Que haya nacido de rebote -todo empezó con un concierto de Los Straitjackets en junio de 2007- hace que todavía se le quiera más. En el interior de Gipuzkoa, a unos 20 minutos en coche de Donostia, se celebra todos los años Andoaingo Rock Jaialdia, un festival de rock and roll gratuito que moviliza a una parroquia fiel que se reencuentra en la plaza Nafarroa y se lo pasa en grande. Toque quien toque. Si quieres un chute de rock sin aditivos, ven a Andoain. Siempre encontrarás una buena dosis.

Este año, la cosa iba básicamente de powerpop, rock australiano y distintas maneras de entender el rock psicodélico. Bueno, y de la devoción por The Sountrack of Our Lives, que sus fans son muy fans. Después de la impresionante gira que se pegó a principios de año Ebbot Lundberg & The Indigo Children (foto encabezado) ningún lugar más apropiado que Andoain para darse un baño de masas. Insobornable, también ingobernable, cambia de repertorio todas las noches y todas las noches te sorprende con algo nuevo. Hubo grandes momentos (cayeron seguidas “To be continued” y “Backdrop people”), el siempre resultón guiño a Los Pekenikes, la inevitable “Sister surround” y la certificación absoluta de que vive en un estado de gracia absoluto.

Con permiso de los grandes triunfadores de la noche, el concierto de Limiñanas (foto superior) también sube directamente al pódium. Si quieres aprender a ser cool, no estaría mal que te fijaras en estos muchachos franceses: tres guitarras, un ukelele, ecos a The Velvet Underground, chanson francesa y un sonido rabiosamente atemporal resumen su atípica propuesta. Otra que ha nacido con una estrella en la frente es Penny Ikinger (foto superior), una suerte de respuesta macarra de PJ Harvey, que salió acompañada del grandullón más legendario de Australia, Johnny Casino. Demoledora de principio a fin.

The Bevis Frond (foto superior), por su parte, tiene un hándicap: si quieres disfrutar de su excéntrico viaje guitarrero por planetas imaginarios, tienes que dejar de atender el bocata y poner de tu parte. Si es así, muy probablemente acabarás en éxtasis; de lo contrario, y te ha coincidido con la hora de la cena (que fue mi caso), te costará entrar en el peculiar universo de Nick Saloman. Hablando de powerpop y del pop-rock de guitarras de siempre, se tendrían que juntar varias desgracias para que podamos ver un mal concierto de los astur-leoneses Peralta (foto inferior). Siempre con las voces afinadas, siempre con elegancia y calidad de la escuela de Big Star y The Teenage Fanclub, por poner dos ejemplos. Cuando algunos estaban en la playa o con el segundo pacharán de la sobremesa, salieron los tolosarras Belarmiñak. Canciones en euskera, rock melódico, una pizca de distorsión y un buen ramillete de canciones. Andoaingo Rock Jaialdia surgiría por casualidad, pero se mantiene en plena forma.