Sen Marimoto

“Cannonball!” (2018)

Nos adentramos en terreno Internet. Sen Marimoto, productor de Chicago de raíces asiáticas publica “Cannonball!”, su segundo largo. Se trata de un sonido esencialmente DIY en el que Marimoto se encarga de todo: voz, producción musical, instrumentación… El resultado no puede ser más curioso/emocionante: a medio camino entre el jazz, el R&B, el rap y el pop Sen Marimoto es una muestra de la versatilidad del género y su potencial creativo.

RRUCCULLA
“Istripuak” (2017)

Un nombre que no podía faltar es el de la bilbaína RRUCCULLA. La compositora, productora y percusionista publicaba en 2017 “Istripuak”, un álbum de solos de batería grabados en una toma y con una grabadora Tascam. Para los que conozcan la música ultradigital y esquizofrénica de RRUCCULLA, al escuchar este álbum de percusiones free jazz comprenderá la fuerza motriz de sus composiciones y la lógica interna. Entre otros, el disco cuenta con la colaboración de Chris Egan, quién ha trabajado con artistas como Blood Orange o Solange.

Jameszoo
“Fool” (2016)

Siguiendo el camino de RRUCCULLA y Sen Martimoto llegamos a Jameszoo, otro de esos artistas que ha llevado el jazz a su universo particular y psicodélico. Él mismo lo llama “naive computer jazz”, composiciones digitales que definen una de las principales líneas de su sello, Brainfeeder: cómo llevar el género a terrenos cada vez más nuevos. La sorpresa llega cuando vemos las dos únicas colaboraciones del disco: el histórico compositor brasileño Arthur Verocaï y el pianista Steve Khun.

Motion Graphics
“Brass Mechanics” (2017)

Y si hablamos de la ultradigitalización del jazz, no podemos olvidarnos de Motion Graphics. El productor liberaba el año pasado “Brass Mechanics”, un breve pero lúcido EP editado en Future Times donde la música ambient le servía de lienzo para unas melodías armónicas cercanas al free jazz.

Thundercat
“Drunk” (2017)

Seguimos adentrándonos en territorio de Brainfeeder. No podía faltar “Drunk”, de Thundercat. No hace falta decir mucho sobre el carácter único y particular de este artista, que baña sus canciones y discos en alcohol y les da una actitud psicodélica y humorística inédita. No es fácil combinar de forma novedosa la tradición funk, soul y jazz y ponerla al servicio de una imaginación tan salvaje como la suya.

Kamasi Washington
“Heaven And Earth” (2018)

A publicar entre Brainfeeder y XL, guardamos el último disco de Kamasi Washington para el final. El saxofonista y compositor emblema de toda esta ola tan heterogénea adelanta “Heaven And Earth”, su segundo álbum después del titánico “The Epic”. A pesar de que todavía estemos esperando su publicación, los dos singles de adelanto, “Fists Of Fury” y “The Space Travellers Lullaby”, y su EP previo también en Young Turks, “Harmony Of Difference”, prometen una nueva aventura de tan altos vuelos como su debut.

Richard Russell
“Everything Is Recorded” (2018)

Como insinuábamos en la introducción, la tarea de XL Recordings es esencial para consagrar algunos de los principales artistas, como Kamasi Washington, y abrirles una audiencia mainstream y cercana al pop. En este álbum, el director de XL, Richard Russell, acerca al jazz (o al menos a su sensibilidad) a un gran número de artistas. Por ejemplo Wiki de Ratking, Sampha, Ibeyi, Syd o el mismo Kamasi Washington.

André 3000
“Look Ma No Hands (feat. James Blake)” (2018)

Y por si toda esta lista no fuera suficiente para señalar la vigencia y las posibilidades del jazz hoy, André 3000 (Outkast) publicaba sorpresivamente este fin de semana, en el día de la madre, “Look Ma No Hands”, una sesión de jazz de diecisiete minutos en la que empuñaba el clarinete junto a James Blake al teclado.