A short history of decay
DiscosNothing

A short history of decay

8 / 10
Luis Benavides — 10-03-2026
Empresa — Run For Cover Records
Género — Shoegaze

Belleza y decadencia, dulzura y descomposición. La impactante y alegórica portada del nuevo disco de Nothing, "A short history of decay", con ese caramelo en forma de corazón atrapado en una boca con dientes podridos, refuerza el mensaje de uno de los álbumes más sinceros de la banda hasta la fecha desde aquel debut titulado “Guilty of Everything” (Relapse, 14). El líder y fundador de la banda, Domenic Palermo, sufre temblores esenciales desde hace años —algo que ha ido a más— y ha compuesto este quinto trabajo sobre el inexorable paso del tiempo y la fragilidad humana desde una honestidad radical, sin esconder nada en el estudio de grabación.

Escrito tras un tiempo de reflexión en el que Palermo estuvo recomponiendo su vida personal después de muchos años inmerso en la vorágine de escribir–grabar–girar y vuelta a empezar, el presente “A short history of decay” cogió forma cuando se sintió preparado para volver al ruedo. Si en su aclamado debut necesitaba sacudirse un peso enorme —el de la culpa, tras un tiempo en prisión—, en este se trataba de canalizar muchas palabras y pensamientos sobre la vida misma acumulados durante años.

El disco fue grabado con la ayuda de su viejo amigo y colaborador Nicholas Bassett (Whirr, exDeafhaven) y del ingeniero Sonny Diperri (DIIV, Julie) en los estudios Sonic Ranch, en El Paso. La banda que completan actualmente los guitarristas Doyle Martin y Cam Smith (Cloakroom), el bajista Bobb Bruno (Best Coast) y el batería Zachary Jones (MSC, Manslaughter 777), encontró en este complejo residencial con estudios de grabación rodeado de nogales el aislamiento necesario para dar con el tono adecuado de un disco de rock alternativo y shoegaze que mira hacia adentro.

El recorrido que nos propone la banda arranca con “never come, never coming”, una sorprendente canción que encuentra la vulnerabilidad en los recuerdos de niñez (“When I was young, life was easy”), y culmina con la emocionante “essential tremors”, que nos muestra su fragilidad actual al dejar al descubierto el temblor de su voz. Durante los cuarenta y dos minutos de viaje interior entre estos dos puntos encontramos desde piezas frenéticas como “toothless coal” y “cannibal world”, con ese sonido denso y saturado que remite inevitablemente a sus admirados My Bloody Valentine, a cortes de absoluto sosiego como “the rain don’t care”, la atmosférica y ensoñadora “ballett of the traitor” y la melancólica “purple strings”, una composición con reminiscencias a los Radiohead de “The Bends” (95)--como ese arpegio repetitivo de “nerve scales”-- y sublimada con violines, cello y arpa. Así, “A short history of decay” amplía la paleta sonora de la banda que encabezó el renacimiento del shoegaze con la publicación de su citado debut y, sobre todo, el inspiradísimo “Tired of Tomorrow” (16) sin desdibujar su personalidad.

 

Lo siento, debes estar para publicar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.