A finales de la década pasada un fantasma recorrió la calles de Malasaña: el fantasma del garage rock. Diez años después el panorama es bien distinto en el barrio madrileño; la música urbana pega fuerte y de aquella hornada de jóvenes guitarreros apenas cinco bandas han conseguido trascender el fulgor underground. Entre ellas están, como no, Los Nastys. Tres de sus cuatro miembros (Fran, Luis y Omar) llevan además varios años inmersos en otro proyecto: Black Maracas. Liderados por Adrián “Dilly” (a su vez guitarrista de Monteavaro), publican al fin su esperado primer LP: Prehistoric Ghosts (Autoeditado, 2019). Hablamos con el 50% de la banda sobre sus orígenes e influencias, sobre rock persa y primitivismo, sobre LSD y Oliver Sacks. Conozcan, si no lo han hecho ya, a una de las bandas más salvajes de la capital.


¿Por qué Black Maracas? ¿De donde viene este nombre?
Adrián: Nos gustó… Un día estuvimos pensando nombres que pudieran ir bien a la banda y ese nos gustó a todos. Representa muy bien lo que hacemos: ritmo y oscuridad.

¿Cómo y en que momento surge este proyecto?
Fran: Adri y yo nos conocemos desde hace muchísimos años. Somos amigos desde pequeños porque los dos crecimos en Colmenarejo. Nos solíamos juntar a tocar la guitarra…
Adrián: Yo llevaba tiempo intentando fraguar un proyecto propio. En 2014 empecé a tocar en Monteavaro, pero tenía también mis propios temas. Un día organicé un concierto para presentarlos pero no tenía banda, así que una semana antes le propuse a Luis de Los Nastys que hiciese las baterías. Al ensayo se unieron Fran y Omar y vimos que era algo que molaba, así que decidimos mantenerlo.

Prehistoric Ghost es vuestro primer LP como Black Maracas. ¿Cómo ha sido el proceso de grabación?
Adrián: Comenzamos a grabar estas canciones en septiembre de 2015.
Fran: Se grabaron en Sound Division, los antiguos estudios de David Baldo (Captains).
Adrián: Las grabamos casi según se fueron haciendo. Fran se ocupó de las mezclas.
Fran: Han estado un poco en el limbo desde entonces. Pero llegó un momento en que decidimos que no podíamos esperar más, necesitábamos publicar algo. Casi como un acto de liberación.
Adrián: En el disco hay canciones nuevas, pero también otras que llevamos tiempo tocando en directo, tres de ellas (Crazy Maraca, Caligula y Eleven Girls) ya podían escucharse en la primera demo que sacamos… aunque las volvimos a grabar porque formaban parte de un proyecto común.

El disco es totalmente autoeditado, sin sellos ni intermediarios. ¿Habrá distribución? ¿Saldrán copias en vinilo?
Fran: Sí que pensamos en presentarle el proyecto a algún sello, pero al tratarse de canciones que llevamos tiempo tocando…. Yo creo que sería más interesante plantearse esa opción para nuestro próximo trabajo.
Adrián: Aunque, vaya, si alguien o algún sello está interesado en editarlo pues de puta madre (risas).

¿Como es la forma de trabajo de Black Maracas? ¿Entiendo que Dilly tiene la idea principal y después los demás montáis el esqueleto?
Adrián: normalmente yo llevo lo que es la idea y estructura general de la canción, la melodía… y luego entre todos buscamos la forma de que cuajen mejor. Aunque yo llevo la voz cantante es un trabajo grupal, todos aportan un toque que completa la canción.

