El Colectivo Palos y Piedras sabe perfectamente que la fórmula secreta de la música de calidad radica en la actitud, y ha actuado en consecuencia componiendo, un año más, un magnífico cartel para la cuarta edición del festival Bum Bap, celebrado en Udías.

El sonido autóctono estuvo más que bien representado: el grupazo OFDT, compuesto por Priteo, Van Deep y Dee Diego, tres pesos pesados del sonido Costa Norte, expuso su “Carnaval Robot” con precisión y personalidad, con mensajes cargados de crítica contra un sistema cada vez más robotizado y deshumanizado. La presencia en el escenario de Jota, de Fusion Klan, y la colaboración puntual de Visión Nocturna nos trasladaron a los albores del hip hop cántabro, en una demostración de estilo firmado por los veteranos de la escena, que no pierden fuelle.

El álter ego de Dj UVE, Visión Nocturna, tenía ganas de lucir su nuevo trabajo, “El Vigilante”, y vaya si lo hizo. Con una sala abarrotada y un calor sofocante, empuñó el micro con firmeza e hizo una exhibición de técnicas depuradas por muchos años de militancia musical. El hardcore rapper dotó a todas las canciones de su nueva referencia de una crudeza sin parangón, dejando claro que la palabra y el discurso, en el hip hop, marcan la diferencia.

Otro de los grandes alicientes de este Bum Bap era Miguel Grimaldo. El artista vallisoletano produce la inmensa mayoría de los ritmos electrónicos oscuros e introspectivos que él mismo adereza con letras ásperas de temáticas que viajan desde las grandes injusticias que asolan nuestras vidas y oprimen nuestra pulsión de libertad a narraciones de trips ácidos y experiencias alucinógenas. Un recital de rabia y actitud en el que Grimaldo presentó temas inéditos, otros de sus últimas referencias y alguno de sus hits más conocidos, como “Cabalga” o “Estúpido”, con los que los Antiguos Almacenes de la Mina de Udías reventaron, detonados por un artista enfurecido al que no le hizo falta nada más que su maquinaria para llenar el escenario.

Los canarios Niño Maldito y Cálido Lehamo tampoco se quedaron atrás. El primero, autor de su particular “Werther”, ofició una misa pagana con bombazos como “Droga” o “Black Poet”, en la que sus ritmos tenebrosos se fundieron con rapeadas ágiles y autodestructivas, cargadas de energía negativa y vibras satánicas que provocaron no pocos saltos y pogos. El segundo, en otro escalón de abstracción, presentó algunos temas de su última referencia, “Culo”, con hits como “Look at me” que dejaron dando tumbos a toda la sala. Los ex componentes de Me Cago En Tu Padre estuvieron a la altura y supieron derrotar al frío en su primera visita a tierras cántabras. Al terminar, la electrónica con alma de BSN Posse puso patas arriba la pista de baile.

Mientras los conciertos se sucedían dentro de la sala, un Dj se hacía fuerte en el recinto exterior: la sesión de Glue Kids fue digna de mención, fusionando todos los ritmos electrónicos que se le ocurrían entre la aglomeración de gente que vibraba a su alrededor. Los shows de Afrodito, un alegato sobre la redefinición de su propia masculinidad, y del carismático pintor de las calles JNK, mostraron la diversidad del hip hop de Cantabria en todo su esplendor.

Las vitales y juveniles barras de los camargueses Sin Pelos En La Lengua; la enérgica, aunque breve, actuación de Maite La Grasa; los breaks de Dj Koo y las pinchadas de RidgexRacer y Jah Pedro; completaron el line up de un Bum Bap IV fabuloso. ¡Mención especial para los b-boys de Hijos de la Santa y la barbería de Con Safos Barbershop!