Como si no hubiera pasado el tiempo. En el ambiente todavía el eco de aquella visita que hizo Immaculate Fools a Extremadura en 1988, concretamente a la extinta Disco Theatre de Mérida, cuando la banda entonces formada por los hermanos Ross y Weatherill recogía en España su disco de oro por ese tributo lorquiano llamado “Dumb Poet”.

En la sala Mercantil de Badajoz tuvo lugar un reencuentro de la banda ahora liderada por Kevin Weatherill, con muchos de aquellos fans que le dieron más gloria en nuestro país incluso que en su Inglaterra natal. Aforo casi completo. En torno a las doscientas personas que nos sentimos como un selecto grupo escogido para disfrutar de los temas de una banda generacional, que superó con creces las expectativas creadas.

Un concierto memorable, con una acústica excelente, a la que acompañó una puesta en escena muy cuidada. Tocaron las canciones anheladas “Wish You Were Hear”, “Never Give Less Than Everything”, “Immaculate Fools”... ante un público entregado, que las coreaba al unísono, como si no hubiera trascurrido el tiempo desde los ochenta hasta ahora. Con la llegada de “SAD” la sala parecía que podría venirse abajo de un momento a otro. Esto motivó que Kevin Weatherill hiciera un guiño a la ciudad y transformara el estribillo de la canción “Got me By The Heart” en “Got Me Badajoz”, bajando del escenario y compartiendo el micrófono con algunos aficionados que se atrevían a cantar el estribillo. Este gesto encendió al público asistente que ya no bajó de la euforia hasta terminados los bises. Tras el concierto, el grupo derrochó simpatía y saber estar firmando discos y fotografiándose con sus fans.