Uno de esos días
DiscosChico Jorge

Uno de esos días

7 / 10
Fran González — 13-01-2026
Empresa — Magic In The Air
Género — Indie rock

Hay discos que suenan como una conversación pendiente con uno mismo. “Uno de esos días” (25), el debut de Chico Jorge, nombre artístico de Jordi Bastida y guitarrista de media escena indie catalana, pertenece a esa estirpe. Diez canciones que no buscan épica ni consuelo, sino un eje de estabilidad en medio del caos, donde, de alguna forma u otra, todo parece doler un poco menos.

Después de varios años poniendo su pericia al servicio de proyectos ajenos (Sidonie, Alizzz, Carlos Sadness, Ramón Mirabet, Els Pets) y de ir entregándonos eventuales píldoras de su sencillez sensible en primera persona, a Bastida le toca ahora dar el do de pecho con nombre propio y formalizar una carta de presentación a la altura de la categoría que ya se había granjeado. Lo hace tirando de canallismo guitarrero pero, sin esconder su fragilidad. Romanticismo sin impostura ni cinismo, solo verdades que encuentran esperanza detrás del infortunio.

Cada tema parece escrito en medio de un duelo diferente, como si su respectiva confección fuese un mecanismo de autodefensa contra la rumiación mental excesiva (“Enciendo un cigarrillo más, voy a escapar / Pierdo la mirada en los dedos y el humo que se va”, canta en la evasiva “Cigarrillos”). Bastida, sin embargo, no se pasa de victimista y mantiene un bonito pulso con su propia vulnerabilidad, convirtiendo las cicatrices en melodías y estas en paliativo -tanto las más suaves e íntimas (“¿Quién reinará el Born?”), como las más strokianas (“Hiperventilación”).

Convertido en hombre-orquesta, el sabadellense hace alarde de oficio y muestra con mimo los arreglos y decisiones técnicas de un disco artesanal que, aunque pequeño, suena eficaz y auténtico. Sus referentes (el garage luminoso de “Eres un sol”, el britpop de “¿Dónde está mi corazón?”, la psicodelia noventera de “Fantasma”, el dream-pop de “Vacío querido”) son redirigidos hacia una realidad más tangible e inmediata y cantados con una sonrisa cansada, como la de quien ya ha aceptado que sentirse roto también tiene su encanto.

Con su primer largo, Chico Jorge no busca necesariamente convencernos de nada ni romantizar el dolor, solo acompañarnos mientras cada uno atraviesa lo suyo. Poniéndole música a la herida, todo parece ordenarse (“Por favor, venme a buscar que hoy he tenido uno de esos días que olvidar”, canta en la canción que da nombre al proyecto). Tal vez por ello el disco deje una sensación tan cálida tras su escucha, no porque este resuelva la pena de forma providencial, sino porque nos demuestra que alguien más se ha atrevido a cantar sobre un sentimiento tan único y colectivo a la vez. Una vuelta de tuerca al fenómeno “sad-boy”, encontrando en la luz y no en la autocomplacencia la forma idónea de salir a flote de cualquier meollo.

Lo siento, debes estar para publicar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.