La banda de Las Vegas se pasó por nuestro país para formar parte del cartel del madrileño Dcode. Ahí presentaron ya parte del material que forma parte de “Battle Born”, un cuarto trabajo que probablemente agrandará la brecha entre los sectores mainstream e indie de su hinchada.

Sólo hay que escuchar el arranque del nuevo disco de The Killers, “Battle Born”, con “Flesh And Bone”, para toparse con el paradigma que parece definitivo en la banda: un pop pirotécnico diseñado para la sincronización con el shock visual en los grandes estadios. “Comprendo lo que quieres decir”, contesta Ronnie Vannucci Jr. (batería y percusión) al teléfono desde Alemania. “Es verdad, en el estribillo de esa canción parece que van a saltar los fuegos artificiales (risas). La verdad es que para grabar este disco hemos meditado más que nunca acerca de cómo sería su transformación sobre los escenarios. Por eso es tan genial y emocionante estar de gira en el momento de su publicación, estamos cada vez más excitados en cada nuevo país porque es como una cuenta atrás. Además, los nuevos temas están siendo bastante bien recibidos por las audiencias de todos los conciertos. Gracias, YouTube”, bromea el baterista.

Después del festival Dcode hay otra inminente cita con The Killers, que podremos disfrutar precisamente a través del todopoderoso canal de vídeos, que retransmitirá en directo su concierto en El Bronx bajo la dirección de Werner Herzog, el mismo día del lanzamiento de “Battle Born”. “Los fans pueden participar enviándonos fotos para que aparezcan en las pantallas”, recuerda Vannucci, quien se muestra muy satisfecho por haber conseguido fichar al cineasta. “Estaba en lo alto de nuestra lista de candidatos. Lo peor que podía decirnos era ‘no’, así que le llamamos. Fue genial, porque no dudó en viajar a Las Vegas para conocernos y empezar a trabajar. Estuvimos experimentando con los teasers y salimos mucho por ahí para sacar ideas tomando algo relajadamente. Enseguida conectamos y supimos que juntos haríamos algo estupendo, diferente a lo hecho anteriormente. Vamos a llevar cámaras incluso en nuestros propios cuerpos, que mostrarán la experiencia física de un concierto de The Killers desde nuestra propia perspectiva”.
Respecto a la evolución creativa plasmada en el nuevo CD que ahora están llevando al directo, Vannucci opina que: “lo que la gente notará como el mayor cambio, es la cara tierna que hemos mostrado en las dos baladas que hay en el disco. Nunca nos habíamos puesto en ese plan, es algo que sorprenderá a los fans y probablemente nos traiga nuevos seguidores”. Ante semejante fórmula de éxito, ¿sería este el mejor disco para conocer a The Killers? “¡Sí! Estoy orgulloso de todos nuestros álbumes, pero creo que lo estoy más de ‘Battle Born’ porque ha sacado lo mejor de nosotros más que nunca”, exclama Vannucci con gran convicción.
Daniel Lanois, Steve Lillywhite, Damian Taylor, Stuart Price y Brendan O’Brien componen la lista de ingenieros de estudio encargados de eso, de sacarles lo mejor en “Battle Born”, una opción algo ajena al pop independiente, más acostumbrado a la figura del productor único, y muy propia de ese mainstream donde se pueden apreciar auténticas batallas por ver quién infla más las pistas del artista de turno. “La decisión de contar con cinco productores fue algo de último minuto”, explica Vannucci. “Cuando vimos que la cosa estaba tomando diferentes direcciones, no tuvimos claro quién sería el hombre adecuado. Entonces pensamos quiénes nos gustarían para cada una de ellas, así que buscamos diferentes colaboradores. Pero claro, como fue muy de último minuto y todos ellos son tipos muy ocupados, tuvimos que ir cogiéndoles por banda cuando las agendas lo permitían. Tres días allí, otros cuatro allá… Cada uno tiene su estilo, su punto fuerte que encajaba en nuestro álbum, y ninguno de ellos es más importante que los demás”.

Llegados a este punto, parece obligado ser un poquito incisivo. ¿Qué hay de toda esa gente que alucinó con “Hot Fuss” y que no soporta la deriva grandilocuente con la que el grupo se ha venido identificando cada vez más claramente? “No lo entiendo, no lo entiendo”, se lamenta Vannucci. “Entonces es que no sabían quiénes éramos, porque cuando éramos ‘indies’ para ellos, nosotros ya estábamos soñando con el rock de estadio. Tocábamos para trece personas en un bar con la vista puesta en eso. Somos las mismas cuatro personas de siempre”.