She Walks In Beauty
Discos / Marianne Faithfull ...

She Walks In Beauty

8 / 10
Toni Castarnado — 06-05-2021
Empresa — BMG
Género — Spoken Word

Marianne Faithfull tiene más vidas que un gato. Se ha salvado de todas –incluyendo la Covid-19– y, para celebrarlo, se ha juntado con su amigo Warren Ellis para pertrechar una obra única y diferente. No es la primera vez que Faithfull protagoniza alguna aventura fuera de lo habitual (ni tampoco Ellis, sirvan sus bandas sonoras junto a Cave). Ya desarrolló el universo complejo de Kurt Weill cuando nadie lo esperaba, se encerró en una habitación con el productor Hall Willner (a quien dedica “She Walks In Beauty”, tras dejarnos hace meses) para elegir cancionero jazzy, y eso por no hablar del revolucionario y visionario “Broken English” (79). Ahora, a ese espíritu, podemos sumarle este nuevo lanzamiento.

A lo largo de estos últimos veinte años, Faithfull ha trazado un camino muy inteligente en su trayectoria. Se ha rodeado de buenos colegas y mejores profesionales para darle a cada disco un plus de prestigio y calidad. El resultado es que no ha hecho un mal disco en todo este período. Más bien al contrario, algunos son hasta sobresalientes. Además ha logrado algo muy importante, transformar su carisma en algo entrañable. Ves su sonrisa y sabes que está tramando algo interesante una vez más. Seguro que eso es lo que sedujo a Warren Ellis, otro artista lleno de luz y siempre dispuesto a colaborar y tirar adelante proyectos con categoría de reto. Y queda claro que “She Walks In Beauty” lo es.

No estamos ante un álbum para todo el mundo, aunque eso es algo que se descubrió desde un primer momento. De hecho, es uno de esos trabajos que nunca recomendaría a quien quiera introducirse en su música. Pero sí a los ya convencidos que van a coger este disco como una oportunidad exclusiva para degustar como nunca las palabras sobrias y robustas de la Faithfull.

El concepto de “She Walks In Beauty” es tan hermoso como perturbador. La artista ha escogido una serie de escritor de poetas clásicos británicos y del romanticismo –de Lord Byron a Percy Bysshe Shelley– para que Ellis aporte un acompañamiento místico, aterrador e hipnótico junto a secuaces tan cualificados como Nick Cave o Brian Eno.

“She Walks In Beauty” es como un cuento mágico. Lo escuchas mientras lo lees e imaginas paisajes imposibles, cielos abiertos, mares profundos… La delicadeza de Ellis y el sonido de violines, cellos, pianos y loops acompañan de la mano a la voz penetrante e insondable de Marianne, que alcanza el cenit de su gloria con “Ode To A Nightingale” de John Keats. Cuando has rebasado los seis minutos de canción, lo único que necesitas es llorar y abrazar a quien tengas cerca. Ciertamente, si acabase aquí con su trayectoria, lo haría con el mejor broche posible. Sería un modo inmejorable y honesto de despedirse. Recitando y recordando a quienes la inspiraron. Pero como sabemos que todavía le quedan balas por disparar, seguro que todavía nos dará alguna que otra sorpresa.

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