“Se pueden cambiar las cosas haciendo algo más que canciones”
Entrevistas / Amaia

“Se pueden cambiar las cosas haciendo algo más que canciones”

Yeray S. Iborra — 24-09-2019
Fotógrafo — Archivo

No ha sido el más rápido, ni el que más pelotazos contiene. Pero sí es el más unitario y con rasgo. Amaia no compite en casi nada con sus antiguos compañeros de la factoría OT. “Pero no pasa nada” (Universal, 19) es un alegato pop cargado de nostalgia. Una forma de encontrar espacio propio en un mundo a codazos.

Ni las mejoras canciones, ni los mejores productores, ni los mejores músicos. Lo primero por lo que tuvo que batallar Amaia Romero tras su paso por Operación Triunfo 2017, concurso del que resultó ganadora y con el que fue incluso a Eurovisión, fue por un respiro. Necesitaba un poco de tiempo. La maquinaria estaba en marcha y amenazaba con devorarla. “Me acuerdo, cuando salimos, que hubo un montón de días de hacer infinidad de cosas. Cuando tuve tres días de descanso en Pamplona, no paré de llorar”, dice la pamplonica, mientras zarandea con nervio la cucharilla de un café que antes estaba en taza.

Pese a las expectativas, Amaia ha conseguido retrasar su lanzamiento mucho más que el resto de sus antiguos compañeros de la factoría OT. Mientras la mayoría ha apostado por seguir la línea de lo urbano y los ritmos caribeños, ella se ha decantado por un alegato pop. Con una pizquita de Donosti Sound. La Bien Querida, La Buena Vida o la Oreja de Van Gogh. ¿Será ella el pegamento de dos mundos? Capaz de aunar hasta 500 personas en una firma de discos, con mayoría de muy muy jóvenes, y a la vez tocar en Primavera Sound.

Dentro de su operación pausa, Amaia consiguió su objetivo: conocer a los compañeros idóneos de viaje. Raül Fernández Refree, Santiago Barrionuevo de Él mató a un policía motorizado, quién produjo el disco, pero también The Free Fall Band, con quien giró, o Núria Graham, con la que ha hecho buenas migas. Precisamente Graham tocó con ella en Leit Motiv, donde Amaia hizo una defensa de vivir los sueños sin presión. Naturalidad y objetivos mundanos. Otro tipo de ídolo, que no defienda con dogma el triunfo vital. Grabadora mediante, no tiene problema en despachar sobre lo que sea.

“Encontrar el punto y aprender, siendo lo primero que hacía en toda mi vida, necesitaba un tiempo”.

¿Te resulta raro tener la agenda tan comprometida?
Un poco sí, pero los días de promoción suelen ser cortos. Lo que me resulta más raro es no tener una rutina. Cada día me despierto a una hora diferente.

Notas que te mueven.
Sí.

No te puedes quedar viendo Netflix cuando te parezca…
Cuesta un poco… Soy yo la que toma las decisiones, pero en la promoción y eso no tengo experiencia y me dejo aconsejar. Y también en muchas otras cosas que no son artísticas. Ahí me dejo guiar por los profesionales.

A Andreu Buenafuente le decías que te parecía una eternidad desde que saliste de Operación Triunfo. No han pasado ni dos años.
Han pasado tantas cosas que parecen diez. Ufff…

¿Estás en una vorágine todavía?
Bueno, mi rutina ha cambiado. Ha sido como algo artificial. Entrar a OT es un cambio de vida que es como un espejismo; terminas y te conoce todo el mundo, pero tu no tienes el mérito de que te conozca todo el mundo. Porque has estado en un programa de televisión y basta. Estás un poco perdido porque te cambia radicalmente la vida. Recuerdo estar muy perdida, y lo sigo estando. No me he centrado 100%. Pero emocionalmente estoy mucho más estable.

¿Fue un vaivén bestia? Nunca se habla mucho de esa parte de la telerrealidad.
Me acuerdo, cuando salimos, que hubo un montón de días de hacer infinidad de cosas. Cuando tuve tres días de descanso en Pamplona, no paré de llorar. ¿Dónde estoy? ¿Qué me está pasando? No era consciente de nada. Lo veía como desde fuera, como si le pasara a otro. Ese día en casa, me vino todo encima y…

Por mucho que sea el sueño de uno… Lo de no poder parar el tren en marcha debe ser descorazonador…
Total.

Pero has conseguido parar, un poco ni que sea.
Sí, porque yo lo que quería era hacer lo que quisiera. Pero no sabía qué era exactamente eso. Necesitaba buscar.

