5 años dan para mucho. Que se lo pregunten a la banda bilbaína The Wizards. De grabar una demo con 4 prometedoras canciones a grabar por segunda vez consecutiva con Dean Rispler, prestigioso productor y bajista de The Dictators. En medio, tres discos, dos Eps (uno de versiones y la demo mencionada). El último “Rise Of The Serpent” sale en el sello alemán High Roller (Manilla Road, Destruction, Ashbury) y parece que solo el cielo puede pararles. Hablamos con Felipe y Jorge, guitarristas de la banda.


Desde la anterior entrevista habéis sentido una evolución de algún tiempo en la banda o creéis que más o menos sois los mismos musicalmente?
Si no recuerdo mal, nuestra última entrevista en Zarata fue en 2017, con el anterior disco recién sacado. La verdad es que desde entonces hemos vivido un año y medio muy intenso. Por un lado, la salida de “Full Moon in Scorpio” en mayo de 2017 y su excelente acogida tanto por medios como por el público a nivel estatal y europeo nos colocó en el radar de mucha gente. Por otro lado, redoblamos nuestra actividad en directo pateándonos todo el estado y tocando también por primera vez en Portugal y en Alemania. Fruto de todo este trabajo nos hemos curtido bastante y conseguimos la atención de medios internacionales y de High Roller Records, prestigioso sello alemán que edita nuestro nuevo disco “Rise of The Serpent”. Nosotros seguimos siendo los mismos componentes desde el principio, aunque hemos crecido como músicos y tenemos las cosas más claras que nunca, vamos a muerte con esto. A nivel estilístico puede decirse que hemos evolucionado y refinado nuestro sonido, sonamos más compactos en directo y este nuevo disco de estudio exprime nuestros puntos fuertes aún más que el anterior.

¿Ya os creéis de verdad que estáis ante una situación única en vuestra carrera musical?
Con el anterior álbum dimos un gran paso adelante, eso es innegable, a todos los niveles. Musicalmente (el más importante), exposición mediática, actividad en directo, etc. Como comentaba, el nuevo álbum va a ser editado por High Roller en Europa, Estados Unidos y Japón, con lo que la apuesta sube, y mucho. En Latinoamérica acabamos de firmar la distribución digital con otra compañía y ya tenemos sobre la mesa ofertas para editarlo en formato físico allí. El nivel de exigencia y de compromiso también, y la banda está más engrasada que nunca para afrontar esta nueva etapa, siempre currando a tope y mirando hacia delante.

Ya habéis girado por Europa aunque todavía no habéis hecho una gira europea como tal. ¿Qué sensaciones tenéis del público europeo? ¿hay ganas y posibilidades de recorreros el viejo continente?
La sensación cada vez que hemos salido al extranjero ha sido brutal. Por ejemplo en marzo pasado tocamos en Alemania por primera vez abriendo el Hell Over Hammaburg Festival en Hamburgo y teníamos el aforo completo viéndonos, muchísimos de ellos puño en alto y coreando los temas. Cómo muestra vendimos todos los discos y camisetas que llevamos, de haber sabido hubiéramos llevado más copias. No nos lo podíamos creer, y además la gente estuvo muy cariñosa con nosotros, preguntando por nuestros planes para el futuro, sacándose fotos con nosotros tras el concierto, etc. Así que este año toca viajar mucho, eso seguro. Contamos con un nuevo agente de contratación para Europa y otro para Estados Unidos y trataremos de movernos todo lo que podamos. De hecho, tras los tres bolos de presentación del disco en Bilbo, Madrid y Barcelona, en noviembre estaremos en Alemania de nuevo para el festival Hammer of Doom, junto a los grandes y legendarios Coven entre otros y aprovecharemos para intentar tocar algún bolo más por allí. A partir de ahí, parece que no vamos a descansar mucho esta temporada jajaja. Pronto desvelaremos más noticias.

El último disco arranca muy en la onda de NWOBHM. Más épico que nunca ¿Es intencionado este acercamiento?
Si hay algo en este álbum es épica, jajaja. Lo cierto es que la evolución ha sido muy natural, nunca nos planteamos las canciones o los discos con un estilo o enfoque determinado. Cogemos lo mejor que tenemos en cada momento, lo metemos en la batidora Wizard y voilá! George Dee (guitarra solista) y yo (Phil The Pain) nos juntamos con todas las canciones o ideas para canciones así como letras y líneas vocales que teníamos cada uno y las sometimos a un primer “refinado”, dándoles una forma más concreta e incluso añadiendo nuevas ideas en común. Después se sometieron a la interpretación y estilo del resto de miembros del grupo (Dave O. Spare a la batería, Baraka Boy al bajo y Sir Ian Mason a las voces) y ahí tomaron la forma definitiva, los 8 temas que forman el disco. Ahí fue cuando nos dimos cuenta que nos había salido un disco más puramente heavy metal que el anterior. Pero no fue nada premeditado, dejamos fluir nuestra música y no descartamos nada mientras nos guste y nos provoque una buena erección, así es el rock and roll para The Wizards.

