que para llegar a este convencimiento se encerraron en un cortijo y se pusieron fino filipino, literalmente, de toda materia lisérgica que pudieran pillar. Siguieron la estela de grupos como Veneno que, aparte de ponerse ciego y lo que venía después, nos regalaron obras cumbres del pop-rock patrio. Pero mientras los hermanos Amador y Kiko Veneno viraron hacia el rock y el blues aquí un sintetizador es la pera limonera.

Consejo: Escuchen el disco con la mente abierta y los oídos limpios, porque se van a topar con su poquito de flamenco, funk, breaks, footwork, hip hop, dub así como sones de cornetas y tambores. Sí, sí, tal como leen. El resultado es apabullante. “Puerta de la Canne” (Breaking Bass, 19) se llama el disco, tal cual leen, que en diciembre verá la luz pero durante este mes irán adelantando. No, lo de las dos n no es una errata del autor, es lo que es y está así dicho, pues en el disco hay títulos tales como ‘Mençahe del profeta’, ‘Criçto de Lah Nabahah’, ‘En Buçca y caçtura‘ o ‘Fin de Fieçta‘, usando la cedilla de muy andaluzas maneras. El resto propone la misma experimentación gramatical del andaluz hablado. Y sí, no crean, la guitarra, la música de Semana Santa y los 808 se llevan más que bien en esta inmensa obra.

Andalucía va mucho más allá del flamenco, es obvio, y como esgrimió Lorca en las palabras que abre este reportaje, los Califato ¾ hacen del estereotipo su propio sayo. Me comenta S Curro, que lo pillé un ratete para hablar con él, que “esta obra está hecha para sentirnos orgullosos de ser andaluces, de lo que somos, de nuestras raíces y de nuestra música, pero no a modo Canal Sur, sino modo social y cultural. En nuestra tierra podemos ser la vanguardia e incluso más innovadores de lo que podemos imaginar. Podemos ser tan futuro, tan innovadores e incluso más modernos que cualquier disco de Krautrock o música experimental”. Y cierto es que todo eso se respira en dicho álbum.

Los Califato ¾ se han curtido en los barrios, en las calles de Sevilla, conviviendo con esa cultura atávica del andaluz cofrade y folclorista, pero también yendo más allá con la música experimental electrónica. Porque Sevilla es cofradiera, eso no lo puede negar nadie. Hablando con S Curro de lo divino y lo humano cuando le pregunto por ello es tajante: “Nosotros hemos vivido, hemos sufrido y hasta tuvimos nuestra época de renegar de lo cofrade. Veíamos ese mundo y esa cultura con la distancia de quién se cree ya en otro estatus generacional. Pero está claro que crecimos con ello y, con los años, con los cambios de postulados y los palos de la vida, nos hemos reconciliado con ello. Pero hablamos de lo cofrade, no de lo litúrgico de la cuestión; seguimos siendo laicos, lo que pasa que, como bien sabes, en Andalucía se diferencia mucho lo cofrade de lo puramente cristiano.” Y tan cierto que es, uno puede ser capillita y no ir a misa el resto del año, y tan contentos.

“Es un disco andalucista, pero no en el concepto del partido rancio ya desfasado, sino en la cultura, en la vanguardia y la innovación que supone nuestra tierra para todo”.

Este proyecto va mucho más atrás de la simple identidad andaluza fraguada al albor de Blas Infante, pues la esencia del mismo habría que buscarla hacia el año 732, cuando Al-Ándalus ocupaba casi toda la península. “Nuestras raíces están ahí –dice S Curro- y no vamos a renegar de ella, al contrario. Es como cuando eres joven y pasas de tus padres pero luego, cuando pasan los años, te das cuenta que son lo más importante que tienes. Pues esto es igual.

