Labrarse un camino con un nuevo proyecto siempre es complicado por muy grande que haya sido el éxito de tu anterior banda. Pero eso es algo que Juan Zanza tiene muy claro. Él mismo nos lo explicaba el pasado sábado desde el escenario de la sala Apolo de Barcelona, cuando nos introduce esa delicada balada con la acústica titulada “Primer Asalto”. Según su autor, en esta canción nos habla de que siempre hay que estar dispuesto a intentarlo una y otra vez, sin tener en cuenta el miedo al fracaso ni a desfallecer. No sé si al pronunciar estas palabras tenía en cuenta el aspecto algo desangelado de la sala, que a duras penas alcanzaba la mitad del aforo. Una lástima porque las canciones del primer disco de Valira  titulado “Ecos de Aventura” merecen más, y máxime cuando te dejas acompañar de una banda muy solvente que, sin embargo, dotó a las canciones de una textura mucho más robusta y roquera, dejando a un lado, para mi pesar, los matices electrónicos del álbum. Así la cosa estuvo más cerca de la propuesta de Fito y Los Fitipaldis,  que a la de por ejemplo Lágrimas de Sangre o La Raíz, su banda mater, que es la que sin duda le proporciona por ahora su base de fans.

Pese a lo dicho, Juan Zanza pudo demostrar en su directo un par de cosas. Por un lado que “Ecos de Aventura” contiene canciones lo suficientemente solventes, particulares e interesantes como: “El Animal”, “Guerra Fría” y por encima de todo “Corazones Ambulantes”, para que la gente le preste más atención a su propuesta. Y por otro lado que, a pesar de que en algún momento parecía faltarle algo de fuelle y potencia en su voz, su bonito tono melódico a la hora de cantar es más que solvente, y por fortuna va más allá del típico fraseo rap. Sin embargo, para mi gusto, no estuvo del todo acertado a la hora de escoger “Quien Manda” de la Mala Rodriguez como versión que incorporar a su set. La potencia vocal entre ambos le hace palidecer y no lograron que el tema brillara lo suficiente a la hora de llevarlo a su terreno.

Anécdotas a parte, cabe esperar que en el futuro su base de fans vaya aumentando e incorpore en el futuro a más gente, más allá de que Barcelona se está erigiendo, cada día más, en una de las plazas más duras y con mayor competencia a la hora de montar un espectáculo en directo. Puede que sea por un exceso de oferta o puede que la gente se reserve para la oleada fesivalera que está por llegar. Una auténtica lástima para los que disfrutamos mucho más de los bolos en las distancias más cortas.