Con el cambio de estación, volvía a la localidad ribera de Cascante el evento que involucra a todo un pueblo y llena de música durante dos días todas las calles, bares y plazas del municipio. Este no podía ser otro que Estaciones Sonoras, el humilde pero muy ambicioso festival que se viene realizando desde hace ya varios años y no deja de salir victorioso en cuanto a ambiente, calidad y venta de entradas.

Llegaba el viernes y el ciclo musical, cuyo inicio se vio comprometido por una fuerte tormenta pasajera, comenzó con el concierto de Maria Yfeu. Unas guitarras muy jazzies con un acompañamiento a los teclados, aderezaban la voz cercana al Soul de esta joven sevillana, mientras los primeros asistentes entraban al recinto del festival y se arrancaban los primeros aplausos.

Tras el breve concierto de apertura, DJ Cut amenizaba el silencio en el cambio de backline, y entre (el cada vez más numeroso) público se jaleaba un nombre que no
iba a tardar en salir a escena, y este era Morgan (foto inferior). Se hizo el silencio, y tras este, una fina guitarra al más puro estilo de David Gilmour comenzó a sonar. Ese fue el inicio de más de una hora, en la cual este grupo nos hipnotizó con sus agradecimientos, sus miradas cómplices y lo más importante, una sucesión inacabable de temazos que ya les caracterizan. Se atrevieron a tocar dos de sus grandes temas como son “Home” y “El sargento de Hierro” a hora temprana, y mientras un servidor pensaba, con que van a salir esta vez, la banda volvía a quedarse con todo el público en ese patio de colegio, ya fuese interactuando con ellos en “Praying”, o sacándonos una sonrisa a los allí presentes
con la introducción a capella de una versión de The Band. El espectáculo fue en progresión ascendente hasta concluir con ese “Marry You” en el cual dio tiempo a cada
miembro de la banda a regalar un trocito de su arte con un solo para ese apoteósico final. Mención especial para David “Chuches” Schultess que encontró un hueco en la tarima para montar un pequeño vocoder y su correspondiente micro y hacer las delicias de los seguidores de Daft Punk en la versión de “Lose yourself to dance”.

Aunque esta actuación vaya a ser difícilmente olvidada en la localidad ribera, el tiempo corría y eso significaba que la salida a escena de la banda madrileña Tequila (foto inferior) era inminente. Con un aforo completo en Cascante, la banda salía a romper desde el primer minuto con su “Rock and Roll en la plaza del pueblo” que ponía en tesitura a todos los allí reunidos. El hilo conductor del concierto se perdió un poco entre temas, que no consiguieron mover a la gente con la facilidad esperada hasta el tercio final del concierto, cuando empezamos a escuchar ese “Hace calor” de Ariel y sus Rodríguez, y tras este, los más que conocidos “Salta” y “Dime que me quieres”, que consiguieron cerrar por todo lo alto la noche de música en directo de este viernes de Estaciones SonorasLos Martínez DJ’s ponían en ambiente la noche hasta el cierre del recinto.

Tras la resaca del viernes, la programación nos ofrecía actividades de todo tipo a lo largo del lugar. Para las 12 de la mañana, la gente ya esperaba el primer concierto del día, el dúo Fetén Fetén. El grupo multinstrumentista amenizó la plaza del pueblo durante la hora del vermouth, como así lo hizo Aurora and the Betrayers más tarde. Un sonido muy setentero mezclado con unas melodías de voz Soul empezaron a crear movimiento ya entre el vecindario que ya se veía otra vez en forma para enfrentarse a los conciertos que estaban por llegar en el ya clásico recinto del colegio.

Todavía alucinados por el sonido que Diego Galaz (Fetén Fetén) es capaz de sacar de un antiguo serrucho, nos volvimos a presentar en el patio del antiguo colegio, ya que el dúo Técanela (foto inferior) abría la sesión final de conciertos de esta edición del Estaciones Sonoras. Esta pareja musical se encargó de agitar a todo el mundo con su mezcla de ritmos rumberos, crítica social y buen humor. Una muy buena combinación para ir calentando el ambiente y atraer a los últimos rezagados, que ya terminaban de llenar el patio, junto al resto de público ya expectantes de los que serían la segunda banda de la noche, Depedro.

La agrupación del madrileño Jairo Zavala, salió a las tablas tan festiva como siempre, trago en mano y con muchas ganas de hacernos bailar. No localizábamos el contrabajo ni el saxo, en la sección de vientos, pero estos detalles pasaron totalmente desapercibidos al empezar a sonar los primeros acordes y las primeras frases de la trompeta. El sonido se puede decir que fue exquisito exceptuando unos pequeños problemas que nunca antes habíamos visto en este festival. El golpeteo de unos técnicos en el montaje del escenario de La Casa Azul y determinados problemas con el monitoreo interno de los músicos, se hizo patente en sus caras, pero muy profesionalmente supieron continuar haciéndonos disfrutar de su música sin que la mayoría del respetable se diese cuenta de estos incidentes. 10 años de Depedro (foto inferior y encabezado) que plasmaron perfectamente durante la más de hora y media en la que nos hicieron bailar a todos los presentes en el patio del colegio.

A continuación de uno de los mejores directos de esta edición, las sombrillas del grupo Smile (foto inferior) se abrían paso en el escenario, situándonos en un ambiente playero, veraniego y muy festivo, que les viene como anillo al dedo. Los de Getxo vinieron a presentarnos su reciente EP “I´m gonna keep on standing up” pero no se olvidaron de sus antiguos temas, como el conocido “City Girl”, en el que aprovecharon para invitar a todas las chicas que quisiesen subir al escenario. Supieron mantener al publico saltando con una buena mezcla entre surf sesentero y rock contemporáneo, sin olvidar su principios mas folkies. Ya como guinda, terminaron versionando el mítico tema “Sister Golden Hair” de la banda America, terminando de meterse al publico en el bolsillo.

Acto seguido y como broche final de la noche, La Casa Azul (foto inferior) hizo su aparición en el escenario, con un montaje bastante imponente. Con su estética habitual de cascos y gafas de pantalla, venían a presentarnos su esperado trabajo “La Gran Esfera” al mas típico estilo Daft Punk, con dos de los integrantes de la banda subidos en tarimas a 2 metros del suelo y una pared de pantallas led de fondo. El publico quizás con el ritmo del anterior grupo metido en el cuerpo o impresionado por los visuales desplegados, se tomo su tiempo para conectar con los temas de la nueva referencia de La Casa Azul. Ritmo que se sincronizo automáticamente al recordar su mítica “Revolución Sexual” o su nuevo hit “Nunca Nadie Pudo Volar”, la gente ya no podía parar de mover los pies en el patio del antiguo colegio cascantino.

Finalmente Noah DJ cerró esta última edición de Estaciones Sonoras, un evento que con gran esfuerzo por parte de la organización y todo el amor del pueblo de Cascante, es capaz de abrirse paso en el panorama nacional de festivales, siendo un referente en integrar gastronomía música y actividades culturales.