¿Por eso has tardado más que tus compañeros en publicar material?
Encontrar el punto y aprender, siendo lo primero que hacía en toda mi vida, necesitaba un tiempo. Empezar a componer, conocer a gente, requería de un tiempo…

¿La salida del concurso os obliga a competir más que el propio concurso?
Al final no hay nada mejor o peor. Son formas distintas de hacer. Pero al principio, al venir del mismo programa, era inevitable la comparación con ellos. Y la hacía yo misma. Inconscientemente, me decía: ‘Este ya ha sacado canción y yo no’. Te agobias un poco. Pero luego lo piensas mejor y no, somos personas distintas, con estilos distintos, y el orígen compartido no hace que tengamos que hacer lo mismo. Al principio esa comparación era inevitable. Todo el mundo hablaba de eso.

“No tenía una meta de cómo iba a sonar nada pero todo cogió una manera natural, hasta que salió lo que ha salido”.

¿Las compañías permiten esa pausa?
Sí. Porque al final me han ido conociendo y me han dejado libertad en todo, sobre todo a nivel artístico, lo que más me importaba. Si sacaba algo impuesto, yo no iba a estar bien y eso se iba a notar. No puedo sacar nada impuesto. Era lo mejor para ellos también.

En este periplo de dos años, ¿el material ha pasado por muchas fases?
Totalmente. [ríe] No tenía una meta de cómo iba a sonar nada pero todo cogió una manera natural, hasta que salió lo que ha salido.

Has trabajado con Raül Fernández Refree y con Santiago Barrionuevo de Él mató a un policía motorizado. Y también has girado con The Free Fall Band, con la ayuda de Miqui Puig. Y has hecho buenas migas con Núria Graham…
Sí, todos son muy buenos.

Son mundos muy distintos, los que representan cada uno. ¿Al final, puedes ser tú la que haga casar todo ese fenómeno OT con la escena más indie?
Pues no lo sé. Sí. Yo tampoco he planeado nada. Ha surgido así. Quería ir conociendo y colaborando, enseñando mis canciones. Con Núria lo hicimos mucho. Núria es increíble. El disco ha cogido muchas formas y caminos. Pero podría haber salido algo muy electrónico también. Y finalmente salió así.

¿Y cuando entendiste que tenía que tener esa línea, como tu has citado, cercana a La Buena Vida o La Bien Querida?
En el momento en que las canciones estaban más formadas. Y cuando con Santi sentíamos que había que sacar el material. Mi objetivo era el final del verano. El camino se fue definiendo y por mucho que quisiera tomar otro, estaba todo muy cerrado.

¿Qué te hizo conectar con toda esa gente que te citaba hace un segundo?
Al final era gente que yo conocía musicalmente. Con Raül y Santiago me resultaba un honor compartir espacio; y me era muy difícil al principio, iba a ellos como fan. Hacía años que los escuchaba. Me ha costado ponerme a su nivel, tratarlos como compañeros. Me daba respeto y vértigo. Pero resultaron ser personas normales, muy majos y con los que conectamos a nivel personal y musical.

“Cuando hago canciones, cuando canto, ahora que he sacado el disco, no me paro a pensar a qué público voy a llegar”.

¿En la producción estaba claro eso de llevar tu voz a un equilibrio? No se escucha ni a Amaia de España, ni tampoco va a un segundo plano, como se acostumbra en el indie.
Tampoco se pensó mucho. Pero era lo que pedía la canción. Era mi forma natural de cantarla. Con la instrumentación tampoco queríamos potenciar o no la voz, el instinto nos llevó a dejarla así. Con Santi no pensamos muchísimo: el conjunto mandaba.

¿Hubo mucho trabajo de estudio?
Acostumbro a componer con guitarra, por lo que el esqueleto iba con guitarra. Igual luego lo pasaba todo al piano, que es el instrumento que toco de verdad. Y entonces le enseñaba a Santi y lo que nos pedía el cuerpo, como te decía, lo tirábamos adelante. Probamos cosas. Y cuando fuimos a grabarlo no estaba todo hecho: en el proceso de grabación se pensó mucha instrumentación.

Hablábamos de las agendas al principio. ¿Esa agenda loca te permitía componer?
Empecé a principios del verano de 2018 con los temas. Cuando la gira de OT estaba terminando, todo se relajó. Ese tiempo lo usé para escribir. Justo en esa temporada no había promo ni conciertos. Cuando vine a vivir a Barcelona empecé las clases de piano y tuve tiempo para componer en mi casa… O por la calle. Con notas de voz.

Esa época de gira de OT y el Sant Jordi… ¿Cómo se vive saber que seguramente uno no volverá a torear en plazas tan enormes?
Probablemente no voy a volver a vivir eso, no. No, no lo volveré a vivir. Pero no es algo que busque. Cuando hago canciones, cuando canto, ahora que he sacado el disco, no me paro a pensar a qué público voy a llegar. Busco que me guste a mi, que sea bonito y que lo sea para alguien más. No sé para quién.

