Un paseo de un kilómetro es suficiente para cambiar radicalmente el concepto de festival que uno tiene en mente a estas alturas de verano. Ahora que muchos promotores apuestan por eso de conciliar la juerga musical con la vida familiar, el Gibraltar Music Festival reproduce ese modelo genuino de ocio anglosajón con la misma autenticidad que las calles del Peñón te trasladan a cualquier ciudad del Sussex británico. La famosa Main Street, calle de compras habitualmente bulliciosa del centro gibraltareño aparece desértica, todo el mundo -jóvenes, mayores, niños, un país entero- están en el Victoria Stadium que en la víspera colgaba el cartel de sold out. Tres escenarios y otras tantas áreas de recreo para grandes y pequeños. Desde primera hora del mediodía el público adolescente se agolpa en las primeras filas para recibir ese programa dedicado al pop de tupé y pitillos. Los mayores esperan turno cómodamente retrepados en sus sillas de playa o apurando la hora feliz.

Gibraltar Music Festival 2015

Avanza la tarde y en el ambiente ya se respira esa mezcla entre algodón de azúcar y curry, entre el góspel pop de Tom Odell en el escenario principal y los roots incendiarios de Third World que calentaban la tarde. Pero para caldear el ambiente Paloma Faith a la que el subconsciente le traicionó con un hola España que provocó el murmullo y la bronca a medida que intentaba arreglarlo durante toda la actuación. No fue el único error de la cantante y actriz de origen español, que con una actuación tan chisposa como su look sólo pudo salir del envite con la ayuda de sus dos coristas. Para maestros de la diplomacia Estopa: Viva Gibraltar, viva la amistad. Hasta ahí todo bien, otra cosa es el rumbo hacia Ketama que han tomado sus nuevas canciones, ahí sí que están los de Cornellá en tierra extranjera.

Gibraltar Music Festival 2015

Llegado el momento, el público, repartido por los diversos espacios de ocio que ofrece el festival se fue concentrando frente al Peñón para recibir a Duran Duran, los viejos románticos. Pero de eso nada, irrumpieron con “The Wild Boys” y Simon Lebon, en cuya camiseta se podía leer “delete”, nos  borró de la mente las dudas que podía suscitar la vuelta a los escenarios de una banda que roza los 60. Le han tomado la medida a esto de los festivales con un repertorio que alternaba clásicos imprescindibles como “Notorius”, “Ordinary World” o “The Reflex”,  con su nuevo trabajo. En especial “Pressure Off” ese single con Janelle Monáe, al que bien interpretó la cantante Anna Rose,  se aliaron con un sonido catedralicio para compensar esa bicefalia entre rock y funk blanco y  brindar una hora y media para el recuerdo.

Duran Duran GMF ©DMParodi

Como si de una jornada de la Premier se tratara, el domingo acudimos al Victoria Stadium a eso de las tres de la tarde. En la mente, comprobar qué tal se ejercitaban Supersubmarina entre triunfitos británicos como Ella Henderson. Los de Baeza calentaban para su próxima gira europea y Jose Chino practicaba su inglés con soltura. Cuarenta minutos de misión diplomática bien recibidos por el público del otro lado de la frontera, que también lo había. Tras el huracán Henderson, James Bay, el joven del sombrero, abría una tarde noche de cánticos hooligans con su arrasador “Hold Back The River”.

James Bay ©arturogarcia

Kaiser Chiefs se saltaron las presentaciones y, afortunadamente, también al presentador, y Ricky Wilson pasó directamente a la acción. Bromeó con el público sobre el concierto de Duran Duran, hizo equilibrismo sobre  la valla antiavalancha mientras firmaba autógrafos y cantaba “Everything Is Average Nowadays” con el capuchón del rotulador en la boca y esto cuando solo íbamos por el tercer tema del set “Ruffians On Parade”. Ya con “Everyday I Love You Less and Less” tenía al público cogido por el pecho y todo era esperar a que llegara “Ruby” y la caballería.

Madness ©arturogarcia

El programa empezaba a solaparse y el locutor de Radio Gibraltar utilizaba por primera vez el “ladies and gentlemen” para presentar a Madness. Antes de que terminara, Lee Thompson ya se había encaramado a uno de los altavoces mientras Graham Mc Pherson, chaqueta y camiseta de rayas, lo corroboraba “We are… Madness”. Sin duda para los que somos del otro lado de la verja fue una experiencia “Our House”, como ver al Liverpool en Anfield, todo el recinto se convirtió en un pub de Camden Town para brindar con una pinta y corear hombro con hombro “It Must Be Love”. Fue la única actuación que consiguió desalojar la zona Vip.

Gibraltar Music Festival 2015

Y de los reyes del barrio a otros que están a punto de abdicar si no muestran algo nuevo ya. Kings Of Leon ejercieron de cierre con un concierto de esos que se pueden palpar, donde, apoyados por el excelente sonido del Main Stage, los Followill hicieron de esa crudeza marca de la casa un mantra que en directo hipnotizaba. Abrieron con “Supersoaker”, hicieron el amago de irse con “Use Somebody” y despidieron el Gibraltar Music Festival con “Sex On Fire”.