Resident Evil
Cine - SeriesZach Cregger

Resident Evil

7 / 10
José Martínez Ros — 22-09-2026
Empresa — Sony Pictures España
Fotografía — Cartel de la película

La nueva “Resident Evil” es, obviamente, una película de encargo. Sony, la productora, y Capcom, la desarrolladora de los juegos, dieron un cheque en blanco a Zach Cregger tras el éxito de “Barbarian” (22), multiplicado por el de la estupenda “Weapons” (25). Hay que reconocer que no lo tenía fácil: si existe un fandom quisquilloso es el de los aficionados a los videojuegos; además, se trataba de la tercera encarnación cinematográfica de la célebre saga, que también ha generado series de televisión, animes, cómics y un larguísimo etcétera, con resultados, en su mayor parte, discretos. Por así expresarlo, cabía pensar que “Resident Evil” era ya un territorio quemado, sobreexplotado.

No obstante, Cregger ha superado esta nueva prueba con muy buena nota; además, todo indica que se convertirá, tras “Backrooms” y “Obsession”, en el tercer gran taquillazo del cine de terror este año. La clave reside en que su “Resident Evil” consigue algo que muchísimas otras adaptaciones de videojuegos habían intentado sin éxito. Es una película de la que puede afirmarse que “parece un videojuego”, sin que ello resulte forzado o ridículo. Y no un videojuego cualquiera: un survival horror.

Este subgénero nació en el ya lejano 1989 con “Sweet Home”, un título que también tenía un origen fílmico, pues adaptaba una de las primeras películas del gran cineasta japonés Kiyoshi Kurosawa. Sin embargo, el juego que le dio forma definitiva, como todos sabemos, fue el mítico “Alone in the Dark” (92). Inspiradas en él surgirían dos grandes franquicias que han llegado hasta nuestros días y que han intentado, con fortuna desigual, trasladar su éxito a otros medios: “Resident Evil” y “Silent Hill”. A pesar de compartir influencias, ambas desarrollaron desde el principio una personalidad muy acusada.

Todos los juegos de “Silent Hill” son historias de terror psicológico en las que los monstruos a los que se enfrentan los protagonistas surgen de sus traumas y sus oscurísimos pasados. Por el contrario, desde el primer “Resident Evil”, de 1996, esta ha sido una franquicia centrada en la acción y el terror corporal. Algunos de sus creadores habían trabajado en el inaugural “Sweet Home” y reutilizaron muchas ideas de aquel proyecto: los escenarios agobiantes, las amenazas fuera del campo de visión, los recursos limitados, como la munición, que debían ser gestionados con cuidado por el jugador y, sobre todo, unos personajes vulnerables. Todo ello resulta relevante al ver la película de Cregger, porque consigue incorporar estas ideas a la trama con magnífica naturalidad y de forma orgánica.

En una época de metrajes hinchados, en la que casi todos los blockbusters de Hollywood superan las dos horas de duración, “Resident Evil” apenas rebasa los noventa minutos. Se ha dicho que es una especie de “Fury Road” del terror, una comparación exagerada, aunque no del todo injustificada. Sin embargo, recuerda sobre todo, en parte por sus generosas dosis de humor, a los “Evil Dead” de Sam Raimi, aunque con unos monstruos grotescos que remiten a “La cosa” de John Carpenter.

Sin la ambición estructural de “Barbarian” o “Weapons”, es una película que atrapa al espectador a los pocos minutos de comenzar y no lo suelta hasta los títulos de crédito. Su protagonista, un excelente Austin Abrams, representa al individuo corriente: un veinteañero inmaduro que trata de escapar de las responsabilidades de la vida adulta y que, por una serie de circunstancias azarosas, acaba inmerso en el circo de engendros desatado por la malvadísima corporación Umbrella en Raccoon City. Si hay algún punto flaco, es el desenlace, muy poco contundente, que no está a la altura del resto del metraje. Sin embargo, lo hemos pasado tan bien durante la hora y media previa que puede considerarse un reproche menor.

La próxima película de Zach Cregger será, al parecer, “The Flood”, una epopeya espacial producida por Spielberg. Habrá que estar atentos.

 

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