Tras tres años de silencio, Fermín Muguruza desembarcó con su gira Talka Tour en Barcelona, superando las expectativas depositadas. Del Muguruza músico y productor poco más se puede decir, a pesar del eterno boicot al que está sometido en parte del Estado. Su carisma es capaz de llenar por si solo cualquiera de los escenarios por los que pasa, pero parte de su grandeza reside en su mano diestra para elegir a los músicos que le acompañan. Si excelente era su Kontrabanda, la Afro-Basque Fire Brigade puede mirarle directamente a los ojos, no sólo por contar con Sorkun o con el batería Mikel Abrego, sino también por las nuevas incorporaciones. Entre estas, brillaron con luz propia las del increíble bajista cubano Víctor Navarrete y la voz jamaicana de Stephanie Wallance. Musicalmente, el concierto fue impecable, centrándose sobre todo en su “Brigadistak” y en su último trabajo. Sonaron por tanto “Euskal Herria Jamaica Clash”, “Plastilk Turkey”, “La fille du Quartier Populaire”, “La línea del frente”, pero también “Urrun”, “Maputxe”, Hitza Har Dezagunc”, “54-46” y una larguísima lista a lo largo de las más de dos horas de concierto. Gratas sorpresas fueron las reinterpretaciones de algunos temas propios como “Aizu” de Negu Gorriak, la palpitante “In-Komunikazioa” (dedicado a la estrategia de boicot a TV3 en Valencia), un “Dub Manifest”, con una parte intermedia de las que quitan la respiración, y esa presentación de la banda, cosa generalmente tediosa, al ritmo de “El último ska de Manolo Rastaman”. Visto lo visto, lo único que deseamos es no tener que esperar tanto para volver a verle en concierto.