La cita obligada de septiembre
ConciertosDalecandela Fest

La cita obligada de septiembre

8 / 10
Daniel Gómez-Cortazar — 21-09-2026
Fecha — 17 septiembre, 2026
Sala — Explanada Puerto Viejo (Getxo)
Fotografía — David Mars

Dale CandELA Fest ha cumplido este año cinco años, y sumando. El jueves 17 de septiembre empezó el festival solidario como un precalentamiento para la maratón del largo fin de semana. Gaby Salaverry al frente de No Quiero lo dio todo como un verdadero profesional sin importarle la escasa afluencia al inicio del evento. Cantó y se movió como un tigre, incluso bajó a mezclarse con el público en la campa. Temas como el rockero “Amarillo” sonaron enormes, al igual que el que da el título al álbum “Tóxico”, el más melódico “Ficción” o las guitarras afiladas destacaron en “Sexy Jane”.

La Fabulosa y Decadente Mambo Express llegaron para recordarnos que Euskadi ya no solo es tropical como en los 80 sino también mestizo. El combo con miembros de México, Chile, Colombia y Argentina dio rienda suelta a su cumbia con la que ya han caldeado un montón de fiestas patronales por todo Euskadi en verano. Le dieron candela a la “Cumbia Caníbal” de los granadinos Eskorzo, nos trajeron la Marcha Imperial de John Williams, se atrevieron con el “Oye Cómo Va” de Santana, hicieron un guiño a “Come Together” de los Beatles, pusieron a la gente a bailar con “Qué calor” de los Pibes Chorros y adaptaron sin complejos el “Iñaki Ze Urrun Dagoen Kamerun”. El estadounidense Dan Cabanela al frente de la banda bilbaína Still River desplegó sus sonidos americanos a continuación. Abrieron con “Shakedown Street” de Grateful Dead y dieron un concierto magistral con bonitas armonías vocales, volviendo a las épocas de Crosby, Stills, Nash and Young, The Band o Tom Petty.

El viernes se puso en marcha el sistema de dos escenarios alternantes, idea genial para agilizar el cambio de grupo y popularizada por el genial festival Canela Party. Después de inaugurar el escenario pequeño los locales Brotherhood, fue el turno de La Sonrisa de Julia de abrir el escenario principal. Quedó muy claro que son cántabros y del Racing de Santander y que llevan muchos años en las tablas, aunque haya habido cambios en la formación. Abrieron con “Enemigo” de su álbum homónimo y nos trasladaron al universo de Blade Runner con “Error de Cálculo”. Hacía una tarde espectacular y el ambiente relajado y de buen rollo estaba más que garantizado. La mezcla social y de edades, infantes inclusive, es algo muy destacable en este evento de concienciación social. Cómo no, hubo momentos de baladas como “Llevo tu voz” — en la que nos recordaron al italiano Nek— o la emotiva “Puedo”. El sonido del concierto fue inmejorable y la voz del cantante y guitarrista Marcos Cao sigue llegando a las notas más altas sin verse afectada por el paso de los años. Ya en camiseta de tirantes, Marcos y su banda se pusieron más rockeros con “No Hay Quien Pare”, muy del estilo de Sexy Zebras. Con “Arroyo Claro” sacaron su lado más folkie y cerraron con “Irrepetible” de su proyecto paralelo Billy Boom Band, más orientado al público familiar.

La tarde siguió con sonidos más oscuros y menos convencionales de la mano de Duobite, es decir, Andrés Letamendia (de Lord Sickness) y Josu Aguinaga (Doctor Deseo). Batería y guitarra dieron el concierto más alternativo del festival, desde los riffs de “Caerá la noche” hasta “Me Mueve”, adelanto de su próximo trabajo. “Contramedidas” nos retrotrajo a los Placebo de la época de “Nancy Boy” y “Derríbala”, en la que Andrés disparó pistas pregrabadas, nos llevó al universo de Muse. “Beberemos mucho más”, gran temazo, tuvo un regusto andaluz entre Niños Mutantes y Derby Motoreta Burrito Kachimba y el otro adelanto “Diles qué quieres tú” nos llevó a los 90 de Rage Against The Machine. Una gozada de concierto para los amantes del Getxo Sound primigenio.