“Nos gusta mantener esa parte de improvisación en los directos, momentos de canciones que no sabemos cómo van a ir“

Aunque sin duda sois una banda de garage-rock, creo que os alejáis un poco del proto-punk para acercaros a la vertiente más psicodélica y oscura… Sois más Sir Lord Baltimore que The Sonics…
Fran: Yo no lo veo tan garage… tiene un toque mucho más oscuro. Un poco stoner también.
Adrián: A mi una forma de definirlo que me gusta mucho es “cavernícola”. De ahí el título del disco o una canción como Atapuerca (risas). Es algo muy primario
Fran: Sí, pero no es tan punk. Hay canciones que se extienden. En directo tiramos mucho de improvisación, las estiramos…
Adrián: Nos gusta mantener esa parte de improvisación en los directos, momentos de canciones que no sabemos cómo van a ir.
Fran: Es una música más potente y agresiva que la de otros grupos de garage.

Para mi un elemento claramente diferenciador de la banda es la forma en que tiene Adrián de tocar la guitarra, que si bien juega con mil efectos y distorsiones fuzz, no resulta en absoluto amateur…
Adrián: ¡Muchas gracias! (Risas). Pues la verdad es que empecé a tocar la guitarra por mi cuenta cuando tenía 16 años. Aprendí de forma autodidacta, totalmente solo. Supongo que es una cuestión de echarle horas. Tocar y tocar y escuchar y escuchar. Sin escuchar no haces nada. Más mayor caí en el rock de los 70 y después en el blues de los 50, con Lightnin’ Hopkins, y entendí lo que era darle alma a una canción. He pasado por varios estilos pero siempre me gusta aportar ruido, descontrol y suciedad a nuestras canciones.

La primera canción, The Dune, tiene un riff totalmente oriental, que es algo que no muchas bandas de garage harían. ¿Os interesan otras músicas y/o culturas más allá del rock anglosajón?
Fran: Sí, sí. Escuchamos mucha música de otros países y culturas. A mi me gusta mucho pillar recopilatorios de todo el mundo: Camboya, Nigeria… escuchamos mucho afrobeat, por ejemplo. Tengo un recopilatorio de rock persa que nos encanta a todos (Persian Underground – Garage Rock, Beat And Psychedelic Sounds From The Iranian 60’s & 70’s Scene). También hemos escuchado mucho a Ravi Shankar, de hecho, Adri toca un poco el sitar…
Adrián:Sí, le estuve dando una temporada pero lo tengo un poco aparcado… es un instrumento muy complejo. Pero sí es cierto que hay algo de ese tipo de riffs y notas orientales en las canciones de Black Maracas.

Todo el disco tiene un sonido es muy espectral, casi de ultratumba… Alien Jazz es puro The Cramps… ¿Os gusta jugar con cierta oscuridad en vuestra música?
Adrián: Totalmente. Yo creo que ese punto oscuro y decadentista está presente en la mayoría de las canciones del disco. Siempre me ha parecido que la oscuridad tiene un punto sugerente, difícil de explicar, pero que atrae. Me gusta mucho ese tipo de ambientes y rollos como lo que hacen The Black Angels, por ejemplo, que son psicodélicos pero muy oscuros.

“Hubo una época que tomaba mucho ácido, y empecé a investigar de muchas cosas: religiones orientales, enfermedades mentales…”

Por momentos casi definiría el estilo de Black Maracas como “esotérico”, algo que se reafirma también por la portada o en el hecho de que Dilly vaya vestido como una especie de chamán. ¿Os interesa las tradiciones digamos “mágicas” o utilizáis ese tipo de simbología como algo puramente estético?
Adrián: (Tras un breve silencio). Sí, me interesan ese tipo de movidas. No sólo como algo estético, sino más bien como una proyección de mí, como un reflejo. Hubo una época que tomaba mucho ácido, y empecé a investigar muchas cosas: la mente, religiones orientales, las enfermedades mentales, música y arte que desconocía. Eso me llevó a las lecturas de Huxley, Timothy Leary, Terence Mckenna , Oliver Sacks, (un neurólogo que entre otros tiene un libro sobre alucinaciones que recomiendo mucho) y Escohotado, al que admiro mucho. Está todo relacionado.
Fran: Sí, Adri está muy metido en esas historias. No sé porque ahora se ha rayado (risas). Para mí es algo que tiene que ver también con las drogas. Nosotros probamos los tripis juntos hace años y eso es algo que nos hizo cambiar la percepción. El LSD te abre otros mundos.