Todo el disco, aparte de lo andaluz meramente taumatúrgico, está basado en múltiples guiños a la cultura cristiana, judía y musulmana que convivieron en paz desde el siglo VI al XV dejándonos una riqueza e identidad propia que no nos conviene olvidar ni ignorar. “Forma parte de nosotros –dice S Curro-, el rechazo, el no apreciar el flamenco, el menospreciar al folclore andaluz y tener complejo de inferioridad por cómo hablamos. Pero vamos cumpliendo años y nos topamos con la realidad cara a cara. También nos hemos reconciliado con esa parte andaluza que teníamos menospreciada. Fuera complejos, cojones; somos andaluces y la cabeza bien alta”.

La palabra reconciliación brota mucho en la conversación que tengo con S Curro; “El andaluz se suele acomplejar de su forma de hablar cuando va a Madrid y a otros sitios, como si su cultura y raíces fuese algo negativo. Entonces intenta impostar una ese rara, porque de otra forma no siente orgullo al hablar. Nosotros hemos pegado un golpe en la mesa; sí, es un disco andalucista, pero no en el concepto del partido rancio ya desfasado, sino en la cultura, en la vanguardia y la innovación que supone nuestra tierra para todo”.

Las letras del disco son para escucharla, pues tras todas ellas hay escenas cotidianas y costumbritas 2.0. Eso sí, regado con sintes, vocoder, base dembow y autotune, mucho autotune. Snoop Dogg feat Carlos Cano, Lil Wayne a dúo con María Jiménez y Asap Rocky vs El Torta, todo ello en un mismo disco. Hay sintes pero también castañuelas, y, por supuesto, asoman y colean ‘Veneno‘,’Omega‘ o ‘La leyenda del tiempo‘.

El surrealismo irónico de los Califato ¾ expresa y trata del mundo que les gustaría a todos ellos conocer. “Voy a fumarme una galleta, voy a fumarme una sandía, porque solo fumo Chester, cuando espero a mi caniha”, o cuando dice “¿Qué t´ha paçao, colegui, que ties los ojitos moraos? Si tú supieras, compare, er puñetazo que m´han pegao” y entonces ves claramente todo ello y te tienes que reír porque puedes hasta imaginar a los personajes, la conversación y los gestos. Esas Alegrías de la Alameda lugar donde recurre y deambula toda la escena sevillana o ese guiño a Lole y Manué que es ‘Mono de Atrahçione‘. “En el Mono de Atrahçione usamos la voz del Torta y no por una modernidad, sino porque el Torta lo es y es nuestra forma de decir estamos orgullosos de lo nuestro. Igual que el guiño que hacemos a Lole y Manuel usando un sampler”. Esta pareja, emblema del nuevo flamenco andaluz, fueron descubiertos por muchos hípsters cuando Tarantino metió el ‘Y tu mirá‘ en ‘Kill-Bill 2‘. Cuando le pregunto a S Curro que hasta donde se puede llevar la experimentación musical y dice él que no hay límites; “la música no hace daño a nadie, y nadie muere por ella. Por una mala canción no se cae un puente ni pones en peligro a ningún ser humano. Por eso nosotros hemos creado esta obra desde la libertad total y absoluta. Hemos hecho lo que un grupo de gente como nosotros queríamos hacer”.

El andalground que supura Califato ¾ irrumpe a fuerza de metralla electrónica y te lleva hacia donde ellos quieren. “Éramos un grupo de gente que llevábamos años experimentando con la electrónica y el folclore; hacíamos cosas en ese estilo y ámbito. Todos somos productores y dj y nos movemos en ese ambiente. Entonces un día dijimos a juntarnos a ver qué pasaba. Y mira, ha pasado esto. Somos unos fanáticos del sampler y en este disco hay por un tubo. Pero también hay guitarras y castañuelas.”

Solo nos queda esperar que comiencen la gira y a ver con qué nos sorprenden. Por tanto, para finalizar, le pregunto a S Curro por cómo será la puesta en escena y es clarinete; “De primera una de las personas fijas del grupo –somos seis- se va a dedicar en cuerpo y alma al tema vídeos y proyecciones, con esto te lo digo todo. Y claro que queremos tener una puesta en escena innovadora, sobre todo porque el espectáculo pretendemos diferenciarlo entre la parte más flamenca, la más folclórica y luego la más electrónica”. Vayan pensando con cual se quedarán de las tres.

 

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