Los seis discos de Francesco Tristano
Especiales / Francesco Tristano

Los seis discos de Francesco Tristano

Iker Bárbara — 10-07-2020
Fotógrafo — Archivo

Un placer tener en esta sección al pianista y músico electrónico luxemburgués Francesco Tristano, que nos descubre seis discos que han marcado su trayectoria.

Su actuación será, sin lugar a dudas, uno de los platos más suculentos de la primera edición del festival Pamplona Reclassics, que se celebrará en diversos espacios Pamplona del 28 de julio al 1 de agosto (el artista actuará allí el 31 de julio). Estará presentando “Tokyo Stories” (Sony, 19).

Glenn Gould
Johann Sebastian Bach. Goldberg Variations
(1981)

Si tuviese que escoger un solo disco seria sin duda este: es la música perfecta para la isla desierta. La melodía infinita del maestro Bach en la versión del visionario Gould, el primer –y ultimo– pianista de la historia que decidió dejar los conciertos del todo y dedicarse exclusivamente a grabar. Sus variaciones Goldberg son un monumento no solamente al compositor barroco, sino también al arte de la grabación.

Keith Jarrett
The Koln Concert
(1975)

Es el disco que me abrió las puertas de la improvisación. No hace falta saber con antelación qué hay que tocar. A veces el escenario puede decidir por ti. Para ello hay que estar dispuesto a dejar de lado todas las convenciones que enmarcan un concierto. En primera lugar, la estructura. Aunque a veces pueda dar miedo, es un ejercicio liberador.

Genesis
A Trick Of The Tail
(1975)

El rock progresivo de Peter Gabriel, y luego Genesis me han fascinado por sus composiciones épicas, orquestales. En ellas escuché muchos sonidos de sintetizadores que me inspiraron. Era como si la orquesta fuera sustituida por instrumentos eléctricos y electrónicos. A Trick Of The Tail es el primer álbum en el que Phil Collins no solamente toca la batería, sino que también canta.

Plaid
Spokes
(2003)

El arte de la fuga de la música electrónica se escribe en tres partes, y sin orden fijo. El primero es este. Plaid exploran la melodía infinita a su manera y siempre con sonidos sorprendentes. SI la música clásica existe, esto debería formar parte de ella.

Autechre
LP5
(1998)

El segundo lo representan Autechre. El lenguaje es cerebral y la rítmica compleja. Pero
este álbum es de una belleza tremenda. Marcó un antes y un después para ellos. Escuchar esta música es un poco como hacer un sudoku, excepto que nunca te queda ninguna casilla vacía.

Maurizio
M-Series
(1997)

Y la conclusión electrónica está en manos de Moritz Von Oswald y Mark Ernestus. En su proyecto Maurizio buscan la inmersión total en el dub, siempre con bombo pesado y harmonías nostálgicas. Como si la música dijera: “tú déjate llevar y nosotros nos encargaremos del resto”. No puedo decirte cuántas veces he escuchado estos tres álbumes (aunque este es un recopilatorio), pero sin duda han definido quién soy como artista.

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