Más allá de eso, tal y como se puede ver en vuestro primer videoclip, hay mucha diversión y sentido del humor en lo que hacéis…
Adrián: Sí. Yo creo que hay un punto muy desenfadado en Black Maracas.
Fran: Quizás no tanto como en Los Nastys, que tenemos algo más pop, pero sí.
Adrián: Disfrutamos mucho sobre el escenario, salimos a matar, y yo creo que eso la gente lo nota.

Si bien Los Nastys habéis tocado ampliamente por toda España y parte del extranjero (dentro de poco volvéis a Centroamérica), Black Maracas aún se mueve exclusivamente en un circuito underground. ¿Crees que con vuestro primer LP como banda conseguiréis dar el salto  a otra liga?
Fran: Bueno, para eso lo que necesitamos es hacer promo y darle visibilidad a lo que hacemos.
Adrián: Tampoco nos planteamos nada en ese sentido, las ligas mayores, o petarlo. Vamos a a darle a tope y a seguir haciendo lo que nos gusta, con toda nuestra alma ¿Si a mí me gustaría llegar a vivir de la música en un futuro de no demasiado lejano.? Sí, joder.
Fran: Yo, por ejemplo, creo que Black Maracas podría funcionar muy bien en Inglaterra.

Entre Black Maracas, Los Nastys, Monteavaro… ¿cómo os organizáis para ensayar y demás?
Adrián: Pues es bastante jodido (risas).
Fran: Nosotros además estamos bastante a tope con Los Nastys, así que a veces es complicado cuadrar horarios, fechas y demás.
Adrián: Hay que planear las cosas con cierto tiempo, pero al final si se quiere, se puede.

“Ahora mismo el dinero está en la música urbana. El trap es totalmente masivo”

Fran, ahora que acabáis de cumplir 10 años, ¿te parece que el circuito madrileño ha cambiado mucho desde que comenzasteis con Los Nastys?
Fran: Sí, claro que ha cambiado. Ahora triunfa la música urbana. Antes a la gente le interesaba más la música de guitarras. Bueno, quizás puede haber un repunte últimamente con bandas como Carolina Durante, pero más tirando el pop. Nada que ver con hace 6 o 7 años con el boom de Burger Records.
Adrián: A ver, en España siempre ha sido difícil triunfar cantando en inglés. De todos modos, yo sí que creo que hay muchas bandas haciendo rock, en sus diferentes vertientes, ahora mismo en Madrid.
Fran: Sí, pero ya no tienen la misma relevancia que antes. El dinero está en la música urbana. Son los que más ganan y los que marcan el status. El trap ahora mismo es totalmente masivo.

¿No os gusta nada el trap?
Fran: Bueno, tenemos amigos también en el rollo. Yo respeto mucho a Cecilio G, por ejemplo. Creo que es un tipo muy peculiar, que ha sabido aceptar sus propios demonios. Y C. Tangana creo que un empresario brillante, la verdad. Pero vamos, no es lo que escucho en casa.
Adrián: Yo es que soy más de “guitarras” como se dice por ahí.  no tengo mucho más contacto con el trap que el que me obligan (risas). Y hay muchos grupos actuales de aquí que me gustan y están haciendo buenas movidas.: Paz SS, La Plata, The Wheels, Kings Of The Beach, Derby Motoreta’s Burrito Kachimba que son brutales… pero no es el tipo de música que te ponen fácilmente visible. No es lo que te dan de comer cada día. Yo creo que lo importante es hacer música que a ti te parezca de puta madre, que te haga sentir vivo, de dinero o no.