Por segunda noche consecutiva, The Pains Of Being Pure At Heart consiguieron un lleno total en la sala Sidecar, donde los cuerpos apretados danzaban como adolescentes en plena fiesta de graduación. Aparecieron con retraso y sin tiempo que perder abrieron el concierto con “This Love Is Fucking Right!” y la noche derivó en amplias sonrisas, tímidos pogo fights y un puñado de grandes canciones inyectadas por un ritmo fresco y un sonido libre de distorsión. Poco después llegó “Young Adult Friction” para ser coreada por un público que, durante una hora, se sumergió en el imaginario pop repleto de fiestas, cupcakes, furgonetas cargadas y puestas de sol que los de Brooklyn consiguen recrear en directo. El cénit de la noche llegó de la mano de “A Teenager in Love” y “Stay Alive”, y un bis en el que sonaron “Say No to Love” y “Gentle Sons”. Momentos después la banda expresaba como podía en castellano lo agradecidos que estaban por ambos conciertos en Barcelona –que tuvieron un setlist algo distinto, por si había fans que repetían-. En un mes de agosto más fresco de lo habitual, cuando algunos ya han regresado a la rutina del trabajo, The Pains Of Being Pure At Heart convirtieron este lunes en la mejor manera de iniciar la semana.