El madrileño Quique González, el primer plato fuerte del día, dio un gran concierto cuando cayó la noche. Abrió con la luminosa “Terciopelo Azul”, que da título a su álbum de 2025 y se acercó a Coque Malla en “Avería y redención”. Festivales gratuitos como Dale Candela Fest también son una buena ocasión para que público generalista descubra propuestas ajenas a la radiofórmula. “Miss Camiseta Mojada” lució en todo su esplendor. El viento de poniente gaditano llegó hasta el Cantábrico cuando sonó “Salitre”, la canción más coreada por el público. El artista con sus letras y su voz es capaz de hacer muy personal un estilo de corte americano ya transitado por innumerables artistas. Su solventísima banda también es digna de mención, con sonido Hammond incluido y armonías vocales de primera categoría. No faltó un canto a la menguante “Clase Media” y cerraron con la sobresaliente “Vidas Cruzadas”.

Mikel Erentxun y banda, Duncan Dhu, dieron un sorprendente concierto, más orientado a los sonidos de raíz y con un toque más crudo que a lo que nos tiene acostumbrados. “Capricornio “ empezó a ritmo de boogie-woogie y le siguió “La barra de este hotel “, con un punto rockabilly. “Rozando La Eternidad” destacó por el flamante punteo de Rubén Caballero y el público se empezó a animar con “Una Calle De París”. “Esos Ojos Negros”, en clave de country, la cantó acompañada de todo el público. Tampoco faltó “A tientas”, en la que parafraseó la letra a lo Lou Reed. Hubo lugar también para canciones suyas en solitario como “Cartas De Amor (Cuando No Hay Amor)”, “Mañana” o la archiconocida “A Un Minuto De Ti” terminando ésta con una outro muy noise-experimental no apta para todos los oídos. Los deseos nostálgicos quedaron colmados con clásicos como la ecologista “Entre Salitre Y Sudor”, “En Algún Lugar” y “Cien Gaviotas”. Una gran manera de terminar la velada.

El sábado fue el día más masivo y más animado de todo el festival. Los locales Smile sabían que jugaban en casa y llenaron el recinto. Subidos a una tarima enfrente del escenario, se mezclaron con el público al sonido del ya clásico “Gato Perro”. Se pusieron íntimos con “Juntos” del disco actual “Chispas”, llenaron el escenario de niñxs y adultos de vuelta al inglés de sus inicios y todo el mundo bailó mientras el cantante John Franks hacía karaoke con “Murder On The Dancefloor” de Sophie Ellis-Bextor, repopularizada por la película Saltburn.

El sábado quedó claro que el recinto empieza a quedarse pequeño para Dale Candela Fest. Después de Smile, resultó una odisea acercarse al escenario lateral para disfrutar del sonido soulero de Vulcanizadas, convirtiéndose el espacio frente al mismo en un pasillo difícil de franquear. Kiko Veneno, por su lado, demostró seguir en plena forma mientras reinterpretaba clásicos como “Lobo López” o “Los Delincuentes”. En “Lo Que Me Importa Eres Tú” mezcló guitarra andaluza con funk. Nuestras nuevas amigas llenaron el cielo de pompas de jabón desde su pistola festivalera para acompañar el sonido neopsicodélico de “La Higuera”. Kiko nos llevó de vuelta a los años 80 con “Veneno” y dio un paso atrás, a 1979, con “La Leyenda Del Tiempo” de Camarón. Cerró con otro clásico, “Joselito”, frente a un público unido en un gran espíritu de comunidad.

El trío calavera Sidonie, convertido en quinteto para la ocasión, elevaron aún más la temperatura veraniega con “El Incendio” mientras la gran berenjena de su “Catalan Graffiti” decoraba el escenario. Nos acercaron al sonido disco con “Me Llamo Abba”, se pusieron folkies con “En Mi Garganta” y con “No Sé Dibujar Un Perro”. El ambiente ya era de desparrame mientras sonaba la psicodelia tipo Kula Shaker con “El Bosque”. Marc cantó “Un Día De Mierda” a la gigantona en medio del público y la psicodelia que les vio nacer volvió a sonar con Jes tocando el sitar en un largo desarrollo instrumental. La sorna de “Maravilloso” nos acercó a las Scissor Sisters y no faltó el clásico “Fascinado”. Las buenas intenciones de un eterno hedonista quedaron plasmadas en “No Salgo Más”, Marc se divirtió soltando “Sois ricos, quiero vivir aquí” y cerraron de manera triunfal con el canto comunitario “Estáis Aquí”.

