El dúo instrumental ha patentado una estética sonora propia en la que confluyen blues primario y espíritu punk. Una fórmula -batería y guitarra cigar box- tan minimalista como efectiva que tiene un nuevo capítulo que continúa el notable “La felpa”, donde el tristemente desaparecido Steve Albini sacaba todo el jugo eléctrico de la banda.
Sus planes soñados de volver a grabar en Chicago con el dueño de Electrical Audio se truncaron con la trágica muerte del influyente técnico hace dos años. No es casual que el primer single se titule “Planes de mierda”. Desde el título y la portada del habitual Rafael Jaramillo -una foto en un servicio de urgencias británico donde acabaron tras un desmayo de la batería-, queda claro que este nuevo LP se nutre de las desgracias que los de Humanes han vivido desde un anterior trabajo que se publicó antes de la catastrófica pandemia. Aunque el humor naíf no falta en títulos como “Bassman & Robin” o “Empiezas a poner caras”.
Además, con tanto tiempo de por medio, Arianne y Mario tenían que poner algo nuevo encima de la mesa. El fuerte de Doblecapa está en sus prestaciones sobre el escenario, eso nunca lo han escondido y en sus discos procuran capturar esa química. Sin embargo, en este nuevo álbum -grabado con muy buen gusto por el propio Mario en su estudio Buen Mambo- amplían considerablemente su paleta sonora. En la primera parte apuestan por un aliento rockero y una contundencia que invoca los espíritus de Led Zeppelin o el grunge asilvestrado, sin eludir incluso los punteos.
El corte que da título al disco es una especie de elegía construida con el instrumento de Mario. A partir de ahí amplían horizontes a base de sobrios sintetizadores y ecos progresivos o de math rock en el que acaba siendo, pese a no llegar a la media hora, su álbum más complejo, cinemático y ambicioso. Haciendo virtud de la necesidad, y confirmando eso de que las reglas están para romperlas.
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