El proyecto paralelo del vocalista Maynard James Keenan (Tool, A Perfect Circle) estrena su quinto álbum de estudio, rompiendo así un silencio de más de cinco años tras "Existential Reckoning" (20). Titulado "Normal Isn't", este nuevo LP fue grabado entre Arizona y Los Ángeles con partes también ideadas mientras la banda conformada por Mat Mitchell, Carina Round y el propio Keenan estaba de gira.
Si bien con sus anteriores trabajos Puscifer nos tenía acostumbrados a lo abstracto, al sarcasmo y a un humor absurdo con tintes de ciencia ficción, esta vez parecen querer cambiar un poco las tornas. Nos ofrecen una obra más divisiva e incluso perezosa, que flaquea en muchos aspectos aunque mantenga el tipo en mensaje y producción. En "Normal Isn't" se abandona lo disparatado para adentrarse en terrenos más "serios" y sociales que, lamentablemente, acaban convirtiéndose en un sermón bastante tedioso. Maynard tarda más de quince minutos en despegar tras el machacón y aburrido primer triplete con "Thurst", "Normal Isn't" y "Bad Wolf".
Aunque "Self Evident" no supone un giro artístico radical, sí añade cierta intensidad y nervio, invitando a continuar la escucha. Ocurre algo parecido con "A Public Stoning": sin ser una genialidad, funciona más o menos y transmite bien esa polarización y alienación digital actual. Sin embargo, el disco retrocede como la resaca de una ola con "The Quiet Parts", un tema aparentemente bien intencionado que deriva en sopor absoluto, y especialmente con la terrible "Mantastic", que echa de nuevo para atrás. Llegados a "Pendulum", con un poco más de dosis de esa atmósfera gótico-ochentera, tampoco parece que la cosa vaya a mejor.
El cierre con "ImpetuoUs" y "Seven One" no logra redimir el conjunto ni ofrece grandes experiencias dentro de esta amalgama oscura e industrial que tanto le gusta a Puscifer. Como era de esperar, tampoco la versión en directo de "The Algorithm" (grabada durante el tour "Sessanta" que dieron junto a Primus y A Perfect Circle) termina de cuajar a pesar de haber funcionado bastante bien como single de estudio/rareza a comienzos de 2024.
Casi una hora después de empezar, la sensación es, honestamente, de haber perdido un poco el tiempo. Ser mordaz con la realidad mundial de los últimos años está muy bien, y a menudo es un plus en el arte, pero aquí no es capaz de conquistar. Quizá estemos saturados de escuchar el mismo sermón desde ambas trincheras, anhelando un descanso mental o necesitando cierta abstracción artística en lugar de más realidad todavía. O quizá simplemente "Normal Isn't" sea poca cosa y no termine de cuajar por mucho que intente ser un disco justo y crítico. Que cada uno lo interprete a su gusto.
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.