Un primer disco acostumbra a ser un cajón de sastre de las cosas que uno ha vivido hasta la publicación. Este disco respira nostalgia.
Cuando empezaba a componer escribía sobre lo que sentía en el momento, pero soy muy nostálgica y acumulo las emociones, hasta que exploto y hago una canción con ellas. El disco es un cúmulo de emociones de toda mi vida. Veré qué pasa con un segundo. Si es que hay un segundo. [Su hermano, su actual mano derecha, y la representante de la discográfica, ríen]

¿Te imaginas que todo se acaba aquí?
No estaría mal tampoco.

Menudo titular me has dado. Fuera bromas, no tienes pelos en la lengua.
No lo sé, si te refieres a las etiquetas y así, qué me han dicho desde que salió el disco… Yo no veo que nada muy definido: ¿El indie? Cualquier cosa cabe. Cada vez está todo menos definido.

Y otras etiquetas, sobre comportamiento social y político… ¿Esas te incomodan?
No, no escondo nada. No me avergüenzo de nada de lo que pienso.

Algunos de esos postulados, sobretodo desde el feminismo, no se han filtrado al disco. ¿No son material sensible para componer?
A mi no me sale escribir sobre eso, me afecta y estoy involucrada, yo soy feminista, pero no me mueve por dentro, no me emociona para hacer una canción. Lo tengo en la cabeza, muy interiorizado, pero no me sale para un tema. Y no lo veo necesario: se pueden cambiar las cosas haciendo algo más que canciones. Hay cosas más útiles que las canciones. Cuando me pongo a escribir me centro más en la emoción del momento y el feminismo es algo que siempre está ahí, pero no me sale escribir sobre eso.

La gente te ve cercana. ¿Estamos generando otro tipo de ídolo pop? ¿Menos grandilocuente?
Bueno, es lo que cada uno quiera transmitir. A mi no me gustaría transmitir que yo soy superior; yo transmito lo que yo quiero, lo que me sale de natural. Soy una persona normal, que ha salido en un programa, que sabe cantar, pero absolutamente normal. Yo tengo mis emociones y soy como tu y como todo el mundo. Y aunque J. Balvin parezca que muestra su vida, hay muchas otras cosas que están ahí y no querrá mostrar. Igual yo, aunque creamos que conocemos a la gente, no. Hay quien se cree que me conoce, pero yo no muestro mi vida. No soy un buen caso, no expongo demasiado en Instagram. Hay una vida más allá de Instagram y de la que nadie sabe.

Tu agenda: acabará de comprimirse en breve. Empiezas gira por salas.
Este verano he estado por festivales, cantando las canciones del disco. Ahora tenemos ensayos de escenografía, porque hemos querido dar un cambio a los conciertos; serán parecidos de repertorio, con algunas canciones nuevas, pero el concierto en sí será totalmente diferente. Porque se hará en teatros. Estoy muy ilusionada. El 5 de octubre empiezo en Pamplona y quiero que suene lo más fiel posible al disco. Dando algún giro. Pero lo quiero parecido, lo estoy perfeccionando mucho para estar a la altura de los sitios a los que vamos a ir. Quiero estar a la altura de las expectativas.

AGENDA
FechaCiudadRecintoHoraPrecio
De 01/11 hasta 02/11/19BilbaoFestival: BIME
sábado 05/10/19Pamplona (Navarra)Zentral / Baluarte (Pamplona)00:00Próximamente
viernes 18/10/19GijónTeatro de la Laboral / Gijón21:0032-50€
sábado 19/10/19A CoruñaPalacio de la Opera/ A Coruña21:0035€
jueves 31/10/19GironaAuditori de Girona20:3036-45€
viernes 08/11/19GranadaTeatro Federico García Lorca 21:0030-42€
sábado 23/11/19ValenciaPalau de les Arts Reina Sofia22:0033€
viernes 20/12/19BarcelonaLiceu21:0018-47€
viernes 17/01/20MadridTeatro Circo Price00:00Próximamente
sábado 01/02/20ValladolidCentro Cultural Miguel Delibes / Valladolid21:0020-45€
viernes 21/02/20Palma de MallorcaAuditorium / Palma de Mallorca21:0020-45€
sábado 14/03/20ZaragozaAuditorio de Zaragoza21:0025-42€
sábado 21/03/20MurciaAuditorio Victor Villegas21:3025€
sábado 18/04/20SevillaCartuja Center Cite21:0030-50€

 

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