Suecia es el único país de Europa que sigue ofreciendo una serie de controvertidos conciertos mientras dura el confinamiento por la pandemia de coronavirus. La sala de conciertos Plan B, un local de la ciudad de Malmö con una gran historia de heterodoxia y disidencia, continúa presentando espectáculos y conciertos con un aforo limitado de 40 personas mientras dure la cuarentena. La revista británica New Musical Express ha visitado las instalaciones del local y ha confirmado que sus responsables no están haciendo nada ilegal según la normativa sueca, pero sí opinan que se trata de algo muy poco recomendable.
Mientras el resto de Europa está encerrada, Suecia presenta los únicos conciertos del continente. Aunque los conciertos no son clandestinos e ilegales, su realización no es aconsejable según afirman las autoridades suecas. Sin embargo, sigue sin ser ilegal.
Aunque suene extraño y controvertido, en Suecia no existe un total bloqueo como estamos viviendo aquí en España. Las directrices gubernamentales permiten reuniones de 50 personas o menos. Los bares y restaurantes permanecen abiertos, pero solo deben ofrecer servicio de mesa. Se debe seguir el distanciamiento social. La mayoría de salas de conciertos suecos comenzaron a cerrar durante la segunda semana de marzo. Aunque muchos de ellos siguen cerrados, el fundador y propietario de Plan B, Carlo Emme tomó la decisión de volver a abrir a principios de este mes sin ignorar la gravedad de la situación. Finalmente, se comunicó con las autoridades pertinentes antes de que su local volviera a abrir sus puertas el pasado 7 de abril.
Según afirma Carlo Emme, Plan B es una sala con capacidad máxima para 350 personas. El aforo está limitado a 40 asistentes, un ingeniero de sonido, dos miembros del personal y la banda, lo que eleva el número a 50 personas en total. La idea original era tener al público sentado, pero se descartó porque no era práctico. Por otro lado, los asistentes no pueden acercarse a la barra, los trabajadores realizan servicio de mesa.
Muchos artistas se han pronunciado sobre la decisión que se ha tomado. Este es el caso de Elin Ramstedt, cantante principal del trío Spunsugar, que afirma que "es raro hacer esto, pero también me parece bien". Los asistentes habituales a la sala también han apoyado la decisión que ha tomado la sala Plan B. La banda Spunsugar actuó el pasado 9 de abril y, aunque al principio fue curioso y extraño, al final los asistentes se soltaron y pudieron disfrutar de 45 minutos de buena música.
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