La gira que arranca este 23 de febrero en Castelldefels, dentro del festival Barnasants, servirá de despedida para el cantaor sevillano.

Será una despedida larga -se extenderá hasta 2020 y procurará pasar por “el máximo de provincias”– pero no deja de ser un adiós. Se nos baja de los escenarios José Domínguez “El Cabrero”, una de las figuras más importantes, singulares e incorregibles que ha dado el cante jondo en las últimas cuatro décadas. Hace unos meses publicaba, tras siete años de silencio discográfico -únicamente discográfico-, un nuevo disco titulado “Ni rienda ni jierro encima” en el que volvía a “escupirles a los opresores, a los explotadores y al miedo, que es el mayor enemigo” por fandangos, soleás, seguiriyas y tonás, palos que ha cultivado siempre, y con alguna que otra incursión fuera de los mismos, como el vals criollo por bulerías “El Orejano”.

El flamenco siempre ha sido voz de los márgenes y los oprimidos, pero esto se queda corto para dar cuenta de lo que ha encarnado El Cabrero a lo largo de su vida. Una vida marcada por la lucha contra el poder y las jerarquías en consecuencia con unos principios anarquistas que abanderó desde sus inicios, sobreponiéndose a incontables vetos políticos gracias, como él cuenta, al cariño del público. Pisó calabozos muchas veces y por muchas razones, e incluso llegó a ir a la cárcel por “blasfemia” -por cagarse en Dios en un concierto, vaya- en 1982, pero a pesar de todo ello ha sido uno de los cantaores de mayor relevancia internacional desde finales de los 70. Desde entonces se ha mantenido en activo constantemente, intercalando giras y grabaciones con su oficio de pastor, que nunca dejó de lado y que sigue ocupándole los días aún hoy.

La fecha de Castelldefels presenta el subtítulo de “Fandangos republicanos” y se encuentra dentro del festival Barnasants, que cuenta con El Cabrero por tercer año consecutivo y que en esta edición puede presumir de un lema contundente y, tristemente, de actualidad: “Feixisme, mai més”. Las entradas están a la venta en este enlace. También actuará en el Auditori de Girona el 22 de marzo (entradas aquí).