Terminado el directo de los catalanes, se empezó a liberar el recinto y el escenario de Cherry Boppers se llenó de sospechosos habituales de Bilbao con ganas de seguir la fiesta. Los vientos del experimentado combo nos volaron la cabeza y no paramos de bailar desde que abrieron con su versión de “There was a time” del rey del funk, James Brown. La incorporación de la frontwoman Patricia Reckless les ha sentado como un traje hecho a medida, quien crea una sinergia muy especial al frente con el incombustible Mikel. También sonó “El Patético”, su versión del “ Mr. Pitiful” de Otis Redding. Le sacaron lustre a sus temas del EP con la cantante como “Let Me Dance” o “Scandal Time” y también sonaron temas más antiguos como “Black Lolita” que nos puso a todos a sudar.

La gran sorpresa del día fue el grupo euskaldun Marte Lasarte, formados por integrantes de Skakeitan con Lore de Belako al bajo. La rejuvenecida escena de Hegoalde no deja de sorprender con grupos como éste que derrochan desparpajo y profesionalidad. Abrieron con el sonido atómico de “Basamortua”, le dieron al “Business Punk” y nos acercaron a Fontaines D.C. con “Anek Ezagutzen Zaitu”. “Marte Lasarte” fue el broche de la noche, temazo que mezcla sin complejos castellano y euskera como hacen también EZEZEZ.

El domingo también estuvo repleto de conciertos y actividades. The Rock & Kids Band y el Mago Oliver hicieron las delicias de los más pequeños. La hora del vermú corrió a cargo de los suecos Diamond Dogs, seguidos del local Gonzalo Portugal con su blues rock hipervitaminado. La tarde empezó con el norteamericano Luke Winslow-King que calentó el escenario principal con sus sonidos de Nueva Orleans—nota: dos conciertos internacionales, ¡Lujo! Mississippi Queen and the Wet Dogs lo dieron todo a continuación sin importarles el sol de frente con su rhythm and blues, funk y soul. Escuchando “Get Back Up” con los ojos cerrados podríamos pensar que se trata de una banda norteamericana. Al término de esta canción, la simpática cantante Inés dejó muy claro “Para quienes no nos conozcáis, no sé dónde cojones habéis estado los últimos diez años”. “Running To You” destacó por su bonito sonido de piano y la cálida voz e interpretación de la incombustible cantante. Con “Try Me” le dieron al funk y “Welcome Home” brilló con su preciosa melodía muy en la onda de Morgan. “I'm Yours” la presentaron como un canto a los seres especiales que nos hacen felices más allá de las falsas promesas del capitalismo. Inés gritó además en favor de las precarias, de la subida de los salarios, de la bajada del precio del pan y por Palestina.

Hubo mención al 20 aniversario del Back to Black de Amy Winehouse, tras la cual interpretaron su versión del clásico “Rehab”. Siguió un gran dúo con Noa Eguiguren de Noa & The Hell Drinkers al ritmo de “Don't Wait Up”. El grupo se vio obligado a acortar el repertorio y el público se quedó con ganas de más, aplaudiendo sin parar y pidiendo “beste bat”. Un bolazo con un sonido finísimo de la mano del mítico técnico Borja Muro.

El festival terminó con el concierto de los barceloneses Malmö 040, claramente orientado al sector adolescente y veinteañero. Abrieron al ritmo de “Los De Siempre”, con su ritmo tan deudor de “Lisztomania” de Phoenix. Los jóvenes catalanes está claro que van a por todas y apuestan fuerte con su sonido enorme de estadio. También sonó la autoconsciente “Inmortal” , seguida de “Llévame A Casa”, del álbum “Cuando Éramos Felices Sin Saberlo” (2025). Se atrevieron incluso a versionar “Un Beso Y Una Flor” de Nino Bravo y cerraron más que dignamente el largo fin de semana dejándonos la esperanza de que el pop-rock puede seguir siendo joven.

Lo siento, debes estar para publicar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.