“Con el anterior álbum dimos un gran paso adelante, eso es innegable, a todos los niveles”

¿Cómo valoráis vuestra trayectoria hasta la fecha?
Todo esto empezó hace 5 años en un local de ensayo de Berango juntando a 5 elementos de cuidado para hacer rock duro y pesado, fumar unos canutos y darle un poco a la lejía, sin ninguna pretensión más que disfrutar de buenos ratos mientras nos intoxicábamos y nos quedábamos sordos. Cuando llevábamos unos pocos ensayos nos empezamos a dar cuenta de que no lo hacíamos tan mal. En 2014 grabamos y editamos una demo de cuatro temas y comenzamos a tocar por nuestra zona y nos presentamos al Villa de Bilbao y lo ganamos, para nuestra sorpresa y alborozo, y también para la indignación de algunos y sincera alegría de otros. El primer álbum fue lo siguiente, comenzamos a salir por el estado, cosechando muy buenas críticas mientras se agotaba el primer disco. Pero nuestro lema era “a tope y sin conocimiento”. Y “sin frenos”, añadiría. A partir de empezar a trabajar con Unai García, nuestro manager, a finales de 2015, comenzamos a disciplinarnos un poco y grabamos “Full Moon in Scorpio” bajo la batuta de Dean Rispler. A partir de ahí ya hemos hablado en la primera pregunta hasta acabar en 2018 con este nuevo álbum. Ha sido hasta ahora una trayectoria en la que no hemos dado ni un paso atrás, hemos ido creciendo poco a poco a base de mucho curro y esfuerzo y veremos lo que nos depara el futuro.

¿Creéis que es posible que os dediquéis profesionalmente a esto por fin?
Somos muy conscientes de que hoy en día y más en este país es complicado poder profesionalizarse tocando rock. Sería genial poder vivir de esto, dejar los curros y llevar algo de dinero a casa, es una apuesta que llegado el momento la haremos sin duda. Por el momento nos damos con un canto en los dientes ya que podemos decir que la banda se financia sola y funciona en ese sentido, no es poca la pasta que hemos invertido en este nuevo disco. Estamos trabajando duro por cambiar eso, no nos cerramos puertas ni ponemos límites nosotros mismos, tenemos una visión global e internacional de la banda. Además ahora contamos con el apoyo de un sello internacional, agentes europeos, norteamericanos y latinoamericanos y éso da mucha más seguridad. . Lo que sí te puedo decir es que a todos los efectos, nuestra manera de funcionar y planificar es totalmente profesional y muy seria. Metemos muchas horas en todos los frentes porque creemos que esa es la manera correcta y adecuada para crecer y mejorar en el proceso.

Otra influencia que noto clara es la de los Manowar épicos de antaño. ¿Es un guiño a vuestra relación Ross The Boss, o como tantas otras veces en vuestra carrera ha salido natural?
Manowar, su época clásica, claro, con Ross The Boss al frente, es una más de nuestras influencias, por supuesto. Pero no, no ha habido tal guiño hacia él (risas). Nuestra música está imbuida de todas nuestras diferentes influencias y, aunque esos influencias están pasadas por nuestro filtro de estilo personal y particular, es inevitable que se hagan notar.

¿Hasta que punto el cambio de estudio ha afectado al sonido del disco?
No es que hayamos cambiado de estudio, sino que hemos usado dos en vez de uno. Esta vez las baterías se grabaron en Garate Estudios de Andoain, con la ayuda técnica de Martxel Arkarazo. Dean Rispler, nuestro productor, quería probar a grabarlas en una sala alta y espaciosa, y Garate cuenta con dichas características. El resto de instrumentos las voces así como las demos de preproducción se grabaron en Gaua, en Mungia, donde se grabó “Full Moon in Scorpio”. Respecto a las baterías, si creemos que han ganado en pegada y profundidad.

¿Reproduciréis los teclados de temas como ‘Distorted mirrors’ con teclista en directo?
En Full Moon también había teclados y sintetizadores en algunos temas. Tanto en “Full Moon in Scorpio” como en “Rise Of The Serpent” se tratan de arreglos puntuales, no cobran protagonismo. Un disco es una cosa y un directo otra, y de momento nos bastamos los nosotros mismos para interpretar las canciones en directo con una instrumentación clásica de rock de dos guitarras, bajo, batería y voz. Aunque es cierto que no nos cerramos a nada, quién sabe hacia dónde puede llevarnos un próximo trabajo. No descartamos dar mayor peso a los teclados y ‘sintes’ en un futuro, quien sabe, pero de momento de quedan en el estudio.

El estribillo de “The Age Of Man” es lo más melódico que se ha oído en vuestra banda. ¿Van por ahí los tiros o es una de las muchas avenidas que queréis explorar?
Bueno, siempre hemos dado importancia a las melodías, y los tiros irán por donde nos pegue el aire cada vez.